SEGUIDORES DE STAR WARS: EN UNA GALAXIA MUY; MUY LEJANA

Artículo publicado el 13 de Agosto de 2013
Artículo publicado el 13 de Agosto de 2013

“Preparados para salto al hiperespacio, Comandante”. El último fin de semana de julio, el recinto ferial de Essen  se convirtió en un destructor espacial de la película Star Wars, que acercaba a sus pasajeros a una galaxia muy, muy lejana en la que deambulan soldados de asalto imperiales, cazarrecompensas, Siths y Jedis. Cafébabel ha enviado a un gran fan para informar desde otra galaxia.

La chica a mi derecha viste de rojo, de rojo “togruta”. El hombre a mi izquierda viste de blanco, de blanco “soldados de asalto”. Están disfrazados de la mujer togruta Padawan Jedi, Ahsoka Tano, de la serie de animación La Guerra de los Clones, y de soldado de asalto imperial, una figura representativa de la trilogía original de Star Wars. “Me gusta Ahsoka porque es lista, valiente y divertida”, me explica la joven. No me atrevo a hablar con el soldado imperial debido al calor. 

20.000 personas acudieron a la Star Wars Celebration Europe que tuvo lugar en Essen (Alemania) el último fin de semana de julio. Las entradas no eran precisamente baratas: un abono para los tres días para un adulto costaba 115 euros y para niños menores de 13 años desde 60 euros. Sin embargo, a los seguidores disfrazados y llenos de curiosidad les merece la pena. Se forman colas kilométricas en las taquillas de los cines, desde la primera película de 1977 que introdujo el concepto de “superproducción”. La saga fascina y apasiona a personas de todas las edades y condiciones. A menudo, las películas son consideradas un fenómeno de la cultura pop, pero para los asistentes a este evento Una nueva esperanza es algo más que eso, es una parte de su vida y, a veces, incluso más.

Jonas, yo soy tu padre

Los disfraces son lo primero en llamar mi atención cuando entro en el recinto ferial. Un soldado clon y de asalto imperial patrulla el desfile. “Jonas, yo soy tu padre”, bromea un hombre disfrazado de Darth Vader con su asombrado hijo disfrazado de Jedi. El joven aprendiz de Jedi lucha por el lado luminoso de la Fuerza, al igual que los pilotos rebeldes vestidos de naranja y blanco y las senadoras de extravagantes capas. Y no sólo seres humano, también Twi’leks azules, Ewoks de peluche, droides de protocolo dorados o un Wampa enorme están a punto de salir. “Es divertido y sienta bien estar aquí con tanta gente que comparte mis aficiones”, afirma contento un hombre disfrazado del cazarrecompensas Boba Fett. 

En el recinto ferial, se han montado escenarios de las películas:, desde el palacio del señor del crimen Jabba hasta la enfermería de una base rebelde, pasando por vehículos imperiales como el gigante AT-AT. Todo ello evidencia la pasión por el detalle de los seguidores de Star Wars. Cada ser, cada lugar y cada elemento tiene su nombre, su historia y su significado. “Yo también escribo ciencia ficción y mi personaje favorito es Mara Jade”, me cuenta una mujer que va disfrazada de su ídolo. El personaje de Mara Jade proviene del Universo Expandido (EU), que incluye innumerables libros, cómics y juegos. Estas personas e historias hacen crecer la galaxia y han seguido vivos durante décadas sin que se filmase ninguna nueva película.

Hay un desfile de disfraces, un Club para construir droides (Droids Builder Club) y todo un recinto reservado exclusivamente para los numerosos club de fans. Muchos seguidores incluso aprovechan la ocasión para tatuarse su pasión. “Tenía lágrimas en los ojos, ¡era tan afortunada!”, me relata una joven que ahora lleva en los pies al droide astromecánico R2-D2. En los stands situados entre las construcciones, se pueden comprar camisetas, figuras, pósters, figuras Lego, libros, juegos y mucho más. En ocasiones son precios elevados e incluso desorbitados, pues Star Wars también es un gran negocio. En el rodaje de la primera película, el creador, Gorge Lucas, se embolsó unos honorarios de 150 000 dólares al asegurarse los derechos sobre el merchandising. Gracias al entusiasmo de los seguidores, desde entonces se han realizado ventas con un valor total de 20 mil millones de dólares, convirtiendo a Star Wars en la series cinematográfica de más éxito de todos los tiempos.

tres generaciones de star Wars

“Mi padre me descubrió la trilogía clásica. Me crié con las precuelas y vi las secuelas con mi hijo. ¿A que es genial?”, me cuenta un joven padre. Esa forma tan especial de desarrollarse la historia permite que el entusiasmo abarque diferentes generaciones. La trilogía clásica, los episodios IV-VI, abarcan desde 1977 hasta 1983 y narran la lucha de la Alianza Rebelde contra el Imperio Galáctico. Un cuento moderno con princesa, villanos, caballeros Jedi, batallas espaciales, duelos épicos, humor y la Fuerza, un campo de energía místico que rodea a todos los seres vivos. Las precuelas, episodios I-III, brillaron en las pantallas de cine desde 1999 hasta 2005. Cuentan la caída de la Orden Jedi y la Antigua República, donde mueren la democracia y la libertad debido a intrigas políticas y a una Guerra Civil.

Según las palabras George Lucas, con el episodio III se habría terminado la serie. Posteriormente, el 30 de octubre de 2012, surgió una noticia-bomba: Disney adquirió Lucasfilm y todos los derechos de Star Wars por más de 4 mil millones de dólares (más de 3 mil millones de euros) y anunció nuevos episodios así como una película independiente. Las secuelas se estrenarán en 2015 en intervalos de dos años, empezando con el episodio VII.

Por todo ello, los seguidores presentes en el evento también esperan novedades en las películas. Cuando los actores de las películas antiguas aparecen sobre el escenario, se desata aplauso entusiasmado, que incluye una ovación de pie y el balanceo de los sables. “Es increíble, son geniales, siempre”, declara Mark Hamill, actor que interpretó a Luke Skywaler en la trilogía clásica. No hay grandes sorpresas, pero Kathleen Kennedy, presidenta de Lucasfilm, anuncia oficialmente que el maestro John Williams compondrá la música para las secuelas. Un murmullo se extiende por la sala: “cada vez que escucho música de John, se me pone la piel de gallina”. También le pasa a los seguidores presentes en Essen cuando suena la música. Les esperan años emocionantes repletos de nuevas historias, películas y reuniones en una galaxia muy, muy lejana. ¡Que la fuerza os acompañe!