Signmark: el sonido del silencio

Artículo publicado el 27 de Noviembre de 2014
Artículo publicado el 27 de Noviembre de 2014

Marko Vuoriheimo, alias Signmark, es el primer rapero sordomudo del mundo. No es broma. Este finlandés de 35 años prepara su segundo álbum, ha firmado con la compañía Warner Music y continúa dando conciertos, demostrando que el rap puede expresarse sin palabras. Con gorra y en chándal, Signmark nos recibió en su casa para volver a hablar de una trayectoria que ha dejado mudo a más de un finlandés.

Enero de 2009, Helsinki. En plena gala de preselección finlandesa para acudir al Festival de Eurovisión, Osmo Ikonen anima a la multitud. Con un tema maravilloso, el famoso cantante pop se desgañita, el público trata de seguirle como puede y el jurado hace recuento de la puntuación. Sin embargo, en el faldón de la pantalla, Ikonen no aparece más que como un artista invitado y no es, por tanto, al que se evalúa esta noche. En medio del escenario, con gorra al revés y sudadera con capucha, un rapero sin micro ocupa todo el espacio. Mueve las piernas, baila y después mira fijamente a la cámara haciendo una serie de signos extraños con las manos. En la parte de atrás, un MC (un "maestro de ceremonias" en el argot rapero), traduce el estribillo: This is for the deaf people (Es para los sordos)

Así es como Finlandia descubre a un rapero sordomudo empeñado en hacerse oír. Asombrados por la novedad, los telespectadoress votan en masa a Signmark, que se queda a las puertas de ganar el concurso y, por tanto, de representar a su país en la 54ª edición del concurso más mediático y popular de la canción europea, que este año se celebra en Moscú. El rapero queda en segundo lugar pero no importa, comenzará por conquistar a su país antes de ganarse a Europa.

Lujo, tranquilidad y voluptuosidad

Marko vive en un barrio "bien" de las afueras de Helsinki, donde la prosperidad se aprecia tanto en la tranquilidad que lo rodea como en la gran cantidad de portaladas automáticas que permiten el acceso a las viviendas. La casa de dos plantas de este joven, apodado Signmark, está justo entre otras dos muy parecidas, al más puro estilo de los adosados finlandeses. En cuatro años, la vida de Marko ha cambiado mucho. Después del éxito de Eurovisión, las actuaciones se multiplican y el rapero se convierte rápidamente en el primer artista sordomudo del mundo en firmar un gran contrato. 

La multinacional Warner Music es la primera que consigue convencer a Signmark, prometiéndole interesarse un poco más por los derechos fundamentales de las personas discapacitadas, y añadiendo seguramente alguna cifra más a su contrato que otras discográficas. Marko lo sabe perfectamente y, mediante un gesto con la cabeza, nos dice que vive con gran comodidad. Sofá de 12 plazas, pantalla plana, mesa baja lacada en blanco, etc. Todos los atributos del "maestro de ceremonias" de éxito se reparten en una planta de unos 60 m2. Pero nada que haga olvidar la cortesía. En casa de Marko nos descalzamos antes de entrar, las tazas de café están ya preparadas y un plato de postre con un pepito espera sobre la mesa.

En un silencio casi religioso el rapero reconoce que el lujo, la tranquilidad y la voluptuosidad son consecuencia, en gran parte, de aquella famosa noche de invierno en que la población finlandesa quiso confiar su voz a un sordomudo. "Si me preguntas cuándo comenzó realmente mi carrera, está claro que fue con Eurovisión -afirma mediante su intérprete-. En ese momento es cuando decidí dejarlo todo para dedicarme únicamente a la música". Inmediatamente después, Signmark lanza su segundo disco en más de veinte países, Breaking the Rules (2010). Nuestro hombre comienza a vivir de su arte y es elegido por la Junior Chamber International como uno de las diez Outstanding Young Persons of the World (Jóvenes excepcionales del mundo), junto a médicos, colaboradores con causas humanitarias y empresarios. Cada vez es más conocido y se reúne a menudo con el gobierno finlandés, que no duda en utilizar su nombre para poner de relieve los méritos del país en lo que se refiere a la promoción de las culturas minoritarias.

