Sevilla pedalea más para respirar mejor

Artículo publicado el 11 de Mayo de 2011
Artículo publicado el 11 de Mayo de 2011
Calles sin coches y un carril bici de 120 kilómetros por toda la ciudad. Malos tiempos para conducir por Sevilla, que hace unos meses restringió además la presencia de vehículos privados por el centro a 45 minutos.  Sevilla se sitúa así entre las ciudades pioneras en materia de desarrollo sostenible. Pero, ¿sale todo el mundo ganando?

Los timbres de las bicicletas se parecen mucho al claxon de un tranvía. Imaginad la avenida de la Constitución, arteria principal del centro, en la tarde de un día soleado como tantos otros en Sevilla, ciudad en la que los peatones, ciclistas e incluso el tranvía conviven sin problemas. Hay bicicletas por todos lados: rojas y blancas, colores de Sevici, el servicio municipal de alquiler de bicicletas de la capital andaluza; también de otros colores. Con ellas, los sevillanos recorren los 120 km de carril bici de los que disfruta la ciudad.

La peatonalización: una pequeña revolución

Esta ciudad de 700.000 habitantes reúne todas las características necesarias para recorrerla en bici. Sus ventajas innatas facilitan las cosas: un clima agradable, poca contaminación (o al menos eso es lo que parece) y, por suerte, una superficie muy plana, lo que evita que la gente se canse al subir cuestas. Pero aún queda mucho por hacer: desde 2005, el Ayuntamiento de Sevilla está trabajando en un gran proyecto cuyo objetivo es que el centro histórico sea peatonal en su totalidad. El tranvía, el metro y las bicis han ido reemplazando progresivamente a los coches en el centro, tendencia que se ha reforzado con un restrictivo plan de tráfico : ahora, salvo los residentes, los vehículos privados no pueden circular durante más de 45 minutos por el casco antiguo.

Detrás del término 'peatonalización' de la jerga urbanista se esconde la idea de una reapropiación del espacio por parte de los ciudadanos, de más movilidad, mayor seguridad y, obviamente, de una reducción considerable de la contaminación en la ciudad. Londres, Copenhage e incluso Nueva York ya han empezado a reservar ciertas partes de la ciudad exclusivamente para los peatones, mientras que Sevilla ha tomado la arriesgada decisión de convertir gran parte del centro de la ciudad en área peatonal. La ciudad se ha convertido así en toda una embajadora de la bicicleta. En marzo de 2011, la capital andaluza acogió el acontecimiento Vélo City, una charla sobre la utilización de los vehículos de dos ruedas en las ciudades. Según su página web, ¡la ciudad ha pasado de 6.000 a 66.000 ciclistas urbanos en tres años!

La bici no quiere salir del centro

Paseo Colón, Sevillaur les quais du Guadalquivir,  dans le centre de SéEl éxito de Sevici, servicio creado en 2004, no es nada sorprendente. “Hay muchos carriles bici, es rápido y muy económico”, afirma José David Muñoz de la Torre, responsable del desarrollo de los carriles bici en Sevilla. Alquilar una bici de Sevici cuesta 25 euros al año, precio que resulta muy atractivo para todo el mundo, sobre todo en tiempos de crisis. Durante el debate 'Peatonalización del centro de la ciudad: ¿una polémica económica duradera?' organizado por cafebabel.com en Sevilla, Alejandro Cuetos Menéndez, miembro del grupo Ecologistas en Acción, mostró su satisfacción con este sistema de bicis municipal: “Servici está muy bien, hay que seguir trabajando e ir todavía más lejos. Tenemos que exportar las bicis también a las afueras de la ciudad. Allí también hacen falta.”

Es esto precisamente lo que choca. El éxito de Sevici no ha llegado más allá de las fronteras del casco antiguo de Sevilla. ¿El motivo? Un nivel de competencia diferente: “Sevici ha sido financiado en su totalidad por el Ayuntamiento de Sevilla. El gobierno autonómico de Andalucía no nos ayuda. Dado que la financiación procede exclusivamente de Sevilla, son los ayuntamientos de los municipios  los que tienen que invertir en el alquiler de bicis”, explica José David. Contrariamente a lo que Vélib ha hecho en París, llevando el servicio hasta las ciudades colindantes, en el caso de Sevici no hay ningún tipo de sinergia entre un casco antiguo tan visitado por los turistas y los alrededores, donde viven la mayoría de sevillanos. A los habitantes de las afueras no les queda otra opción que utilizar su propio vehículo, el autobús o la única línea de metro con precios ahora mismo casi prohibitivos (1,60€ cada billete).

La gran carrera de la bicicleta en Sevilla

A pesar de que hoy en día las bicis se encuentran presentes en el asfalto sevillano con 250 anclajes cada 300 metros, la transición no ha sido fácil. Hace 10 años, cuando Chiara estudiaba en Sevilla gracias a una beca Erasmus, “las bicis no eran muy bien acogidas en el centro de la ciudad. Para los ciclistas era muy difícil poder desplazarse en bici, ya que la convivencia con los coches era muy complicada”, recuerda la fotógrafa italiana. “Me ha sorprendido muy gratamente este cambio”. Lo mismo piensan muchos ciudadanos de Sevilla que viven en el centro de la ciudad. Agustin Irissou lleva casi 25 años luchando para que la bici sea considerada un medio de transporte como cualquier otro en la asociación A contramano. “Sevici nació gracias a la lucha y a las difíciles discusiones mantenidas con el ayuntamiento de Sevilla. Nuestro empeño nos llevó a manifestarnos (al menos cuatro veces al año) y a reunirnos con el consejo municipal. Por fin han escuchado nuestro mensaje, tanto los de derechas como los de izquierdas”, se felicita. “Hace unos cuantos años, el Partido Popular no quiso arriesgarse al respecto, pero desde entonces las cosas han cambiado. Los políticos sevillanos saben que, hoy en día, la bici es imprescindible”, analiza. La prueba más evidente fue la presencia de un militante de Nuevas Generaciones (PP) en el debate organizado por cafebabel.com en Sevilla, invitación a la que Juventudes Socialistas no contestó. Ahora que las elecciones municipales se acercan, en las que las encuestas apuntan a una derrota socialista, esperamos que el modelo sevillano sirva de ejemplo a otras comunidades.

Este artículo es parte de la serie de reportajes Green Europe on the ground, que ya ha pasado por ciudades como Roma, Berlín o Bruselas buscando su lado más sostenible. No perdáis de vista las próximas ediciones de la serie.

Fotos: © manutrillo/Velo-City Sevilla 2011