Sophie Walker: "Queremos que los demás partidos nos roben las ideas"

Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2016
Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2016

Hace dieciocho meses, el Partido por la Igualdad de las Mujeres ni siquiera existía. Ahora, es una de las fuerzas políticas con mayor crecimiento en Reino Unido. Hablamos con su líder, Sophie Walker, sobre su campaña electoral en Londres, su reacción a la labor de Theresa May como primera ministra y por qué le gustaría que algún día su partido quedara obsoleto.

Una periodista y una humorista quedan en un bar y fundan un partido político. Puede que suene a chiste, pero eso fue lo que Sandi Toksvig y Catherine Mayer sintieron que debían hacer tras participar en el Women of the World Festival [Festival de mujeres del mundo, ndlr] en marzo de 2015. En julio de ese mismo año, el Partido británico por la igualdad de las mujeres [del inglés Women’s Equality Party (WEP)] se registró de manera oficial y, doce meses más tarde, ya contaba con más de 65.000 afiliados y simpatizantes.

"Un recelo eterno hacia el sistema"

Para Sophie Walker, la líder del partido, este aumento de la popularidad tiene una razón sencilla: "El electorado busca alternativas al statu quo. Los ciudadanos no están contentos con el sistema preponderante y lo que el WEP ha hecho ha sido aprovechar este clima de frustración generado por la lenta evolución de los derechos de la mujer."

"Nueve millones de mujeres no votaron en las elecciones generales de Reino Unido en 2015. En la mayoría de los casos se sentían decepcionadas por ser tratadas como un pequeño grupo sin mucho interés. Es algo que podemos ver elecciones tras elecciones, incluso en el referéndum que tuvo lugar este año sobre la permanencia de Reino Unido en la UE. Los viejos partidos políticos pretenden llegar a ser una especie de comodín, pero no logran entender los problemas reales de la gente. De hecho, no sólo las mujeres quedan fuera de sus debates, sino también las personas de raza negra, las minorías étnicas y los discapacitados".

Según Walker, cuando en política tradicional se mencionan asuntos de mujeres, estos nunca son una prioridad —con frecuencia forman parte de espectáculos mal concebidos como el infame minibús rosa de Harriet Harman. "Este tema se ve a menudo como un juego político. En los días previos a las elecciones, los partidos obtienen datos electorales que les indican que no lo están haciendo bien en materia de género. Entonces se dan cuenta y comienzan a llevar a cabo cientos de ideas políticas dirigidas específicamente a nosotras. Cuando fui a votar en 2015 vi claro que, ni mi preciado voto, ni yo como votante, teníamos valor para ninguno de los partidos."  

Su labor como activista empezó mucho antes de la fundación del Partido por la igualdad de las mujeres, cuando era reportera para la agencia de noticias Reuters. A su hija mayor le diagnosticaron síndrome de Asperger en 2010. Tardaron cinco años en diagnosticarle lo que tenía debido a que la mayoría de las investigaciones relacionadas con esta enfermedad y otros tipos de autismo se basa en estudios realizados en niños y jóvenes varones.  Creó un blog sobre su experiencia que dio lugar a un libro, Grace Under Pressure, y la llevó a desempeñar tareas de promoción en la National Autism Society [La Sociedad Nacional del Autismo en Reino Unido]. 

"Fue una época muy dura", dice Walker con la intención de no profundizar demasiado en el asunto, "pero también fue algo que me permitió entender que podía trabajar para cambiar las cosas y para conseguir el cambio que yo quisiera ver. Es terrible decir que esto ha sido un 'viaje' [Walker pone los ojos en blanco y gesticula al pronunciar la palabra, ndlr], pero ha sido así; me ha hecho entender plenamente hasta donde debemos llegar".

"Aplaudimos y luego ponemos el listón más alto todavía"

La plataforma del partido se construye alrededor de seis objetivos clave: la representación igualitaria en el Parlamento, la diferencia salarial de género, la igualdad de participación en la vida familiar (incluyendo el permiso parental compartido para los nuevos padres), la educación igualitaria, la igualdad de trato en los medios (poniendo fin al body shaming y a la sexualización en la publicidad) y el fin de todo tipo de violencia contra la mujer.

