Serbia: esperanza, Europa y aires de renovación

Artículo publicado el 30 de Abril de 2012
Artículo publicado el 30 de Abril de 2012
A los ciudadanos serbios, el 6 de mayo les espera un largo domingo de elecciones, puesto que no solo podrán marcar la cruz para las elecciones parlamentarias, sino también de las comunales. A principios de abril el presidente serbio, Boris Tadić, allanó el terreno para las elecciones presidenciales con su prematura dimisión.
Para Tadić y su Partido Demócrata (DS), quienes encabezan una coalición proeuropea en el Parlamento, hay mucho en juego.

Fue una decisión estratégica la que movió al presidente serbio Boris Tadić a tirar el guante blanco a la arena electoral. A pesar de que se observe una caída en los sondeos para el partido gubernamental DS, el político proeuropeo de 54 años sigue contando con la simpatía de la población. Pero su rival más fuerte, Tomislav Nikolić, del Partido Radical (SNS), va ganando terreno tras un inesperado cambio de actitud, en el que ha pasado de mantener una posición intransigente a una mucho más favorable con respecto a Europa. Con ello, el político de 60 años intenta nadar a favor del proceso de integración en la Unión Europea, ya que esto va unido a un sentimiento de esperanza por parte de muchos serbios de un impulso en lo social y la economía, aunque no todos comparten este sentimiento.

De camino a la UE

Los numerosos crímenes de guerra de los que acusó a otros/ Su implicación en la guerra de Bosnia / La masacre de Srebrenica… Mladic es "multi-tasking".El 1 de marzo de este año, el Consejo Europeo le concedió al país el estatus de candidato a la UE, tras producirse evidentes avances en todos los sectores “críticos” (entre ellos, las relaciones con Kosovo). Este proceso acelerado de integración en la UE es fruto del trabajo de Boris Tadić, quien puede celebrarlo como éxito personal y como muestra de la disposición ilimitada de cooperación de Serbia con el Tribunal Internacional Penal en la extradición a finales de mayo de 2011 de Ratko Mladić, el criminal de guerra de la ex Yugoslavia.

Pero aquí se acaban las buenas noticias. Las elecciones del 6 de mayo podrían marcar un cambio en Serbia, país que sufre mucho desde que en el año 2000 se llevó a cabo un proceso bastante turbio de privatización de la Economía e Industria;  hasta ese momento, dichos sectores habían estado prácticamente en manos del Estado. Los problemas sociales y económicos se han agudizado desde la crisis económica global: Serbia tiene que luchar contra una cuota de desempleo que supera el 20% y la falta de perspectiva de los más jóvenes a causa del retroceso de las transferencias e inversiones directas del extranjero. La población serbia no expide un certificado favorable al gobierno de coalición bajo mandato del DS.

La estrategia del cambio

Queda por ver si el candidato del partido radical SNS, Tomislav Nikolić, se beneficiará de la negativa posición de salida del DS. El cambio de opinión del nacionalista radical a representante moderado parece demasiado forzado. Aunque ya en 2008 Nikolić abandonó el Partido Radical, al que también pertenecía el criminal de guerra Vojslav Šešelj, encarcelado en La Haya. El SNS de Nikolić en el pasado más reciente, fue protagonista sobre todo de eslóganes nacionalistas y de Gran Serbia y campañas difamatorias contra las serbias musulmanas, homosexuales y aquellos que pensaran diferente.

La mirada sobre el estado vecino, Kosovo, sigue critica puesto que tanto el DS como el SNS no reconocen su independencia de Serbia. El plan de realizar elecciones en los municipios con una mayoría de población serbia fue retirado tras las protestas del gobierno kosovar. Son posiciones incompatibles que chocan al plantear realizar las elecciones en el Norte de Kosovo y que también preocupan a nivel internacional. La Unión Europea y los Estados miembros, aparentemente, no tienen plan. Por miedo a una escalada de conflictos se incrementará en un total de 550 soldados alemanes y 150 soldados austriacos las fuerzas de actuación de la OTAN, la KFOR, en el Norte de Kosovo. Es una retirada de la retirada, puesto que los soldados de la KFOR fueron retirados hace poco de la región.

Fotos: portada, (cc)DIS PATCH Festival/flickr; Wasted Yugo-Youth (cc)Exit Festival/flickr; Mladic-Graffiti (cc)Juan C Garci­a Lorenzo/flickr