Sarkozy y su “mira cómo está España”: ¿cortina de humo?

Artículo publicado el 3 de Mayo de 2012
Artículo publicado el 3 de Mayo de 2012
El miércoles se celebró el debate entre los dos candidatos a la presidencia en Francia, un debate marcado por la agresividad del actual presidente, Nicolas Sarkozy y por la preparación de François Hollande, que acudió a la cita con todos los deberes sobre gasto y recortes del ejecutivo francés hechos. La víctima de la conversación, España.

Dentro de las clásicas pullas entre la izquierda y la derecha francesa podíamos escuchar gritos al supuesto proyecto idealista de la izquierda, de favoritismos del UMP a los más pudientes, un bloque sobre inmigración y su derecho al voto en las municipales, sobre lo nuclear, sobre Educación y por fin, sobre Economía, cómo no marcada por las tradicionales disputas entre intervencionismo a la keynesiana, el clásico discurso socialdemócrata, o la austeridad de la rama mas “atlantista”, americanizada y liberal del UMP.

Entre todo este despilfarro de saliva, Sarkozy, volviendo a utilizar el caso español como ejemplo de lo que no se debe hacer, se valió del interés al que paga el Estado su venta de deuda pública, a grito pelado y una vez más, de manera comparativa, nos citó: “al 6%, sus bonos están al 6% y los nuestros al 3%”, acusando de ello al gobierno de Zapatero, haciendo de paso un guiño a Rajoy, pero a la vez envenenando de nuevo la imagen de España en el exterior con el único fin de que Francia escape a los mercados.

Los galos tienen una deuda pública del 86% y un déficit presupuestario del 5,2% mientras que España tiene un déficit del 8,50% y una deuda pública del 70%, aumentando gracias a casos como éste en el que un presidente antepone los intereses nacionales franceses al interés europeo de salvar el mercado español por el bien de la moneda única.

Yo me pregunto: ¿qué interés tiene Sarkozy en destrozar nuestra imagen con su campaña? Y no me surge una respuesta; supongo que para salvar a Francia, sobre todo ahora que está en recta final de campaña, desviando la atención o lo que clásicamente se ha llamado cortina de humo, anteponiendo los intereses de su partido a los de toda Europa. Al final, va a ser verdad eso que decían de que Sarkozy se asemeja a Napoleón en algo: en dejarlo todo hecho un Cristo por el único y simple interés de Francia.

Foto: portada, cc) Davi Ozolin/flickr; vídeo, (cc) mrlc /youtube.