Sebrenica en el recuerdo

Artículo publicado el 14 de Julio de 2006
Artículo publicado el 14 de Julio de 2006
Hoy, 14 de julio, se celebra uno de los juicios más importantes en la Corte Internacional. Siete miembros del ejército serbo-bosnio están siendo procesados por su relación con la masacre en Srebrenica en 1995.

El 11 de julio se ha celebrado una sombría ceremonia en conmemoración de la masacre de unos 8.000 bosnios varones musulmanes en Srebrenica -en 1995-. Esta ciudad ha sido declarada “zona segura” por las Naciones Unidas. Como cada año, cientos de personas parten en grupo hacia el centro memorial de Potocari, en conmiseración con las víctimas de la tragedia.

Las familias de 505 cadáveres identificados han podido enterrar a sus seres queridos. Como han encontrado los restos de sus familiares han de considerarse macabramente afortunados: el proceso de identificación se está interrumpiendo por el intento del ejército serbo-bosnio de esconder los cuerpos de las víctimas para el enterramiento en fosas comunes. En Srebrenica tendrá que pasar mucho tiempo para que las heridas cicatricen.

En memoria

Según la acusación de la Corte Internacional, durante toda una semana en 1995, seis soldados bajo el mando del comandante serbo-bosnio Ratko Mladic organizaron el asesinato sistemático de alrededor de 8.000 varones en Srebrenica. Estos miembros del ejército serbo-bosnio han sido sentenciados por el TPIY (Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia) por haber tomado parte en el genocidio de Srebrenica. Sin embargo, dos de los más altos responsables de la masacre –el líder serbo-bosnio en tiempos de aquella guerra, Radovan Karadzic y su jefe militar Ratko Mladic- están aún en libertad.

A pesar de estas ausencias, los siete acusados pasarán por el estrado en este proceso judicial acusados de formar parte de una iniciativa criminal para asesinar a hombres musulmanes. El coronel Ljubisa Beara, jefe de seguridad del ejército serbo-bosnio, y Ljubomir Boroveanin, el comandante en jefe de la brigada de la policía de la República Serbia, harán frente a cargos de genocidio.

Los inmovilizados restantes

Sin embargo, el juicio no espera cambiar la opinión pública en Serbia. Natasa, un ama de casa de Belgrado, resume el sentimiento común entre la ciudadanía serbia: “No me importa este juicio dirigido por La Haya, esta Corte está procesando sólo a los serbios. Sólo pienso en lo pronto que soltaron a Oric”, subraya con energía.

Naser Oric fue el comandante bosnio musulmán de Srebrenica, a quien los serbios culparon de las muertes de muchos serbos-bosnios en los pueblos de alrededor. El 30 de junio de 2006, el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia (TPIY) le inculpó de suspender la prevención de asesinatos y el cruel tratamiento a los serbios detenidos en prisión entre los años 1992 y 1993. Fue sentenciado a dos años de prisión y puesto en libertad de inmediato, habiendo estado ya tres años en custodia. Mientras que la acusación pedía dieciocho años, Oric se liberaba de otros cargos. En Belgrado, los oficiales serbios expresaban su indignación por los dos años que le correspondieron a Oric de cárcel. “El veredicto cuestiona la credibilidad de la Corte”, dice Aleksandar Simic, un consejero del Primer Ministro serbio, Vojislav Kostunica.

Entretanto, Natasa se queja de la decisión sobre Oric: “Otra razón es que Mladic no debe ser extraditado,” algo de lo que otros no están tan seguros. “No le puedo ver ningún futuro a una Serbia si niega tales crímenes cometidos en su nombre”, dijo Dragan Popovic, de Iniciativa Juvenil, una ONG centrada en tratar los crímenes de guerra de Serbia.

Este año, el día después del aniversario de Srebrenica, serbo-bosnios de los pueblos cercanos a Kravica rememoraban a sus víctimas –en torno a 3.000 civiles asesinados por el ejército bosnio musulmán durante la guerra-. Las conmemoraciones continúan en una actividad separada de las líneas de guerra.