Serbia: No hay futuro si no se supera el pasado

Artículo publicado el 22 de Julio de 2005
Artículo publicado el 22 de Julio de 2005

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Con la emisión de determinados vídeos en los que se mostraban maltratos y asesinatos de civiles musulmanes, Serbia volvió a enfrentarse a su pasado. ¿Está el país preparado para aceptar esta responsabilidad?

Serbia, 1 de junio de 2005: Al comenzar las noticias, el presentador anuncia con aspecto preocupado: “niños y personas muy sensibles no deberían ver el siguiente reportaje.” Y la verdad es que las imágenes son de una violencia y crueldad terribles: seis musulmanes, con obvias muestras de malos tratos, son arrastrados de un camión y fusilados uno a uno. Los dos últimos deben amontonar los cadáveres, después caen también ellos. Los asesinos, militantes de la alianza serbia “Skorpioni“ (Escorpiones), bajo la orden del hasta hoy desaparecido General Ratko Mladic, humillan a sus víctimas y no temen mostrar sus rostros a la cámara. Algunos de ellos han podido ser identificados y detenidos poco después de la emisión. Se trata de serbios del llamado “nudo serbio” y no de, tal y como a menudo se ha declarado por parte Serbia, serbo-bosnios de zonas azotadas por la guerra civil.

Lo que pasó entonces

El 11 de julio de 1995 es el día oficial de la masacre de Srebrenica, en la que alrededor de 8.000 niños y hombres musulmanes fueron asesinados por unidades serbias. El lugar fue declarado en 1993 zona bajo protección de la ONU. No obstante, en el verano de 1995 la organización internacional no pudo proteger la ciudad atestada de refugiados. La ofensiva serbia desembocó en el mayor genocidio europeo tras la Segunda Guerra Mundial. Aún hoy se siguen descubriendo fosas comunes alrededor de Srebrenica; los últimos entierros de víctimas identificadas tuvieron lugar el 11 de julio de 2005, diez años después de la masacre.

Con la publicación de los vídeos por parte de la defensora de los Derechos Humanos Natascha Kandic, ha surgido el debate internacional sobre la responsabilidad serbia frente a los crímenes de la guerra. Sin embargo, este debate puede resultar para el observador extranjero un tanto extraño o incluso chocante. Así pues, se pueden ver las pancartas conmemorativas “Srebrenica 1995 – 2005: para que veas, sepas y te acuerdes” pintarrajeadas con frases nacionalistas del tipo “lo volveremos a hacer así” o "Ratko Mladic – héroe del pueblo". La verdad es que parece que la sociedad serbia no acaba de comprender la conmemoración del asesinato de musulmanes bosnios. En conversaciones privadas se escucha a menudo que la masacre de Srebrenica fue la venganza de las injusticias que sufrieron los serbios por parte de los musulmanes y que en el resto de Europa se permaneció en silencio para desacreditar a Serbia. También se han distanciado de la discusión sobre el minuto de silencio por las víctimas de Srebrenica que se pretende incluir en el festival internacional de música “Exit“.

¿Dónde y cuándo se grabó?

Tal y como en el resto de las cuestiones sobre la guerra de Yugoslavia, hay aquí pocos datos concretos sobre las grabaciones. Así pues, faltan los datos sobre la fecha y hora que las cámaras acostumbran a mostrar automáticamente. Tampoco hay aclaraciones sobre el lugar donde se grabó el crimen. Todas estas son preguntas difíciles de responder después de diez años, pero la aclaración es necesaria. No obstante, no se puede discutir sobre el contenido de las escenas y precisamente aquí es donde Serbia debe afrontar la responsabilidad de su pasado. En el caso de Serbia no se trata tan sólo de la superación del propio pasado sino también de la construcción del futuro, puesto que un acercamiento a la UE y a los países vecinos sólo puede efectuarse tras la aceptación de lo ocurrido en Srebrenica. Los países de Europa occidental no deberían por ello tratar a Serbia amenazadoramente, sino con la conciencia de los fallos de la UE en la guerra de yugoslavia. La UE debería apoyar neutralmente el proceso de pacificación entre los nuevos Estados que han surgido tras la guerra.