Sophie Hunger: “Los artistas deben preservar su humanidad”

Artículo publicado el 9 de Julio de 2010
Artículo publicado el 9 de Julio de 2010
La cantante está de paso por París para promocionar su disco. Durante este mes recorrerá las cuatro esquinas de Europa actuando en diversos escenarios, desde el prestigioso de Glastonbury, en Inglaterra, a la República Checa o  Austria. Hunger prefiere los festivales porque, según ella, el estudio “es muy triste”. ¿Nos tomamos un café rápido con la suiza de moda?

A decir verdad, demasiado rápido, diría yo. Siendo una chica de pocas palabras a la que no le intimidan nada los silencios, será difícil conseguir de Sophie Hunger mucha información interesante en un tiempo tan limitado, teniendo en cuenta que cada una de sus respuestas despierta el interés en una nueva pregunta. A su vez, la artista guarda una cierta distancia con su interlocutor, una sensación que se mantiene implícita hasta el momento en el que añade: “Cuando los artistas se relacionan mucho con los medios de comunicación, se convierten en comerciantes”.

Su cara multilingüe

La cantante de 27 tiene dos discos en el mercadoAún siendo tan difícil comunicarse con ella, Hunger, natural de Berna, no duda en aprovechar su conocimiento de diversos idiomas: alemán suizo, alemán, francés e inglés. Es por ello que en sus conciertos pasa de un idioma a otro sin esfuerzo aparente, incluso añadiendo alguna que otra vez un poco de español, sin embargo, en sus dos álbunes, Monday's Ghost y 1983, el inglés predomina sin duda, aunque dejando también un poco de paso alemán y al francés.

Del mismo modo, intentamos animarla a hacer un lanzamiento completamente en alemán ya que su voz en este idioma se percibe más familiar, más acogedora, como en Walzer Für Niemand o en 1983, que ella describe como “una conversación entre mi año de nacimiento y yo”. Pero para ella el alemán es una lengua íntima,  mientras que el inglés “es más extenso y ofrece libertad y comodidad para usarlo. Conozco muy bien el alemán, he leído muchos libros y sé hasta dónde puede llegar esa lengua. Es muy difícil crear con ella. A mí me encanta cantar en alemán porque además posee mucha menos historia musical que la lengua inglesa. Estoy obligada a experimentar con mi voz”.

Durante el café, hablamos siempre en francés, una lengua que no domina del todo ya que en el momento que se bloquea recurre al inglés inmediatamente. De este modo, nos cuenta el miedo que tenía al principio de tocar un instrumento, intimidada al escuchar a las grandes estrellas del jazz: “ Pensaba mucho, tenía un fascista dentro de mi cabeza", comienza en francés para acabar la frase en inglés:  "Y nunca llegaba a ninguna conclusión”. Del mismo modo, reconoce en inglés que el segundo disco se correspondía más con ella que el primero: “Todavía me estaba buscando a mí misma”, dice de forma sibilina.

Su cara distante

La cantante nos sorprende con reflexiones que parecerían realmente banales si las escucháramos por boca de otros artistas. Sin embargo, hablar de ella misma le resulta todo un reto, si advierte cualquier posible introspección ante un desconocido, inmediatamente, se siente amenazada. Pero además, tiene una alta concepción del papel del artista: “Los artistas deben preservar su humanidad, aunque tengan el deber de hablar debido a su poder, siempre se debe conservar una distancia interior”. Todo lo contrario a lo que demuestra en el escenario, donde aparece más accesible que nunca sin perder su variedad musical: un folk en inglés con guitarra o con piano y, si es en alemán, con trompeta, donde las voces se funden hasta formar un coro.

El público francés vivió el pasado junio en La Cigale uno de los momentos más bellos de todos sus conciertos, cuando se aproximó con todo su grupo al borde del escenario para hacer un llamamiento. Pero cuando realmente empezó a ser descubierta por los franceses fue hace más de un año, con su actuación en la sala parisina La Boule Noire. Ahí fue cuando Sophie Hunger se puso a sí misma a prueba queriendo, como siempre, escapar de lo habitual, cantando en un francés no del todo perfecto Vent l'emportera, (un clásico del grupo de rock francés Noir Désir) delante de un público que por ese entonces aún no había conquistado.

Por otro lado, observamos que cuando la cantante se explaya más fácilmente es a la hora de hablar de otros, por ejemplo, de un concierto que había visto recientemente del grupo danés Kashmir, o de una frase del rapero Eminem que cita de memoria. Gracias a esto descubrimos que la curiosidad y la pasión son los motores de su vida, que cuando se siente realmente cercana y feliz es hablando de lo más importante: la música, ya sea la suya, o la de otros, ¿qué más da?

Su cara (súper)dotada

“Yo sólo quiero ser mi propia fruta”

Sophie Hunger se consagró a la guitarra con 19 años y el éxito no se hizo esperar; un primer álbum auto producido, algún que otro festival de jazz y, por fin, en 2008, su primer lanzamiento discográfico, Shape. Hemos leído de todo sobre esta artista: a veces jazz, a veces folk e incluso rock para los más atrevidos. De hecho, admite la necesidad de etiquetarla, pero intenta explicarnos su estilo a su manera: “Si me estoy comiendo una fruta que mi amigo no conoce, le digo 'Es como el plátano mezclado con un poco de naranja, pero es otra fruta diferente'. Lo comprendo, pero la verdad es que me da igual. Yo sólo quiero ser mi propia fruta”. Y una tímida risa de repente estalla, haciéndonos creer que, en dos años, Hunger ha adquirido la misma soltura fuera, que dentro del escenario ya que la gira planeada este año no deja lugar a dudas de su gran notoriedad en toda Europa.

Sophie Hunger está de gira con '1983'. Pasará por Suiza, Francia, Holanda, Alemania y Estados UnidosFinalmente, nos despedimos de ella teniendo todavía la cabeza llena de temas que queríamos tratar, como los cantantes Piers Faccini y Patrick Watson, con quienes compartió escenario en el festival Les Eurockéennes de Belfort, Bob Dylan o la Copa del Mundo de fútbol. Afortunadamente, la última pregunta nos la contestó sin querer al salir de la cafetería, cuando se paró delante de una pantalla que emitía el partido Chile-Suiza. Tres segundos después, siguió su camino.

Próximos conciertos en festivales: 14 de julio en Montreux, 16 de julio en Carhaix (Vieilles Charrues).

Fotos: ©Art10;Vidéos : ©Jeremiah/Kidam production