Se acerca la presidencia sueca y Turquía no se aclara

Artículo publicado el 28 de Mayo de 2009
Artículo publicado el 28 de Mayo de 2009
Suecia, uno de los países más favorables a la entrada en la UE de Turquía, ocupará la presidencia semestral europea a partir de julio de 2009. Pero puede que esto no sea suficiente para avanzar en las negociaciones para la adhesión de Turquía, que comenzaron en octubre de 2005. ¿Hay intereses comunes? Análisis

"Los EE UU apoyan fuertemente a Turquía como candidata a formar parte de la UE”. Desde el discurso del presidente Barack Obama en Ankara, tanto Merkel como Sarkozy han manifestado que prefieren que Turquía se convierta en miembro privilegiado más que en uno de pleno derecho.El ministro de exteriores francés, Bernard Kouchner, se opone a la adhesión de Turquía, tras su protesta ese mismo mes por la elección del primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen como Secretario General de la OTAN. La indignación de Turquía suscitó apresuradas respuestas por parte de la Comisión Europea de la UE en cuanto a los compromisos adquiridos con este país.

Esperanza efímera

Ankara firmó un acuerdo de asociación en 1963, tras cuatro décadas, su adhesión se espera como pronto para 2014. La negociaciones oficiales comenzaron en el 2005. Kader Sevinç, representante en Bruselas del partido en la oposición turca, Partido Republicano de la Gente (CHP), recuerda el esperanzado optimismo. "Pensamos que el problema de Chipre se resolvería pronto. En cambio, 2005 marco el final de una “era dorada” que marcó una década de relaciones con la UE. Turquía siente resquemor por la adhesión de Chipre a la UE. La solución a la división de la isla difícilmente se dará antes de finales de 2010. En la oposición hay sensaciones de traición y confusión. La visión francesa y alemana no encajan con lo que se supone un proyecto de paz europeo, dice Sevinç. "Definen a la UE como cristiana. Esto es inaceptable en el mundo en que vivimos”. Sabine Freizer, experta en asuntos turcos y perteneciente al grupo de crisis internacional con base en Bruselas, también ve este planteamiento como "extremadamente negativo” y que refuerza la idea de que Turquía “no merece formar parte de la UE".

Responsabilidad compartida

“Hay varios miembros importantes de la UE que son menos propensos a esta incorporación ahora, que en 2004”, dice Freizer. Sevinç apunta: "También Turquía tiene que cumplir con sus responsabilidades. Desde 2005, no hemos visto el esfuerzo ni la motivación suficientes". Este estancamiento es debido en gran parte a los trastornos internos a los que el partido en el gobierno, Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), ha de hacer frente, dice Freizer, entre los que se incluyen la agravada situación del conflicto con el grupo terrorista PKK y que casi les inhabilita por actividades anti seculares.

En su discurso ante Bruselas en enero, Erdoğan reconoció que la crisis había retrasado las conversaciones y disminuido el apoyo de los ciudadanos a la adhesión a la UE. El informe de 2008 de la comisión de la UE desveló que el proceso de reforma no cumplía las expectativas de la UE y que tampoco existían los recursos materiales y humanos suficientes. La prometida nueva constitución no se materializo. El 2009 parecía un nuevo comienzo: La primera visita de Erdoğan a Bruselas desde el 2004, en enero se creó en la UE el nuevo puesto de director de negociaciones, pero los dirigentes de la UE dicen que Turquía va "a trancas y barrancas” en cuanto a reformas se refiere. Solo se ha completado uno de los treinta y cinco apartados que se abrieron a negociación. En su discurso en Bruselas, el profesor de estudios turcos de la London School of Economics, Sevket Pamuk, dijo que la UE debe "mostrar que no es un club encerrado en sí mismo que se adhiere a la filosofía de 'el choque de civilizaciones' sino uno que sigue el criterio de Copenague".Un miembro de la UE afirmó que estaba en manos de Turquía demostrar a los escépticos que están equivocados y tiene que dejar de echar la culpa a los demás.

Cuando la gente dice no

(Foto: ©ccarlstead/ Flickr)De una encuesta realizada en 2008 en los países de la zona euro resulto que solo el 31% de los ciudadanos de los países de la UE están a favor de la adhesión de Turquía. El argumento de que “Turquía no es lo suficientemente europea”, y del cansancio de la incorporación de nuevos países da fuerza a la oposición, son las razones de este rotundo resultado, apunta Freizer. La corrupción continuada en Bulgaria indica que las nuevas incorporaciones “se han de hacer con mayor cuidado". La derecha europea presenta "el mayor obstáculo para Turquía", dice Binnaz Toprak, profesor de la Universidad de Bahcesehir de Estambul, y no solo la extrema derecha. Los partidos democristianos europeos han dejado claro que consideran a la UE como una unión cristiana. En el periodo previo a las elecciones europeas, el centro derecha francés (UMP) hace campaña con la promesa de mantener a Turquía fuera de la UE.

“El debilitado apoyo de la EU daña la credibilidad de la UE entre los ciudadano turcos”, dice Freizer. De acuerdo a las encuestas de la zona euro, en 2005 el 61% de los ciudadanos turcos tenía una imagen positiva de la UE, para otoño de 2008 esta cifra había disminuido al 41%. En 2005 comenzó el declive de la popularidad del proyecto de la UE y como dice el profesor Pamuk, "los euroescépticos en Turquía y los escépticos de Turquía en la UE se han retroalimentado desde entonces”. En 2008 el 61% de los turcos se manifestaron a favor la adhesión, comparado con el 71% de croatas y el inmenso 94% de macedonios.

Turquía y la comunicación 

En 2008 el estudio Anholt-GFK Roper, que sirve para medir la percepción que se tiene de una nación, Turquía se colocó en el puesto treinta y seis de entre cincuenta, tras China y Rusia. Sevinç dice que su partido abrió una oficina en Bruselas en parte para resolver el problema de la mala imagen internacional. "La falta de una estrategia comunicativa es el mayor problema: Turquía actualmente no puede explicar su postura sobre ciertos temas. Turquía tiene 'complejo de no ser igual', es incluso arrogante en su trato con Bruselas, dice la antropóloga con base en Bruselas Bilge Fira. "Aunque cada vez más reconocen la necesidad de que haya comunicación. No estoy segura de que tengan claro el mensaje que quieren transmitir".

(Foto: ©Jrwooley6/ Flickr)La imagen de Turquía se encuentra en peligro por los abusos contra los derechos humanos y su trato a las minorías. Aunque su cada vez mayor rol internacional como pieza clave en la OTAN y en las relaciones diplomáticas con Oriente Medio puede ayudar a contrarrestar percepciones negativas y puede que también ayude su relación con Armenia. Los buenos resultados en las recientes elecciones locales del CHP, partido social demócrata secular que hace hincapié en los derechos de las mujeres, hace que se proyecte una mejor imagen internacional. En enero, la OMC revelo que Turquía fue uno de los pocos países en resistir la crisis global del turismo en 2008. Estambul ha sido elegida capital europea de la cultura 2010.

Suecia, uno de los países más pro turcos de la Union, pasará a ostentar la presidencia de la UE en julio de 2009. Sin embargo, puede que esto no sea suficiente para que comiencen las negociaciones. Un estudio realizado por Bilge Firat sugiere que la división es más profunda de lo que muchos están dispuestos a admitir: "la división entre turcos y europeos existe durante las negociaciones. Bajo un punto de vista práctico, no veo un interés común entre ambas partes".