Sátira y política en Italia: la comedia al poder

Artículo publicado el 23 de Septiembre de 2008
Artículo publicado el 23 de Septiembre de 2008
¿El fenómeno Beppe Grillo es antipolítica o una respuesta a una política callejera que impera en Italia? Una comparación con Coluche, cómico francés candidato a la presidencia en 1981

Actualmente siguen resonando los ecos del Vaffanculo Day, manifestación organizada en señal de protesta, primero de forma virtual y luego real, por el cómico Beppe Grillo en Bolonia y Roma.

Que la Antipolítica (procede el uso de las mayúsculas porque, a diferencia de la supuesta hermana buena, la política, tiene una mayor acogida popular en este momento) pudiese tener el camino fácil se sabía desde finales de los años noventa, pero que pudiera llegar a ser una seña de identidad en la que encuadrar cualquier forma de desacuerdo, no ha sido del todo asumido.

La antipolítica al poder

Antipolítico es una definición vaga, un término genérico en el que englobar cualquier expresión (ya sea vulgar, violenta o populista) que difícilmente entraría en los “viejos” parámetros de lo políticamente correcto. “Hoy día se habla fácilmente de antipolítica, a menudo de manera poco precisa o del todo equivocada; en Italia esto se debe principalmente a Beppe Grillo”, explica la profesora de Ciencias Políticas Donatella Campus, que sobre esta teoría ha escrito el libro: “La antipolítica al poder” (Mulino Contemporanea, edición 2007).Si al inicio fue Berlusconi y su populismo político o política callejera (con su programa de fácil sátira emitido en uno de sus canales) quien simbolizaba la línea del populismo, desde hace algunos meses la antipolítica se ha convertido abiertamente en algo puramente cómico. Y en este marco político de locos, los cómicos se arman de desdén y tratan de alcanzar el poder. Se ha dado la vuelta a la tortilla, se ha pasado de la época en la cual los bufones de corte gritaban: “¡Mirad, el rey está desnudo!”, a la actual, en que el rey se desnuda solo y se muestra abiertamente, y quienes hacen la sátira (que corren el riesgo de tener realmente poco trabajo) ambicionan el trono.

Grillo y Coluche: ¿separados al nacer?

Antipolítica como degeneración de la política; el fenómeno Berlusconi, que de hecho hoy es el lenguaje del gobierno, versus Antipolítica, he aquí la cuestión. Beppe Grillo conoció a su mentor en un set de cine mientras rodaba Loco de guerra (Dino Risi, 1985). Tal es así que cuando se sospechó de su posible candidatura, los medios lo bautizaron como el loco de guerra. Nos referimos a Coluche, cómico y actor italo-francés, que después de haber caricaturizado por mucho tiempo a la clase dirigente decidió presentarse en 1981 a la presidencia. Su afinidad no se limita solamente a su profesión y su ambición por conquistar tanto al público como a la res pública, sino por una misma elección de vocabulario: “Todos juntos a darles en el culo con Coluche”, era el eslogan del francés.

“No creo que el precursor del fenómeno italiano pueda ser Coluche. La situación francesa es diferente a la cual en que actualmente se desenvuelve Grillo. Italia está inmersa en un ambiente de enfrentamiento abierto desde el Caso Tangentopoli (crisis del sistema político italiano a principios de los noventa a causa de la corrupción), aprovechado también por Berlusconi para entrar en política, que aún no se ha resuelto”. Francia sin embargo, continua la politóloga, “ha conocido en su Cuarta República momentos de profunda crisis en los cuales la antipolítica ha estado fuerte, pero ante los cuales el sistema ha respondido creando otras instituciones. Jamás se ha tenido la impresión de que las aguas no pudieran volver a su cauce. Creo que para explicar el caso Grillo es mejor usar como referente la experiencia del Fronte dell’Uomo qualunque (Partido del Hombre Cualquiera) de Giannini (revista y después partido político de posguerra que encarnó la desilusión del pequeño burgués frente al Estado). Pero también aquí Colucci (apellido del actor italo-francés) puede ser un fenómeno comparable, de hecho en Francia en lugar de hablar de qualunquismo (dicho del hombre cualquiera, matizo) se utiliza el término pojadismo, que tiene su origen en Pierre Poujade quien creó, en los años cincuenta, un movimiento de protesta de los artesanos y comerciantes frente a los poderes parlamentarios. 

La ayuda de la prensa

Coluche y Grillo se han aprovechado de los medios de comunicación para conseguir seguidores: ”Debido a que la antipolítica es una cuestión de dialogo directo con las bases populares, necesita la ayuda de los medios que le permiten ampliar los horizontes de esta comunicación. El cómico italiano utilizó la web pero, a pesar de que su blog es muy visitado, hubiera quedado en un fenómeno limitado si los tradicionales medios de comunicación no hubieran hablado durante días de su V-day. Ahora, por ejemplo, no se escucha más. Los grupos organizados a través de internet salen difícilmente adelante, y probablemente sucederá así cuando el cómico no encuentre ningún otro enemigo con el que cebarse (el primer V-day fue contra la clase política incapaz y corrupta, mientras que el segundo acusaba a los periodistas de ser siervos del poder)”.

En 1981 después de atribuírsele el 16% de intención de voto, Coluche se retiró al darse cuenta de que su iniciativa se le había ido de las manos. En cuanto a Grillo y su Candidatura Cívica con la que se ha presentado a las elecciones de abril de 2008, está todo aún por descubrir. Ha pasado tiempo ya desde que en 1986 el cómico fuera expulsado de la RAI por sus ataques a los socialistas (en los cuales acusaba al Partido de Bettino Craxi de corrupción), y nadie piensa en la hipótesis de sacarle del nuevo puesto que se ha construido a su medida. Hoy, con la política convertida en espectáculo y el espectáculo hecho política, se hace difícil saber qué es necesario cortar y por donde.

Y además, si a la guerra vas de loco, cómo no se van a dar cuenta si vas con el cuchillo y el tenedor...