Sopa inglesa

Artículo publicado el 22 de Febrero de 2008
Artículo publicado el 22 de Febrero de 2008

La sopa inglesa es una crema con galletas y un toque de alcohol. Es casi imposible explicar porqué este dulce es de origen inglés, pero puedo ofreceros algunas pruebas, el testimonio de la investigación y desearos buena suerte. El nombre aparece ya a finales del año 800 en la “Biblia” de la cocina italiana escrita por Artusi.

Romaña y Toscana eran sus patrias predilectas. El testimonio de la abuela del que les habla, que vive en la Romaña italiana, puede hablar de una madre que ya conocía dicho dulce.

Ahora bien, algo de inglés tendrá, digo yo. De hecho, nuestra sopa parece ser la reelaboración de un dulce anglosajón, el trifle, considerado, en cierta manera, la madre de todos los dulces, hecho con crema y mazapán, y cubierto de licor (por ejemplo, Amaretto). En el antiguo Ducado de Ferrara, la diplomacia obsequiaba a las visitas británicas con el trifle hecho con ingredientes del terruño. Lo mismo ocurrió en Toscana. Con el tiempo, este trifle adoptó el nombre de “sopa inglesa”.

"¿Pero la sopa inglesa no era ese agua ensuciada con café que sirven en Inglaterra?", se preguntaba un italiano en un restaurante londinense tras pedir una Zuppa Inglesa. (Ilustración de Antoine Heully)

Hoy, lo encontramos en muchas regiones italianas, pero recordad: es un dulce artesanal de corta duración. Si compráis un trozo bastante grande, se echará a perder.

Preparación para principiantes con pocas ganas, tiempo y experiencia

Ingredientes: 4 huevos, 4 cucharadas de harina, 4 cucharadas de azúcar, 50g de cacao en polvo, leche, una cáscara de limón, galletitas, licor de Alchermes (o Amaretto ) y una botella de vino dulce (un Pedro Ximénez de Jerez es ideal).

Encended el equipo de música y poned vuestro CD favorito, algo que no sea demasiado duro: para remover la crema sólo os hacen falta vuestras manos. Coged un bol y mezclad las yemas, el azúcar, la harina, la leche y la cáscara de limón durante diez minutos. Verted la mezcla en una cazuela y calentad a fuego lento. Continuad removiendo, si no, la mezcla se pegará al fondo. Al ponerse un poco más densa, quitadla del fuego y colocadla en dos moldes a partes iguales. En uno de los dos añadimos cacao. Llegados a este punto bebeos un vaso de vino, os lo merecéis. Después, coged dos copas de helado. Bañad las galletitas en el licor: podéis poner cuantas queráis. Rellenad los vasos, mitad de crema amarilla y mitad con la crema negra. Poned las copas en el frigo y servid la sopa inglesa bien fría. Acompañadlo todo con un poco de vino dulce.