Sin embargo, Marko parece burlarse un poco de los honores. La conclusión a la que llega después de Eurovisón es "la señal de que la sociedad está empezando a ver de una manera diferente a los sordomudos y otras personas discapacitadas. La gente ha comprendido que era algo natural". Transmitido en forma de fragmentos de rap, de videoclips, de flash mobs o de conferencias, el mensaje de Signmark es el mismo: hacer comprender al mundo entero que los discapacitados pueden hacer las mismas cosas que las personas denominadas "normales". "En el fondo, siempre repito un poco lo mismo en mis canciones de rap: que los sordomudos tienen que ser tratados de la misma manera que el resto de personas. Por ejemplo, uno de los primeros raps que escribí habla de un sordomudo que sale con una chica. A ti esto quizá te parece algo banal, pero es la típica clase de cosas que la gente pone en duda. Es demasiado complicado explicar a alguien que sí, que es posible que un sordo esté con una chica que no lo es", declara quien, a los 35 años, es padre de una niña y acaba de divorciarse. Las letras del rapero abordan con frecuencia temas de la vida cotidiana, cuentan historias que desmontan los estereotipos que se asocian con la comunidad sorda.

Antes de ser conocido, Signmark no dudó en utilizar el ataque frontal para intentar cambiar las reglas. Escrito en finlandés, su primer álbum homónimo, Signmark (2006), cuestionaba severamente el sistema, los medios de comunicación, el gobierno y, en ocasiones, a las instituciones que se supone representan a las personas discapacitadas. "Los medios finlandeses se pusieron en mi contra al considerar que mis palabras eran muy duras. Pero en esa época, yo estaba asqueado por la actitud de los medios. Ni una sola línea sobre nosotros. Cada vez que veía un culebrón en la tele, pensaba 'pero ¿por qué no cogen a un actor sordomudo?'. Resumiendo, veía el mal en todas partes. Y a causa de eso, mis letras se volvían cada vez más violentas".

Navidad con Michael Jackson y Jon Bon Jovi

Al principio, sobre todo, Marko concebía la música como un instrumento de protesta. "A los 20 años, cuando estudiaba en la universidad, me interesé verdaderamente por la situación de la comunidad sorda de Finlandia. Y me quedé muy sorprendido. Las cosas estaban mucho peor de lo que yo pensaba, así que me dije que iba a hacer como algunos negros de Estados Unidosque lucharon por los derechos cívicos a través de su música", dice. Los signos que envía al traductor se hacen cada vez más rápidos. Hijo de padres sordomudos pero nieto de abuelos con capacidad auditiva y vocal, Marko conoce muy bien las distintas formas de vivir. Un conocimiento que le ha permitido vivir de forma natural entre dos mundos con códigos muy diferentes y que le infundió ganas de traducir todo a la lengua de signos. Con 10 años, empieza a traducir las canciones típicas de Navidad que los abuelitos cantan a sus padres. Más adelante, pasará a traducir las letras de Jon Bon Jovi o las de Michael Jackson.

El verdadero cambio vendrá de improviso a principios de los 90, unos años después de la creación de la cadena MTV y de su llegada al hogar de los Vuoriheimo. Marko alucina, se pasa horas delante de los videoclips de MC Hammer, Run DMC, Public Enemy y no tarda en imitar a sus héroes. "Estaba completamente metido en el tema. Todo me gustaba: la ropa, la forma en que los tipos se movían, -dice enfundado en su chándal extra grande-. Pero aparte de eso, el rap es, por una parte, una música muy rítmica que me permitía entender los tiempos musicales y, por otra, un excelente canal para transmitir mensajes».

