Sonic Youth y el underground americano en Europa

Artículo publicado el 29 de Agosto de 2008
Artículo publicado el 29 de Agosto de 2008
Instalada desde el 18 de junio en Francia, la exposición Sonic Youth ect: sensational fix estará de gira por los museos europeos hasta 2009. Una oportunidad para sumergirse en las actividades del grupo de rock experimental. Inconformistas

Desde principios de los años 80, Thurston Moore, Kim Gordon, Lee Ranaldo y Steve Shelley se han relacionado con gran cantidad de artistas de todos los campos del arte. Al ritmo de las convulsiones de América, el grupo ha multiplicado sus desdoblamientos y colaboraciones, convirtiéndose en una figura imprescindible del underground americano. Sonic Youth “es el único grupo de la historia del rock que podía dar lugar a una exposición como esta”, afirman Corinne Diserens y Christophe Wavelet, coproductores de este evento que pronto empezará su gira europea.

Lejos de las grandes instituciones de arte contemporáneo, el LIFE (Lugar Internacional de las Formas Emergentes) alberga las obras de Vito Acconci, Olivier Assayas, Glenn Branca, William S. Burroughs, John Cage, Allen Ginsberg, Dan Graham, Mike Kelley, Richard Kern, Jack Kerouac, Tony Oursler, Raymond Pettibon, Richard Prince, Gus van Sant, Leah Singer, Patti Smith, Jeff Wall… “Todos ellos son artistas decisivos porque poseen el mismo enfoque del arte que los miembros del grupo Sonic Youth”, explica el comisario de la exposición, Roland Groenenboom. Los trabajos expuestos coexisten y se responden mutuamente en un recorrido entrecortado por zonas de ruido improvisado. “Es la historia alternativa de la cultura contemporánea que se esboza”, continúa Groenenboom.

(D.F)

Nacidos de la contracultura norteamericana

Exponer la contracultura significa apostar por la expresión espontánea y querer abolir la jerarquía existente entre bellas artes y artes secundarias. “Resucitar el pasado inmediato”, diría el artista americano Dan Graham. Significa también mostrar el rechazo a las obligaciones y a las prohibiciones, rehuir la alienación y buscar una paz estática. La exposición Sonic Youth ect: sensational fix deja ver a los sucesores de los artistas de Haigh Ashbury, Telegraph avenue y Greenwich Village que habían entreabierto las puertas de la percepción, cerradas por el baño de sangre de Vietnam y los asesinatos instigados por Charles Manson… además de los gobiernos Reagan y Bush. 

Tenemos aquí un punto de búsqueda de una nueva filosofía, de sueños de comunidades liberadas y de discursos ideológicos… pero al mismo tiempo caos, inestabilidad, en ocasiones simplemente indignación. Como una canción de Sonic Youth: palabras y una música hecha de retazos, siempre perceptibles, fuertes y contundentes. “Ritmos densos, accidentados y triturados para intensificarlos, yuxtapuestos a fragmentos de música ambiental al estilo banda sonora… como un modernismo expresivo y desordenado”. Así definía Thurston Moore el sonido Sonic Youth en la primera conferencia de prensa del grupo en 1981. 28 años más tarde, las experiencias innovadoras han llevado al grupo a mezclar líneas melódicas de guitarras saturadas y un torbellino de palabras e imágenes.

Poesía involuntaria

En la obra de Sonic Youth hay pulsión, un movimiento obsesivo que busca conseguir una música bajo tensión. Esta “poesía involuntaria” está cercana a la escritura de Jack Kerouac, a medio camino entre un arte alucinatorio y la realidad del mundo. La deriva seguida del éxtasis. “la calle sin alegría”, “el pálido amanecer de los vagabundos”, “las ruinas de los bajos fondos de América” (En el camino, 1957). La exposición es una huída hacia delante en un país que se ha construido empujando sus fronteras y que se ahoga en sus límites sociales y morales.

(D.F)Es interesante recorrer los seis capítulos de la exposición, cada uno de los cuales remite a canciones de Sonic Youth, y que nos hacen pensar también en la poesía de Allen Ginsberg, cuyo retrato cinematográfico realizado en 1994 por Jerry Aronson se proyecta en la exposición. Recordamos particularmente su poema Howl (Aullido), un grito de desafío lanzado a la América materialista, una oración fúnebre de una nación que ha traicionado sus ideales. “Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas, histéricas desnudas, arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo”.

Pervertir la sociedad conformista

Los diálogos artísticos propuestos dibujan un mapa de Estados Unidos. Según Corinne Diserens y Christophe Wavelet: “Estamos lejos de los clichés de la cultura ‘made in USA’. Más bien, la exposición dibuja a su manera una geografía libre, sin mapa establecido, sinónimo de libertad, a veces deliberadamente errante, en la que surge progresivamente la cara de otra América, capaz de dialogar con ciertas escenas de arte surgidas en diferentes puntos del mundo”. Una jam sesión, un gran colaje alocado y desconcertante, de un lirismo en ocasiones desesperado pero de una insolencia muy a menudo absurda y extraña.

De las fotografías de Jeff Wall a las Nurses del pintor Richard Prince, pasando por la poesía cinematográfica de Gus Van Sant, se nos desvela una América de paradojas. A la vez tragicómica y quimérica y a veces repulsiva, marginal y equívoca. El artista Mike Kelley, por ejemplo, busca los límites de un arte desencantado, mugriento y vulgar. Una regresión, una perversión para depurar mejor la sociedad norteamericana, conformista y de pensamiento recto. Esta exposición es al mismo tiempo una rebelión y una sed absoluta de embriaguez y de pasión, alejada del pensamiento desacreditado y de formas rígidas.

En el LIFE de Saint-Nazaire (Francia) del 18 de junio al domingo 7 de septiembre de 2008. La exposición se trasladará a continuación al Museion de Bolzano (Italia) del 10 de octubre de 2008 al 4 de enero de 2009, y al Kunsthalle Museum de Düsseldorf (Alemania) del 31 de enero al 26 de abril de 2009. A continuación: Museo de Malmö (Suecia), Estados Unidos y México.