Sin pelos en la lengua

Artículo publicado el 13 de Agosto de 2008
Artículo publicado el 13 de Agosto de 2008
Los distintos usos que tiene el pelo en los diferentes idiomas, pueden poner a Europa los pelos de punta

Ya los marineros en el siglo XV sabían que el pelo es algo importante. Durante sus largos viajes, ni se afeitaban ni se cortaban el cabello y, si alguno de ellos caía por la borda, sus compañeros… ¡lo salvaban por los pelos! Es decir lo rescataban agarrándole de la melena.

Por lo tanto, no es de extrañar oír decir a un español que sale de un asunto peliagudo (peludo para los alemanes,  Eine haarige Angelegenheit) en el último momento "me he salvado por los pelos". O mały włos! (a un pelo) grita un polaco cuando ha logrado resolver un asunto muy espinoso, que hubiera podido, por menos de un pelo para los franceses (A un poil près!), salir mal. Y cuando el francés dice que alguien tiene un pelo en la mano (un poil dans la main) es porque esa persona es un tanto vaga.

En algunos idiomas como el polaco, no existe ninguna diferencia entre la vellosidad corporal y el cabello que cubre nuestras cabezas. Los dos se conocen como włos (pelo). El mismo fenómeno ocurre también en la lengua inglesa, la que emplea la palabra hair indistintamente. En otros idiomas es un poco más complejo. El alemán, por ejemplo, habla de Haaren (para los de la cabeza) y Behaarung (para el cuerpo), el francés, de cheveux y poils y el español, de cabellos para la cabeza y vellos para el cuerpo (pelo para ambos). 

¿Creéis que es una tomadura de pelo? Nada de ello. Es más, el alemán habla de un asunto peludo cuando quiere decir que algo es duro de pelar y de tener pelos en los dientes (Haare auf den Zähnen zu haben), para referirse a una persona despierta.

Mientras que el español no tiene pelos en la lengua, cuando dice sin reparo lo que piensa, el francés tiene pelos en la misma (avoir un cheveux sur la langue) cuando habla como si tuviera la lengua de trapo. No es ninguna sorpresa entonces que tantos significados se presten a que en Europa acabemos tirándonos de los pelos.