Sevilla volverá a tener mezquita

Artículo publicado el 10 de Junio de 2008
Artículo publicado el 10 de Junio de 2008

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

La nueva mezquita de Sevilla se construirá a partir de 2010 en el barrio de Cartuja93. Un debate sobre lo que para la administración es un "deber constitucional” y para otros un proyecto “no sevillano”.

“Setecientos cincuenta años después de que la anterior fuera convertida en iglesia con la dominación cristiana de 1248, Sevilla volverá a tener una mezquita”. Es lo primero que dice Emilio Carillo, concejal de urbanismo de la capital andaluza. Pero no será en el barrio de Los Bermejales, donde se había proyectado en inicio, sino en la Isla de la Cartuja, barrio que se encuentra entre los dos brazos del Guadalquivir.  

Cartuja93 es un parque tecnológico, construido tras la exposición universal de Sevilla de 1992, sede de grandes empresas, una universidad, periódicos, centros de investigación y edificios administrativos. En su lado oeste, que da a la avenida Carlos III, se construirá la mezquita en un área de 6.000 metros cuadrados. A parte del edificio religioso en sentido estricto, alojará también un centro cultural.

Un minarete como símbolo

El barrio no está en la zona centro, y mucho menos en el corazón vivo y urbano de la ciudad. ¿Por qué esta sede? “Hemos buscado una alternativa que no creara ningún tipo de tensiones”, explica Carillo. El proyecto del año pasado, que planeaba construir la mezquita en el barrio de Los Bermejales, fue anulado a causa de las protestas de los vecinos, reunidos en la asociación Los Bermejales 2000. Tanto Carillo como Emilio González Ferrín, islamólogo de la Universidad de Sevilla, están convencidos de que la oposición al proyecto de Los Bermejales estaba relacionada con el uso del barrio, y no con el Islam.

El ayuntamiento, aunque ganó el proceso legal iniciado por los opositores de la mezquita, ha intentado encontrar una mejor solución buscando un área alejada de los núcleos habitados. La elección final fue la Cartuja93, terreno propiedad de la comunidad autónoma de Andalucía y gestionado por la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA). Las protestas no se hicieron esperar: el pasado abril, la asociación de empresarios de la Cartuja93 “urgió” al ayuntamiento a que reconsiderase su elección. Carillo les resta importancia: "No le damos importancia a este rechazo. Pensamos que es absolutamente minoritario y testimonial". Y, en el fondo, la mezquita para la ciudad de Sevilla, no es sino una reapropiación de su herencia árabe, que va del 712 al 1248 y de la que la ciudad ha mantenido la huella. Los Reales Alcázares, construidos durante el período de dominación árabe, fueron reconvertidos en sede de la monarquía después de la Reconquista. Paseando por las estancias de este Versalles español, uno puede darse cuenta de cómo, aquí, el pasado islámico ha sido asimilado y digerido.

Lo mismo ocurre con la torre de la Giralda, que gracias a sus 103 metros de altura aparece de forma inesperada al pasear por la ciudad. Antiguo minarete de la mezquita, se convirtió, de forma natural, en la torre de la catedral y en símbolo de la ciudad. Carillo considera la ubicación de la mezquita una prueba de una elección urbanística cuidada: "No queremos zonas que sean solo residenciales o solo económicas, ni puramente comerciales. Nuestro modelo de ciudad es el de la mezcla derivada del uso". Además, la difusión de la libertad religiosa es un deber constitucional y la administración quiere “promoverla como lo ha hecho ya con otras confesiones: la Iglesia Católica ha sido largamente beneficiada, pero también los mormones, los testigos de Jehová y los evangelistas”.

“El diálogo entre culturas es posible”

Emilio González Ferrín declara decidido: “Creo que hay necesidad de una mezquita en la ciudad, hay muchos musulmanes y la petición está hecha desde hace años. Pero la mezquita de Sevilla debe ser una mezquita sevillana”. Este islamólogo, profesor en la Universidad de Sevilla, explica que, tras las peticiones hechas a la administración, el ayuntamiento concedió finalmente permiso a personas venidas de Granada, los mismos que gestionan la mezquita de la ciudad de la Alhambra y que “han llegado del extranjero, en particular del Emirato de Sarja (uno de los siete que componen los Emiratos Árabes Unidos)”. 

"La comunidad que construirá la mezquita es como un Opus Dei del Islam"

Según Ferrín, por lo tanto, “la administración ha optado por un grupo que no es representativo. Se trata de un problema de representación”. En Sevilla existen más comunidades islámicas y el ayuntamiento está negociando solo con una. "Se trata de los Murabit, nombre moderno de los Almorávides”. Ferrín explica que se trata de una corriente que vela por un Islam correcto, pero no necesariamente abierto. “Esto no es ni bueno ni malo: los conozco, y son personas positivas, como también conozco personas del Opus Dei que lo son. Pero es como un Opus Dei del Islam. Creo que en Europa es necesario un Islam abierto, porque el diálogo entre culturas es posible”.

¿Una mezquita sin musulmanes?

Pero entonces, ¿por qué no responder a una exigencia de la comunidad Sevillana, si la hay? O por ignorancia de la administración o porque “hay dinero de por medio”, continúa Ferrín, que sostiene que encontrar una buena solución para conseguir “una mezquita para todos”, es posible. Existe una propuesta hecha a la administración: se trata del pabellón de Marruecos de la exposición ibero-americana de 1929, ahora ocupado por despachos del ayuntamiento. Sería perfecto: "Es lo bastante público, central, conocido y barato como para evitar que lo utilice un solo grupo”.

Fátima Mohamed Kaddur, musulmana y consejera del ayuntamiento por el Partido Popular en Gines, pueblo cercano a Sevilla, piensa lo mismo que Ferrín. “Como musulmana practicante estoy de acuerdo con que se construya una mezquita en Sevilla. Pero sería necesaria una mezquita para todos los musulmanes, no para un sector”. Mohamed Kaddur atribuye al PSOE, que gobierna en Sevilla y Andalucía, la responsabilidad de estas “vicisitudes”. Ella, como Ferrín, tiene dudas sobre la procedencia de los fondos para la mezquita que surgirá en la Cartuja93.

La ciudad de Sevilla tiene una población de origen islámico de alrededor de 8.000 personas, concentradas en su mayoría en el barrio de la Macarena, donde existen ya pequeñas mezquitas. ¿Qué piensan sobre la construcción de la mezquita en la Cartuja93? El intento de contactar con la Fundación Mezquita de Sevilla no tuvo éxito, a pesar de que la asociación tenga un sitio en Internet. No responden los correos electrónicos ni contestan al teléfono, porque el número no existe. WebIslam, portal español del Islam, me indica como referente Abdulasib Castañeira, director de la mezquita de Granada. También en este caso, sin respuesta.