Se buscan la vida por el mundo

Artículo publicado el 23 de Mayo de 2016
Artículo publicado el 23 de Mayo de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Hoy los jóvenes viajan para todo y a veces para nada. Para conocer nuevos mundos, para visitar a un amigo que conoció de vacaciones, para asistir a un concierto o para estudiar un master. Hoy, muchos de ellos, prefieren cambiar de aires y aprovechar las ofertas de Ryanair o de Vueling para trasladarse a otras ciudades y países. 

Hoy los jóvenes viajan para todo y a veces para nada. Para conocer nuevos mundos, para visitar a un amigo que conoció de vacaciones, para asistir a un concierto o para estudiar un master. Hoy, muchos de ellos, prefieren cambiar de aires y aprovechar las ofertas de Ryanair o de Vueling para trasladarse a otras ciudades y países.

Me gustan los jóvenes que estudian porque invierten en ellos mismos y en el propio desarrollo de los países, sin conocimiento no hay avances y si no se avanza no se alcanzan las metas, sean las que fuesen. En la formación de un joven como mínimo intervienen dos parámetros, uno de ellos es el conocimiento académico que a base de codos y de una buena universidad es relativamente fácil de obtener, incluso te dan un diploma por ello. Y el otro elemento es la vida misma, como una persona se relaciona con otras que nunca antes había conocido, como es capaz de integrarse en nuevos grupos y en definitiva como “se busca la vida” para conseguir los objetivos marcados. Las personas somos gregarios y como tal nos gusta actuar en grupos, buscamos el amparo y el roce de nuestros congéneres para actuar frente a lo desconocido. La manada nos hace  fuertes y nos protege de las debilidades personales.

Cuando un joven decide ir a cursar sus estudios fuera de su ciudad de origen, debe de buscar donde alojarse. Si el periodo es superior a los dos meses, su búsqueda debe centrarse en un lugar que le genere comodidad, que esté cerca de la universidad o bien de un sistema público de transporte  que le permita relacionarse con individuos como él a un bajo coste.

Hoy los jóvenes no buscan grandes residencias de estudiantes, ni colegios mayores anexos a reconocidas universidades, prefieren pisos de estudiantes diseñados para tal en los que  se  equilibran los espacios comunes con los privados.  De esta forma cada uno estudia o descansa en su propia habitación – con un sistema de cierre personalizado – o bien comparte el salón y la cocina con sus “colegas de piso”.

Pisos para estudiantes Barcelona es una compañía que tiene diferentes pisos dedicados a estudiantes internacionales, ubicados en zonas preferentes para los gustos y formas de vida de los jóvenes. Tanto la decoración como la funcionalidad están encaminados a tal menester y el nivel de satisfacción es tan alto que la mayoría de los estudiantes recomiendan en un 87% a estudiantes de su país de origen, la estancia en un piso de esta cadena. La media de estancia es de unos siete meses y todos dejan amigos y recuerdos por doquier. Compartir un plato de macarrones a la carbonara o el tambor de jabón para la lavadora cuando está a punto de terminarse son pruebas de un compañerismo a prueba de bombas.

Los jóvenes estudiantes de Erasmus con una media de 22 años son el grupo más significativo que genera movimientos dentro de los países europeos. El hacer un Erasmus es el colofón a una carrera universitaria  siempre que la ciudad y universidad escogida sea de las solicitadas por su ambiente, formas de vida y climatología. Barcelona es una de las tres ciudades más deseada, junto a Paris y Toulouse.