“Shams”, los Beatles tayikos

Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2007
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Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2007
Los “Beatles tayikos” es el nombre con el que se conoce al grupo más famoso de Tayikistán, Shams. Su éxito no quita que sea difícil llegar a fin de mes, ni que haya CD piratas.

(Foto: EM/15ans15pays.com)

En un sótano del centro de la capital tayika, Dusanbé, escondido tras el Museo de los Instrumentos de Música, un grupo ensaya y graba sus discos. Una pequeña sala insonorizada, oscura y vacía, en la que se esparcen un trofeo nacional, dos guitarras y vestuario para los conciertos.

Creado en 1995, Shams está considerado hoy como uno de los mejores grupos de rock de Tayikistán. Ha llovido mucho desde su primer concierto en Almaty, Kazakhstán, donde los primeros miembros del grupo se habían exiliado para huir de la guerra civil. En 1997 vuelven a Dusanbé, tras el alto el fuego. Los acuerdos de paz no se firmarían hasta un mes más tarde. Desde entonces, este grupo de 7 músicos de entre 25 y 40 años, provenientes de Pamir, componen el grupo más conocido en el país, tanto entre niños y mayores como entre adolescentes.

Los músicos del grupo cambian constantemente, pero si “Shams” es conocido, es gracias sobre todo a su cantante Nobovar Chanorov, y a su guitarrista Beropsho Rusvarta.

Entre instrumentos tradicionales y guitarra eléctrica, “Shams” ha encontrado su estilo a caballo entre estribillos de cantos tradicionales y composiciones personales. Una sonoridad distinta, que reposa sobre unas letras llenas de poesía y una música rica y trabajada; una calidad excepcional en un país invadido por la música comercial norteamericana y el tecno ruso baratero. Además de los grupos de rock clásicos, como los Beatles, los Beach Boys, los Rolling Stones, el grupo reivindica que también le gusta “Santana, Sting o Cheb Mami”, según Chanorov.

“Shams” significa “sol” en tayiko y pega bastante bien con la identidad de este grupo. “El sol es la vida. Lo que nos gusta es escribir poesía, hablar de Dios, de la oración, de la naturaleza y de los encuentros. A veces de una historia de amor. Todo lo demás no es necesario.”

Si no se tiene un negocio propio o no se trabaja para una organización internacional, es difícil en Tayikistán poder comer todos los días. Sin embargo, “no es difícil ser cantante en Tayikistán. A todo el mundo le gusta la música, es como una tradición”, reconoce Chanorov.

Provenientes de familias de músicos de la región de Pamir, los 7 miembros de “Shams” llevan la música en la sangre. “Cantamos porque nos gusta. Hoy es más difícil que cuando nuestros padres eran jóvenes. Antes se cantaba por la belleza de la música. Hoy se hace música para ganar dinero.”

Shams

A pesar de que las canciones de “Shams” sean famosas, a pesar también de que se escuchen por la radio y de que todo el mundo sea capaz de tararear alguna, los miembros del grupo no cobran ningún porcentaje de los discos vendidos. Llegar a fin de mes es a veces difícil para el grupo. “No podemos saber cuántos discos vendemos, puesto que no hay ningún disco oficial que se venda aquí”.

De hecho, en todas las tiendas de música de la Rudaki, la gran avenida que cruza la capital de norte a sur, es imposible encontrar un disco original, sólo se venden CD piratas. Por tan sólo 1 euro y medio se puede comprar cualquier vídeo o CD pirata, y por 4 y medio la discografía completa de Mylène Farmer en mp3. “Menos mal que hay bodas y conciertos; vivimos por los conciertos que damos en las bodas, no por los discos piratas.”

Para celebrar los 15 años de la implosión de la antigua URSS en dicembre de 1991, lea nuestras crónicas del Homo Sovieticus: retratos y trozos de vida de nuestros vecinos del este.

(Fotos: EM; Leo Reynolds/flickr)