Sorpresa y Desencanto

Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2010
Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2010
Jóvenes cineastas andaluces tantean al público del festival. Los primeros trabajos como profesionales de la pantalla prueban sus preludios con reacciones tan diversas, como las de los colaboradores de esta revista. Les invitamos a compartir o disentir con Elena Urbina y Joaquín Saravia.

higuera.jpgLA HIGUERA Hace unos años se presentó este mismo proyecto en el Festival de Cine Europeo de Sevilla y, gracias a los contactos realizados en aquel momento la presentación del mismo hoy es posible. Como nos cuenta su director, Alejo Moreno García, el corto está basado en una antigua leyenda granadina que le contó su abuela cuando era pequeño. El argumento principal de dicho trabajo es el sueño que evoca en la niña protagonista dicha fábula justo antes de dormir. Cuento que se materializa en fantasía.

Un duro rodaje nocturno por las calles de Granada, en algunas ocasiones en escenarios calificados como Patrimonio de la Humanidad como el Albaicín, con las dificultades que ello implica. Aunque lo que para unos puede ser un inconveniente, para otros es una aventura y así, para la pequeña Paula Ramírez, la actriz protagonista, lo mejor de esta experiencia fue rodar de noche porque de esta forma podía estar despierta hasta bien tarde. E.U.

Lo onírico se confunde con lo legendario en este corto localizado en el Albaicín de Granada. Una realización aseada y detallista que no termina de entrar en el terreno de lo sensorial, y en la que la falta de medios, tan propia de este formato, nos deja con la inquietud de saber qué hubiera conseguido el director de contar con unos prosaicos (que poco oníricos) euros de más, o con algunas aspiraciones de menos. J.S.

abuela.jpgVOLTERERA Rodado en Nueva York, se basa en la experiencia personal del director, Alexis Morante, que al igual que el niño protagonista del corto, vivió dificultades a su llegada a la ciudad que hizo su sueño realidad. El director quiso reconocer especialmente la labor de la actriz sevillana María Alfonsa Rosso, que no sólo fue la abuela de ficción, sino que fue como una abuela para todos en Nueva York, y a la que se echó de menos en la proyección por motivos de salud.

Según el director, “es un orgullo que el corto se proyecte en Nervión Plaza porque yo he visto muchas películas en este lugar". Habían intentado visionarlo en los mismos cines con anterioridad, pero les resultaba muy caro, por lo que ha supuesto una gran oportunidad para ellos entrar en el programa del festival, a pesar de haber recibido varios reconocimientos en otros certámenes.

Como curiosidad, el corto acaba mientras se escucha de fondo una canción del grupo gaditano Los Delinqüentes, llamada también ‘Voltereta’ y creada expresamente para el corto como un favor a su director. E.U.

Contundente, naif y divertido. La Voltereta nos narra la historia de un niño andaluz injertado en la sociedad neoyorkina, con abuela y merienda incluida, y su enfrentamiento al primer reto social. Un microcosmos bien definido: flashbacks correctamente medidos y añadidos, y una buena narración de Alex O´Dogherty, hacen de este corto un excelente muestra del talento joven andaluz. J.S.

hombre.jpgEL HOMBRE QUE INVENTÓ LAS PALABRAS Es la primera vez que el equipo ve proyectado el corto en una pantalla de cine, con su director Sergio Abuja a la cabeza. Corto rodado en Los Ángeles, con poco presupuesto, ha obtenido el premio Festival Campus, dentro de las actividades paralelas de este festival, otorgado por un jurado formado por alumnos universitarios.

Al igual que el resto de protagonistas de esta sección de cortos, viendo la gran aceptación que han tenido por parte del público, y los problemas para obtener entradas, piden a la organización del festival que se proyecten en una sala mayor. E.U.

Estéticamente árido, sin concesiones a la galería, este cortometraje nos plantea la experiencia vital de un japonés de avanzada edad, viudo, e inadaptado en la sociedad estadounidense. Con un planteamiento y nudo impecables, en los que los colores ocres de la cinta acompañan a la perfección las disquisiciones del personaje, el remate de la historia nos deja con la sensación de “cortus- interruptus”. Aun así, el 95 % restante de la cinta destila talento por sus cuatro costados. J.S.

razones.jpgTR3S RAZONES Corto rodado en la prisión de Alhaurín de la Torre (Málaga). Tal como relata su director, Enrique García, lo que en un principio empezó como la oportunidad de impartir un taller de cine en esta prisión malagueña (pidiéndole que fuera lo más práctico posible), ha desencadenado la producción de un corto donde la intención es reflejar cómo sería la vida de una persona normal que se ve, de buenas a primeras, obligado a pasar año y medio encerrado.

Agradecidos en todo momento a la organización del festival, y contentos por el recibimiento que han tenido, el director nos promete que no nos vamos a aburrir con su corto, a pesar de sus 29 minutos de duración. Según él, “más que un corto largo se trata de un largo corto”.

Mezcla de actores profesionales con los internos de la prisión que han actuado como figurantes. Para una de las protagonistas, Virginia DeMorata, la experiencia ha sido como “un regalo del director” ya que, como actriz, nunca había vivido nada igual y se ha sentido como una interna. Pero a su vez, también ha sido duro salir de allí y saber que los demás se quedaban dentro, según Virginia: “lo que se ve en la pantalla da la sensación de cárcel, de lo que realmente hay dentro”. Otra aportación al corto de los reclusos ha sido la música, creada en parte por ellos, una de las canciones es interpretada por la cantante malagueña Pasión Vega. E.U.

Amor taleguero. Ambientado en la prisión de Alahurín de la Torre, el realizador nos pone en la situación de un ciudadano de clase media que debe enfrentarse al sistema carcelario. Magnífico. Descarnado en su realización, de ritmo medido y carcelario; correctísimas interpretaciones y un final emotivo sin caer en lo dramático. Lo mejor que se puede decir de un corto es que finalice dejando ganas de más al espectador. Aun así, y quizás por ello, redonda. J.S.

Joaquín Saravia/ Elena Urbina