El partido tuvo muy buena acogida tanto por parte de la opinión pública como de varios recaudadores de fondos. Por eso, Walker y el partido decidieron poner a prueba su plataforma en verano de 2016. Presentaron candidatas para las elecciones a la Asamblea Nacional de Gales y al Parlamento Escocés, así como once candidatas para la Asamblea de Londres, entre las cuales se encontraba la misma Walker como candidata a alcaldesa de Londres.  

"Incorporar mujeres a la política sale caro", afirma Walker haciendo alusión a las 10.000 libras de depósito que cada candidato debe pagar para poder presentarse a las elecciones a la alcaldía londinense. "Si eres mujer, y sobre todo si te has pasado un tiempo en casa cuidando de tus hijos, éste es un enorme obstáculo. El WEP ha apoyado a sus candidatas de manera activa y hemos presentado a varias mujeres realmente increíbles, algunas de ellas pertenecientes al colectivo LGBT o a grupos étnicos minoritarios".

Para Walker, toda su campaña a la alcaldía de Londres buscó, por encima de todo, atraer la atención sobre temas que otros candidatos ni siquiera mencionaban. "En Londres siempre se está debatiendo sobre la vivienda, ya que hay  una gran demanda. Sin embargo, yo fui la única candidata que preguntó: "Teniendo en cuenta que la diferencia salarial entre hombres y mujeres es de un 23%, qué consideramos como una vivienda asequible?. Otros candidatos hablaban de los delitos con arma blanca, pero solo yo hablé de lo que podemos hacer para disminuir los índices de violencia doméstica en la ciudad".

Aunque no obtuvieron ningún escaño en las elecciones, el WEP dejó su marca y acumuló un total de aproximadamente 350.000 votos entre Escocia, Gales y Londres. Walker recibió 250.000 votos en primera y segunda opción en la primera vuelta de las elecciones a la alcaldía, un resultado muy digno para una nueva fuerza en el panorama político.

Pero, más importante aún que los votos. Gracias a su aparición en política, las propuestas del Partido por la igualdad de las mujeres fueron adoptadas por los partidos tradicionales, algo por lo que Walker se siente entusiasmada.

"Hemos demostrado la importancia del trabajo en equipo para hacer que la ley sea más eficaz. Hemos colaborado con los demócratas liberales [El partido liderado por Tim Farron, ndlr] y hemos ayudado a redactar leyes para combatir el problema de la pornografía vengativa. Asimismo, Sadiq Khan, el actual alcalde de Londres, miembro del Partido Laborista, se ha comprometido a realizar una revisión de la diferencia salarial entre los hombres y las mujeres que trabajan en el ayuntamiento." 

Continúa: "No mostrar ningún tipo de lazo político no significa ver las cosas desde la barrera, sino unir a la gente. Cada vez que otros partidas utilizan nuestro lenguaje en sus discursos, aplaudimos y entonces ponemos el listón aún más alto. Queremos que los demás roben nuestras ideas. Somos el único partido político al que le gustaría acabar desapareciendo."

"Nos estamos preparando para las siguientes elecciones generales"

En un artículo de opinión para Newsweek publicado el día después del referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la UE, Walker escribió que esa sensación de tener que dejar de lado lo viejo tan rápidamente, planteaba una oportunidad para que la representación femenina en política creciera. De este modo, ¿siente Walker que su deseo se ha cumplido en cierto modo con la elección de Theresa May como Primera Ministra y con el hecho de que un tercio de su Consejo de Ministros sean mujeres?

"No se debe menospreciar la importancia del liderazgo femenino. Para las jóvenes debería ser algo normal ver que las mujeres también ocupan los puestos de poder. Pero eso implica gobernar con un conocimiento previo sobre la situación de las mujeres y eso, todavía, no se lo he visto a Theresa May."

"No pararemos de pedirle, en sus cien primeros días de mandato, que se comprometa con nuestras seis políticas clave y que muestre que este país está de lado de la igualdad de género real." Hay que destacar que el Consejo de Ministros de May tiene más mujeres que el de David Cameron, aunque en realidad, los puestos de mayor importancia los siguen ocupando los hombres

Walker está de acuerdo en que sería genial que los partidos políticos tradicionales adoptaran las políticas del WEP. Sin embargo, ese día aún queda lejos. "Quiero que las mujeres de este país sean libres e iguales", concluye. "Como no sabemos cuando sucederá, nos estaremos preparando para las siguientes elecciones generales".