Sarkozy quiere europeizar la gestión de la inmigración

Artículo publicado el 3 de Octubre de 2006
Artículo publicado el 3 de Octubre de 2006
En Madrid ha propuesto “transferir al completo” la competencia sobre asilo a la Unión Europea.

De vuelta de Madrid el 29 de septiembre, Nicolas Sarkozy parecía triunfante. Tenía motivos. En el transcurso de un encuentro entre los ocho países de Europa del Sur sobre inmigración clandestina, el Ministro francés de Interior le robó el protagonismo a sus anfitriones españoles, dde tal modo que se atrevió a afirmar –no sin cierto tono napoleónico- que sus ideas sobre inmigración están “extendiéndose en toda Europa”.

Consulados europeos

¿Qué dijo en concreto Sarkozy en Madrid? El probable candidato de la derecha francesa a la presidencia de su república en 2007 ambiciona ir más allá del actual nivel de “coordinación” mínima de las políticas de inmigración de la Unión Europea. Mientras que desde principios de año han llegado a las costas italianas 16.000 inmigrantes clandestinos y a las españolas otros 24.000, él propone europeizar –lo que el diario vespertino francés Le Monde califica de “radical”– las políticas de inmigración. Tal europeización implicaría la “transferencia completa” de la competencia sobre asilo a la Unión Europea, la creación de “consulados europeos” fuera del territoriod e la UE para tramitar los visados para estancias de corta duración, y la creación de una oficina europea de lucha contra la inmigración clandestina.

Una “maniobra electoralista”

La toma de conciencia de la dimensión europea del fenómeno migratorio atestigua de un cambio generacional tanto más sorprendente cuanto que Sarkozy es el líder de un partido de derechas heredero de la tradición gaulista y representante de un país históricamente muy atado al ejercicio de la soberanía nacional. De este modo, Georges Sarre (primer secretario de los Republicanos de Izquierda), de setenta años, respondió diciendo que “la política de inmigración es uno de los atributos principales de la soberanía nacional y Francia no puede [pues] aceptar que, mañana, una Unión Europea antidemocrática decida en su nombre de la acogida de inmigrantes”.

¿Se habrá convertido Sarkozy en un federalista algo pragmático? “Sus propósitos tienden más bien a sustraer a los Estados de sus responsabilidades”, atempera la eurodiputada holandesa Jeanine Hennis-Plasschaert, portavoz de asuntos de inmigración del grupo político liberal. “Los gobiernos nacionales deberían pensar en poner en práctica sus compromisos concretos, empezando por proveer de verdaderos medios a la agencia de control de fronteras externas FRONTEX; luego, unificando los procedimientos de solicitud de asilo de aquí a 2010”, argumenta, antes de añadir: “La salida de Sarkozy pareces más bien una maniobra electoralista a 7 meses des elecciones presidenciales en Francia”.

El espectro de la Constitución

Sin embargo, Sarkozy multiplica sus alianzas en el seno de la derecha europea. Aparte de la reunión de Madrid, se reunió con el Presidente del Partido popular español, Mariano Rajoy, con quien se ha puesto de acuerdo para “trabajar en el seno del Partido Popular europeo con el fin de diseñar una política comunitaria de inmigración”. Antes, el pasado 15 de julio visitó en Roma al líder de Alleanza Nazionale, Gianfranco Fini, con quien declaró que “las respuestas que la mundialización exige no pueden depender sólo de decisiones nacionales”.

Lo mismo dice el Ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, para quien “no estamos hablando de la frontera marítima española, sino de la frontera exterior de Europa”. Dicho esto, ¿están verdaderamente ganando terreno estos propósitos de Sarkozy entre los gobiernos europeos? Sobre el fondo de la cuestión, el Ministro francés del Interor propone prohibir toda regularización masiva como la realizada en España en 2005 y que atañó a 600.000 personas. En este punto, el Secretario de Estado español de Seguridad, Antonio Camacho, declaró que los propósitos de Sarkozy habían sido “bien acogidos”, negando, eso sí, que la regularización de 2005 fuera “masiva”. Formalmente, la europeización de la política de asilo va en la dirección de una propuesta que se debate en la actualidad entre el Parlamento europeo y el Consejo europeo, y que persigue pasar de la regla de unanimidad a la de la mayoría cualificada en materia de justicia y asuntos de interior. Propuesta que Alemania rechaza por principio, argumentando que se trata de una medida contenida ya en la Constitución europea. Si Sarkozy ganara la presidencia de la República Francesa en 2007, quizás tendríamos un punto de partida en este asunto. Entretanto, los resultados de la reunión de Madrid serán presentados al Consejo europeo de Lahti el 20 de octubre próximo.