Sexo online : las mentiras de la red

Artículo publicado el 27 de Noviembre de 2013
Artículo publicado el 27 de Noviembre de 2013

Los adolescentes con facilidad se informan mal sobre la sexualidad a través de internet. Aquello que puede leerse y verse en internet influye las prácticas sexuales de los jóvenes, que a la vez están muy “al día” y muy mal infomados. Una campaña americana ayuda a padres y adolescentes a hablar sobre el tema y a enfrentarse a las mentiras.

"Ponerse un tampón después de practicar el sexo reduce el riesgo de embarazo". "El sexo oral no tiene riesgo". "Tener relaciones sexuales en una bañera llena de agua caliente impide el embarazo". "Beber Mountain Dew (refresco con alto contenido de cafeína) reduce el número de espermatozoides". Este es el tipo de ideas que se hacen algunos jóvenes americanos acerca de la sexualidad. Con el hashtag#sexmyths (mitos sexuales), la ciudad de Milwaukee, en Wisconsin, intenta, a través de una campaña multimedia, prevenir de estos mitos a padres y adolescentes; a los primeros en forma de cuestionario "verdadero o falso” y a los segundos con el eslogan "Si no os encargáis de educar sexualmente a vuestros niños, ¡otro lo hará!". Está claro: no dejéis que internet llene de rumores y habladurías las cabezas de vuestros angelitos.

no es oro todo lo que reluce

En los Estados Unidos, la educación sexual que se imparte en el colegio alcanza a más del 95% de los adolescentes. Pero a menudo se apoya más, por lo general, en consejos de abstinencia que sobre información de calidad sobre los anticonceptivos y las ETS. Cada año, varios millones de americanas padecen un embarazo no desado debido a un mal uso o a la ausencia de anticonceptivos. La asociación de Milwaukee, que no es más que una especie de planificación familiar, intenta con esta campaña informar y guiar a los jóvenes de la ciudad a través de su página web con el eslogan "Baby can wait" (el bebé puede esperar). A los padres, les recuerda su papel fundamental de escuchar y transmitir.

Pero si esta campaña se decanta por las redes sociales y los canales digitales es, sobre todo, para combatir al enemigo en su propia casa. “Un adolescente pasa de media más de cinco horas al día online y es víctima de una desinformación increíble sobre el sexo”, explica Gary Mueller, director de la agencia de comunicación que está detrás del proyecto. “Queríamos utilizar las redes sociales para luchar contra estos mitos porque es ahí donde tienen lugar las conversaciones entre los adolescentes. Y a la vez, queríamos abrir los ojos de los padres para que viesen lo que sus niños aprenden online”.

Según un estudio reciente del Ifop (Instituto francés de opinión pública), en Francia, los jóvenes de 15 a 24 años consideran que su sexualidad está cada vez más influenciada por lo que puedan ver en la red. Por ejemplo, más de un tercio de los jóvenes menores 25 años (38%) ya ha navegado en “páginas para ligar” y cerca de un cuarto (24%) ya ha salido con personas que ha conocido en internet. François Kraus, director de estudios en el Departamento de Opinión del Ifop, recuerda también que la “banalización del consumo de pornografía en casa ha cambiado considerablemente sus vidas sexuales favoreciendo la integración de prácticas asociadas al universo X desde una edad temprana”. Entre estas prácticas encontramos especialmente la eyaculación facial (24%) o el hecho de grabar sus relaciones sexuales (un 22% lo habría hecho). (Ver infografía)

La otra observación de este estudio es que los jóvenes también se unen cada vez más a los canales digitales para el sexo: SMS calientes, chats de encuentros, sexo por webcam, etc. La generación de los 15 a los 24 años tiene menos complejos hacia la sexualidad, pero ¿realmente simboliza ésta la “generación Youporn” como señala el título de este estudio? No hay nada más incierto. 

"Cuanto más liberales sean las prácticas, mejor"

Para el ginecólogo Sylvain Mimoun, “cuanto más liberales sean las prácticas sexuales, mejor”. En una entrevista explica: “Hace 15 años, la relación de las mujeres con la felación no era la misma. Venían a hablar conmigo para decirme que no les gustaba. Hoy, esto no pasa. Pero no significa que ahora la aprecien, simplemente no la consideran problemática. Pasa igual con la sodomía”.

El objetivo para la juventud es saber diferenciar entre los fantasmas del mundo digital y la realidad. Respecto a las prácticas sexuales, pero también a los riesgos (enfermedades, embarazos...), añade Sylvain Mimoun: “los adolescentes saben que las películas X no reflejan la vida real, aun así, les pica verlas y se plantean muchas preguntas”. Por lo tanto, es necesario que padres y educadores se encarguen de escuchar y no dejen que internet sea el único interlocutor.