Sin palabras en Europa

Artículo publicado el 27 de Septiembre de 2010
Artículo publicado el 27 de Septiembre de 2010
En Europa existe una gran variedad de lenguas, ¡más de doscientas! Veintitrés de ellas son lenguas oficiales de la UE y, aparte de los nacionales, hay numerosos idiomas regionales y minoritarios. No hemos de olvidar, sin embargo, las lenguas de signos; a ellas está dedicada la primera semana oficial de actividades organizadas por y para sordos, la "Deafweek 2010", que se celebra en Berlín.

A diferencia de lo que sucede con algunos idiomas minoritarios, todo el mundo ha oído hablar del lenguaje de signos. Sin embargo, muy poca gente sabe que se trata de una lengua autónoma que cuenta con su propia cultura. Apenas se ha entablado conversación con la intérprete de la lengua de signos Sofia Crabu, salta a la vista que está harta de responder las mismas preguntas: No, la lengua de signos no tiene nada que ver con la mímica ni es una lengua alemana gestualizada. Y tampoco es universal.

¿Sin lengua, sin voz?

En Europa viven alrededor de 900.000 personas sordas, 80.000 de las cuales residen en Alemania. Sin embargo, en ese país unas 220.000 personas hacen uso de la lengua de signos. Este idioma ocupa una posición especial entre las lenguas minoritarias porque no la "habla" un colectivo que forme una minoría étnica. Debido a una malformación congénita o como consecuencia de una enfermedad, sus usuarios padecen dificultades auditivas que les impiden aprender idiomas hablados de un modo natural.

La lengua de signos es una lengua tridimensional y perceptible a través de la vista que se ha desarrollado de forma natural y que, por consiguiente, es específica de cada país: en Alemania, se habla la lengua de signos alemana, mientras que en Austria, por ejemplo, se habla la lengua de signos austriaca. Y, en contra de lo que cabría esperar, la lengua de signos no tiene nada en común con la lengua del país. Para los sordos alemanes, el alemán es un idioma extranjero.

Quedó como segundo en la preselección de 2009 para cantar en EurovisiónDurante el siglo XVIII se emprendieron las primeras iniciativas encaminadas a integrar a las personas sordas. Entre los pedagogos del siglo XIX, sobre todo Charles-Michel de l'Epée y Samuel Heinicke, se produjo una controversia con respecto al método pedagógico "correcto". Heinicke defendía el "método oral", que fue el que se impondría más adelante y se sancionaría durante el Segundo Congreso de Milán de 1880. Los participantes en el congreso (pedagogos que, en su mayoría, no padecían problemas auditivos) decidieron descartar el uso de la lengua de signos en la escuela. Los sordos habrían de aprender la lengua hablada y perfeccionar su destreza en materia de lectura de labios. Se tenía el convencimiento de que esa sería la única manera de garantizar su adaptación a la sociedad. En cambio, no se tuvo en cuenta el hecho de que, de este modo, se estaba dejando de lado el aspecto educativo. Dicha estrategia no se replanteó hasta la década de 1960, cuando los lingüistas Ben Tervoort y William Stokoe otorgaron reconocimiento lingüístico a la lengua de signos.

Hasta la fecha, sin embargo, sólo Finlandia (1995), Portugal (1997) y Austria (2005), por ceñirnos a la UE, recogen en sus cartas magnas una mención a sus respectivas lenguas de signos nacionales. La lengua de signos alemana comenzó a reconocerse jurídicamente en 2002, con la entrada en vigor de la Ley de equiparación de las personas con discapacidad. Con arreglo a dicha Ley, a los sordos se les otorga el derecho a la comunicación, es decir, a disponer de un intérprete tanto en trámites administrativos como en reuniones escolares de padres o visitas al médico.

Educación mediante la lengua de signos

Los más de 300 participantes en la primera Conferencia Internacional "Educación mediante la lengua de signos", celebrada en agosto de 2010, exigieron una educación bilingüe en la que los niños sordos aprendan, estudien y experimenten tanto la lengua de signos como la hablada. Dicho tipo de enseñanza se imparte desde 2001, como protecto piloto, en la escuela Ernst-Adolf-Eschke de Berlín. La de signos es la única lengua en la que los sordos pueden pensar y expresarse, por lo que debe fomentarse. Su promoción obedece no sólo a razones identitarias sino también a la voluntad de situar la transmisión de conocimiento en el centro de la enseñanza. Conforme al modelo de la Universidad Gallaudet de los Estados Unidos, se está desarrollando una iniciativa para crear la primera universidad europea en la que sordos y oyentes puedan estudiar juntos... En la lengua de signos. Un mejor acceso a la educación permitiría a los sordos tomar las riendas de su desarrollo personal.

Se trata de una evolución, pero la vida cotidiana de una persona sorda sigue siendo difícil. Los sordos se enfrentan a continuas barreras lingüísticas, toda vez que la mayoría de la gente de su entorno no conoce la lengua de signos. Según Sofia Crabu, el empleo de intérpretes de la lengua de signos es beneficioso tanto para los sordos como para los oyentes, ya que puede ahorrar tiempo en cualquier conversación y evitar malentendidos. Sin embargo, en lo que respecta a la asunción de los costes aparejados, se va avanzando, muy lentamente, a través de complejos textos jurídicos.

Numerosas organizaciones como, por ejemplo, la Asociación Alemana de Sordos, en el ámbito nacional, o la Unión Europea de Sordos, a nivel comunitario, piden que se modifiquen los textos jurídicos correspondientes y que se mejore la oferta educativa para sordos. Por otra parte, actos como el concurso poético Deaf Poetry Slam o diversas representaciones teatrales en lengua de signos invitan a que se modifique la percepción que la sociedad tiene de los sordos. En resumen, quien desee acercarse a la cultura en lengua de signos tendrá ocasión de hacerlo asistiendo al concierto que el grupo finlandés de hip-hop Signmark ofrecerá en la ciudad holandesa de Utrecht el próximo día 4 de diciembre de 2010, o bien al festival de la lengua de signos, "Gebärdensprachfestival", que se organiza en Berlín entre los días 24 y 25 de septiembre de 2010. La primera edición de la "Deafweek", que se organiza bajo el lema de "Viva la Diversity", también incluye representaciones teatrales y el "Desfile Turquesa" ("Türkisparade").

Fotos: (cc)sicoactiva/flickr; Signmark ©signmark.biz