Sin vacaciones para JEAN-CLAUDE JUNCKER

Artículo publicado el 19 de Agosto de 2014
Artículo publicado el 19 de Agosto de 2014

Coronado por los diputados europeos el 16 de julio de 2014, Jean-Claude Juncker ya sabía que estas vacaciones serían más cortas si quería poner en orden la futura Comisión Europea. Pero ¿sabía que los jefes de estado y los gobiernos le dejarían un poco más de trabajo?

Presidente de la Comisión y presidente del Parlamento Europeo, ¡vale! Pero ¿y el resto? El baile de puestos europeos continúa y debería durar hasta otoño, pero esto está ya para el arrastre. Así, el 17 de julio los jefes de estado y de los gobiernos se reunieron en Bruselas para acometer la atribución de los futuros puestos de presidente del Consejo Europeo y del alto representante para los asuntos exteriores y de la política de seguridad. Se esperaba que saliesen dos nombres de estas negociaciones, pero en su lugar hemos asistido a un descontrol, y no se ha atribuido ninguno de los dos puestos. Esta incertidumbre complica todavía un poco más la composición del futuro colegio de comisarios.

Funambulismo

Hay que reconocer que la tarea no era fácil. Nombrar a las personas al cargo de engrasar los mecanismos europeos para los próximos años ha sido siempre una prueba. En resumen, habrá que realizar un trabajo de chinos para estar "unidos en la diversidad" con veintiocho estados en clara competición.

Evidentemente, se trata de una cuestión de equilibrio, empezando por el Este y el Oeste, más aún si actualmente ninguno de los puestos clave está ocupado o prometido a un candidato oriental. El reparto según el color político representa igualmente una dificultad. Si en 2009 casi todos los países de la Unión estaban encabezados por gobiernos de derecha o de centro-derecha, la situación ha evolucionado en 2014. Francia e Italia han dado su voz a la izquierda, ha tenido lugar en Alemania una coalición entre la izquierda y la derecha, y tenemos a David Cameron, al frente del Reino Unido, muy crítico con respecto a la Unión europea. Por tanto, conseguir encontrar nombres que pongan a todo el mundo de acuerdo puede resultar complejo. Y  no hablemos sobre el ego y las amistades entre algunos...

La paridad es bien recibida en el debate

La paridad constituye un dolor de cabeza ahora mismo. Al escribir esto, si bien sabemos que el futuro alto representante de asuntos exteriores será una mujer y socialdemócrata (probablemente la italiana Federica Mogherini), solo Suecia y la República Checa han elegido una representante para sus países.

Si Bélgica, Dinamarca, Países Bajos, Bulgaria, Eslovenia y Portugal deben presentar también candidatas, será muy difícil que Juncker consiga diez comisarias femeninas. Tendiendo en cuenta que en el equipo de José Manuel Barroso (último presidente de la Comisión) había nueve mujeres, esto sería un fracaso a la hora de "feminizar la institución". Así, se podría obligar a algunos Estados a revisar sus nominaciones.

El consejo europeo: ¿Una guardería para el periodista?

El Consejo Europeo del 17 junio era como un remake malo de El sueño de una noche de verano. Desde la llegada de los primeros jefes de estado, el mensaje era opaco y confuso. Buena prueba de ello es el poco optimismo para llegar a un compromiso en lo que respecta al Presidente del Consejo (el que coordina exactamente a los 28 jefes de estado y gobierno) y al señor o señora considerado/a para ejercer de voz de la Unión Europea fuera de sus fronteras.

La "cena" comienza con retraso y ya se nota que en agosto se tendrá que haber formado un nuevo Consejo. Acuérdense de esta fecha: sábado 30 de agosto. Es a lo largo de la noche cuando la información se hace oficial, después de seis horas de espera y de vueltas de pulgar en sala de prensa.

Se publican más o menos dos short lists. Cuatro primeros ministros estarán en la palestra para el puesto de Presidente del Consejo: Thorning-Shmidt (Dinamarca), Kenny (Irlanda), Tusk (Polonia) y Rutte (Países Bajos). Al lado del alto representante, además de la actual ministra de asuntos exteriores italiana, contamos con el presidente comisario bulgaro Georgieva y el polaco Janusz.

¿Un nuevo ejecutivo para halloween?

Los parlamentarios no se han quedado callados tras la no-decisión del Consejo Europeo. La aprobación de la Comisión dependerá de la política general de la Comisión Juncker, de las competencias de los comisarios en sus asuntos y de la paridad. "Con tan pocos candidatos, la Comisión no recibirá la mayoría en el Parlamento europeo", ha declarado el presidente del hemiciclo, Martin Schultz, en la víspera del Consejo Europeo. Ya es seguro que las audiciones parlamentarias de los comisarios prometen ser deportivas. Continuará.

Este retraso en la instalación de la futura comisión crea una víctima colateral, Matteo Renzi. Puesto que Italia está actualmente a los mandos del Consejo de la Unión Europea (de hecho, se encuentra a cargo de la coordinación entre las diferentes capitales), una transición tardía entre el antiguo y el nuevo ejecutivo europeo ralentiza la "reorientación" de la Unión que el presidente del Consejo pretende llevar a cabo.

Es por todo eso que Jean-Claude Juncker pasará probablemente sus vacaciones al teléfono. ¿Buena suerte?