Saludos desde Guantánamo: Exposición de fotografía  "Terror Incognitus"

Artículo publicado el 11 de Febrero de 2016
Artículo publicado el 11 de Febrero de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Con motivo de su exposición fotográfica en Mannheim, "Terror Incognitus", el británico Edmund Clark se adentra en los engranajes más ocultos del poder e ilustra los efectos de la lucha frente a la "guerra contra el terror" tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Cerca de 70 imágenes expuestas a lo largo de 400 metros cuadrados para descubrirnos la otra cara del miedo.

Unos minutos antes de la inauguración de la exposición de Edmund Clark: "Terror Incognitus" me encuentro a las puertas del Zephyr de Mannheim, ansioso por descubrir lo que me espera en su interior.

Una vez dentro, observo que las imágenes que cuelgan de los muros son de una estética increíble y lo primero que se me ocurre pensar es qué tendrán que ver con el miedo y el terror. De repente, mis ojos se detienen ante la foto de una silla moderna, y al rato reacciono y descubro que se trata de un instrumento de tortura. Nada de heridas abiertas o gente sangrando, no. Lo único que se ve allí es una silla vacía y unas correas. Y en realidad, es así en toda la muestra: nada de torturas explícitas, sino que lo único que se ve es el lugar donde éstas se han llevado a cabo. A primera vista, no se percibe signo alguno de brutalidad o de crueldad. El folleto que nos dan a la entrada contiene la información precisa y detallada del significado de las fotos, los vídeos y las instalaciones, y de lo que ocurrió en aquellos lugares. Las obras expuestas son testigo directo del terror, un terror mudo y silencioso que permanece escondido tras las imágenes.  

La exposición se divide en siete apartados, empezando por "Body Politic" y acabando en la "Section 4 Part 20: One Day on a Saturday". Un documental muestra las imágenes tomadas en la prisión de la Bahía de Guantánamo. Durante el recorrido, el visitante tiene la posibilidad de acercarse a la intimidad postal de uno de los reclusos, a través de la serie de fotografías "Letters to Omar", con las cartas recibidas y llegadas de todas partes del mundo durante el tiempo que permaneció preso, un total de seis años.  

Los "Black Sites"

Con la colección de fotografías más reciente, titulada "Negative Publicity. Artefacts of Extraordinary Renditon",  del fotógrafo e historiador Edmund Clark, expuesta por primera vez al público, se recupera uno de los capítulos más sombríos y siniestros de nuestra Historia más reciente: el secuestro y desaparición de los sopechosos por terrorismo, separados de sus familias por los servicios secretos americanos y confinados en campos de concentración y tortura escondidos de las miradas del resto del mundo, conocidos como "Black Sites", situados en Rumanía, Lituania, Siria, Libia o el mismo Guantánamo y operativos hasta no hace demasiados años. El punto geográfico del que salían los vuelos que dispersaban a los sospechosos se encontraba en Frankfurt am Main.

Sobre el abuso de poder

La obra de Clark se mueve entre tres puntos relacionados entre sí: la historia, la política y la representación, y nos muestra, a través de fotografías, películas y otros documentos, los mecanismos de poder ocultos en nuestro entorno, que aparecen ahora más visibles y accesibles que nunca. Así, con la serie "Control Order Houses" en el Reino Unido, el fotógrafo nos presenta cerca de 500 imágenes el día a día de un detenido sospechoso de terrorismo, lo mismo que con "The Mountains of Majeed", en el que resume gráficamente la vida en un campo militar afgano. Clark ha sido galardonado con numerosos premios, entre ellos la "Medal Hood" de la Royal Photographic Society en 2011, y más recientemente, en 2014, el "Grand Award" de la Magnum Foundation. Sus fotografías se exponen por todo el mundo, en muestras individuales o colectivas y pueden encontrarse ejemplares suyos en colecciones como las del Imperial War Museum, de Londres.

La exposición "Terror Incognitus" podrá verse hasta el 29 de mayo de 2016 en el Zephyr de Mannheim, en el espacio dedicado a la fotografía del Museo Reiss-Engelhorn de esa localidad (Museum Bassermannhaus C4,9).