Marko se pone directamente a currar. Comienza por traducir las letras de otros hasta que un amigo le aconseja escribir sus propios "poemas". El chico se convierte en Signmark y monta un grupo, rodeándose para ello de un productor musical y de un vocalista que es el que pone las palabras a sus signos. "Tratamos de armonizarlo todo -explica Marko colocándose bien la gorra-. Lo primero que hacemos es que el texto tenga sentido en función del ritmo que busco. Después lo traduzco todo a la lengua de signos".

De repente, muy cómodo, es el momento que elige el rapero para hablar en tercera persona. "Gracias a ello, Signmark puede rapear en lengua de signos. Signmark tiene su propio estilo. Y sé perfectamente que soy el único que puede hacer esto en el mundo". Muy consciente de su singularidad, el primer rapero sordomudo del mundo acaba su primer álbum e ignora las críticas, incluso las de sus padres, que tratan de guiarlo hacia cosas más "apropiadas". "En nuestra comunidad sabemos que deportistas de alto nivel sordomudos podrían llegar a ser conocidos; los actores están en el límite entre el sí y el no pero en la música, prácticamente nadie pensaría que un día alguien sería capaz de hacer lo que yo hago". 

Signmark - Fighting  (2014)

La gira del grito silencioso

Un buen día Signmark, siente que está a punto de tirar la toalla. Aunque acaba de sacar su primer disco, el rapero decide promocionarlo durante un concierto al que invita a 150 personas, incluidos medios de comunicación, convencido de que el país se sentiría orgulloso de contar entre sus ciudadanos con alguien que acaba de realizar algo inédito. "No vino nadie. Nadie, excepto una periodista que trabajaba de freelance para una revista que se distribuía en los colegios y que me entrevistó. No soy del tipo de gente que se rinde, pero estábamos todos un poco desmoralizados. Dos semanas después, recibo un correo electrónico del redactor jefe del Helsingin Sanomat, el periódico más importante del país. Me proponía escribir un artículo sobre mi historia. Su hija había llevado a casa la revista de su colegio y él había leido mi entrevista con mucho interés. Desde ese día, le doy una immensa importancia a las pequeñas cosas, aunque parezcan superfluas, y decidí no abandonar nunca".

Durante los tres años siguientes, los que median entre lo que nos acaba de contar y el concurso de Eurovisión, le ocurrirán las cosas más penosas que le pueden ocurrir a un músico de rap. El MC sufre la altanería del mundo del hip-hop finlandés que no entiende el interés de lo que ha logrado hacer. El medio realiza incluso un videoclip que reúne a todos los actores de la escena musical finesa olvidándose deliberadamente de Marko. Solo Osmo Ikonen, su colega de escenario en Eurovisión, le propone hacer una colaboración. 

A partir de entonces este músico que nunca se rinde se aplicó una máxima: "Tener paciencia, esperar a estar en el sitio adecuado en el momento adecuado". Es, en esencia, la regla que Signmark pone en práctica cuando está de gira en el extranjero. Desde Japón a Estados Unidos, pasando por Alemania, el Silent Shout Tour (la Gira del grito silencioso), se considera también como una campaña internacional de apoyo dirigida a las personas que viven privadas de los sentidos. "Algunos superan el obstáculo. Tengo bastantes noticias de un rapero estadounidense sordomudo llamado Sean Forbes al que parece que le están yendo bien las cosas. Y creo incluso que dos personas habían contactado conmigo desde Francia con la intención de formar un grupo, pero eso no salió adelante".

La gira ha terminado y Marko es totalmente consciente de ello. Con dos discos, un contrato con una de las mayores discográficas del mundo y una media anual de 40 conciertos por diversos países, está convencido de que el orgullo de sus compañeros de profesión se ha convertido en envidia. No obstante, para el tercer álbum que está preparando, el artista piensa invertir los papeles. "La gente ya sabe quien es Signmark y es hora de que otros curren para mí. Será necesario que se concentren en mis labios, en mis signos, en mi estilo. Yo he conseguido cumplir mi sueño: demostrar que era capaz. Ahora les toca a ellos unirse a mí para mostrárselo al mundo entero". 

Todas las declaraciones han sido recogidas por Matthieu Amaré en Helsinki.