Sol levanta el campamento: Crónica de una despedida anunciada

Artículo publicado el 15 de Junio de 2011
Artículo publicado el 15 de Junio de 2011
Después de más de un mes de movilización, los acampados de Sol se despidieron de la plaza el pasado domingo en una jornada marcada por el civismo, la ilusión y el agradecimiento: "Nos vamos pero sabemos el camino de vuelta". No es un adiós, porque el movimiento de los indignados no ha hecho más que despertar. Crónica in situ del fin de la acampada de la Puerta del Sol.

La última jornada de Sol sirvió a muchos para reencontrase con aquello que les enganchó ese ya lejano martes 17 de mayo, día que siguió al desalojo de los primeros acampados, en el que la gente decidió de forma espontánea que, como no tenía casa, dormiría en la plaza. En la tarde del domingo, el gran reloj de la plaza volvió a ser testigo de cómo la gente compartía algo: desconocidos discutiendo sobre las causas de la crisis, la insostenibilidad del sistema o la corrupción de la clase política. Debate. Personas capaces de pensar por sí mismas.

Ese reloj volvió a ver gente trabajando duro. Voluntarios anónimos que echaron mano de estropájos y fregonas y se pusieron a limpiar la plaza en un ejercicio de civismo ejemplar. "Por favor, no pisés lo fregado, en vuestra casa no lo haríais", se pedía desde un megáfono. "Por favor compañera, ¿puedes arrancar ese celo de la rama del árbol? Esta mañana limpiamos la estatua pero ese cacho se nos ha quedado", preguntaba un hombre de avanzada edad a una joven encaramada al Oso y el Madroño cámara de fotos en mano.

¿La próxima cita? Una manifestación el 19 de junio por toda España

Creo que no me equivoco si digo que la gente volvió a la plaza como en aquellos primeros días. Con ganas, curiosidad e ilusión. Emociones cruzadas para los que llevaban más tiempo allí, al mismo tiempo apenados y aliviados por el levantamiento del campamento. Rencuentros y despedidas.

Última asamblea en sol

La asamblea general informativa comenzó como de costumbre, con una sesión de 'aeróbic asambleario' (introducción con música, baile y una explicación de como se trabaja en asamblea, ndr), todo en tono desenfadado, a ritmo de guitarras y en medio de un caluroso ambiente festivo. Una reunión en la que sonaron menos arengas que de costumbre y en donde se volvieron a escuchar ideas y, sobre todo, se dieron las gracias. Gracias a todo el mundo por atreverse a participar en el movimiento 15M.

Más de treinta comisiones han expuesto hasta ahora sus ideas y se han registrado 11.253 propuestas de ciudadanos

¿Balance de esta última asamblea? Más de treinta comisiones han expuesto hasta ahora sus ideas, se han registrado 11.253 propuestas de ciudadanos (de las que un cuatro por ciento pide una reforma de la Ley Electoral), mucha buena voluntad y ganas de cambiar las cosas. Gente de nuevo ilusionada. La asamblea de barrios y municipios se celebró después, fragmentada en pequeños grupos para que la gente pudiera escucharse, hablar, compartir, discutir y decidir de forma conjunta cuáles serán sus siguientes pasos.

Una plaza llena de detalles

Y además dos huertos. En uno cuelgan los primeros tomates de una planta que alcanza ya una altura de por lo menos cuarenta centímetros. En otro una nota está enrredada entre las ramas de las hortalizas: "Si seguimos aquí un mes más

podemos tener apio para la ensalada". Nunca crecerá.  El campamento fue desmantelado. Sol se mudó. Allí, en principio, se dejará un puesto de información. A título personal quedaron acampados, en ningún caso en representación de un colectivo que durante un mes ha tomado la plaza para reconquistar el espacio público como ágora de debate y reflexión.

A las 00.00 horas se volvió a convocar un grito mudo, con pancartas y una cacerolada. "Trae tu sartén reivindicativa", rezaba el anuncio. Después los ciudadanos, una vez más de manera espontánea, tomaron las calles. Pasearon por Callao, por Gran Vía y siguieron hacia Cibeles para protestar ante la diosa y sus leones de que los políticos ya "no nos representan".

Y a partir de ahora, ¿qué?

No está claro el futuro del 15M. Nació de forma espontánea, fruto de una indignación ciudadana compartida y comienza a organizarse a patir de esa semilla, de las ganas de cambio y del deseo común de que no se puede seguir así, de que hay que cambiar las cosas. Ahora parece que la pelota ha saltado al tejado de barrios y municipios y que el objetivo, a corto plazo, es sacar adelante la marcha del 19 de Junio. Salir a las calles para volver a gritar que "esta crisis no la pagamos". A los pies de la estatua de Carlos III, el otro gran testigo mudo de los nuevos amigos y sueños forjados bajo el nuevo sol que se quiere pensar ha salido en Sol, una nota a título informativo. "Sabemos el camino de vuelta".

Foto Portada: (cc) Achifaifa/ Flickr ; Fotos texto: © Cristina Espinosa Lozano