Seadas o sebadas: la tradición con sabor sardo

Artículo publicado el 10 de Mayo de 2010
Artículo publicado el 10 de Mayo de 2010
En un principio la sebada o seada era un plato sencillo de origen rural que ahora se sirve como postre. Esta es, en versión reducida, la historia de un manjar sardo cuyas raíces remontan a la antigua tradición campesina

Es una de las comidas sardas más famosas fuera de la isla. Originalmente, se servía como aperitivo y ahora se come como postre. Las sebadas o seadas, depende del dialecto, son un plato sencillo y rural, como la isla de la cual provienen. Hechas a base de pasta, queso fresco –pecorino según los puristas- y manteca, el ingrediente final sigue siendo un enigma: ¿miel o azúcar?

De hecho, después de freírlas con abundante aceite de oliva, se sirven calientes y se cubren o bien con una capa de miel –sarda, evidentemente– o con azúcar, poco importa la procedencia. Hay pues, dos tendencias: los que prefieren la miel y los que son fieles al dicho “baè, baè, mènzus chin su tùcarù” (“vamos, con azúcar es mejor”). Es un poco como elegir entre el chocolate y la vainilla; o la montaña y la playa. Es una elección final que refleja dos maneras de pensar opuestas.

La sebada, como se le llama en el dialecto nuorés, es un producto a base de queso y por eso se asocia típicamente con el campo. De hecho, es originaria de Barbagia (en el centro de Cerdeña) y de Logudoro (en el noroeste), dos áreas tradicionalmente relacionadas con la cría de ovejas. Según Tzia Jubanna (la señora Jubanna), testimonio de la Cerdeña profunda, “las sebadas se preparaban en Pascua o en Navidad, cuando incluso los granjeros volvían de los rediles y preparaban el pecorino fresco, que después de unos dos días, cuando había adquirido el grado justo de acidez, se usaba para las sebadas”.

Es el postre más típico de Cerdeña

Hoy en día las sebadas se elaboran por toda Cerdeña y aún así, sigue siendo difícil encontrar este manjar en la isla. Son muy sabrosas acompañadas de un vino sardo, tanto tinto como blanco. Así que, ¿cómo podemos preparar estas delicias redondas en casa sin traicionar la tradición culinaria?

Receta de Barbagia

Ingredientes

harina o salvado

una cucharada de manteca

queso pecorino fresco

ralladura de piel de limón

miel o azúcar

Preparación

Preparar la mezcla espolvoreando la harina o el salvado en un bol.

Añadir agua caliente y una cucharadita de sal y mezclar hasta conseguir una masa suave y consistente.

Seguidamente, añadir la manteca. Esta mezcla se utilizará más tarde para cubrir el queso.

Gratinar y derretir el queso en una sartén antiadherente.

Añadir la ralladura de limón y una pizca de sal al queso y, mientras éste aún está caliente, presionar con moldes circulares de unos 12cm de diámetro.

Dejar enfriar en una bandeja hasta que endurezcan.

Extender la mezcla en una hoja, colocar las bases de queso encima y rodear con el molde, presionando bien y cortando los extremos con nitidez.

Una vez estén listos, freír con mucho aceite de oliva y servir cubiertos de miel o azúcar.

Y, sea cual sea el último ingrediente que hayas elegido, ¡buen provecho!

Foto: DrewVigal/flickr; Immacolata Sotgiu