[spa] A-WA : en perfecta harmonía

Artículo publicado el 23 de Enero de 2016
Artículo publicado el 23 de Enero de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Las hermanas Haim están acostumbradas a jugar en varias tonalidades: yemenitas, israelíes, femeninas, tradicionales, modernas... Una partición cargada que ejecutan sin notas discordantes en un primer EP cautivador, Habib Galbi. Retrato a tres cabezas.

Como en sus canciones, las voces de la hermanas Haim se ensamblan perfectamente. Tair, la primogénita, lleva la voz cantante: "Nuestra música, es una combinación de folk y..." "Folk yemení mezclado con música electro, hip-hop...", prosigue Liron, de dos años su benjamina. Tair continúa: "Así como ritmos muy actuales. Un mix de pasado y de presente". "Es tristeza expresada con alegría", concluye Tagel, 26 años, la ventaja más joven de ese grupo indefinible. Una mezcla detonante que da ese sabor de nunca visto a Habib Galbi, el primer EP de A-WA.

Confortablemente instaladas en un piso cerca del Sacré Cœur, la singularidad de esta formación llama tanto más la atención. Ataviadas de largas vestidos tradicionales que a ellas les gusta mostrar durante sus conciertos, pero el iPhone al alcance de la mano, elogian el estilo de las parisinas, se jactan de tener muchos hipsters también en Tel Aviv antes de evocar el desierto de Arava en los confines del Sinaí, de la Arabia Saudita y de la Jordania donde crecieron. Un verdadero número de equilibrista en la encrucijada.

Con un aire de familia

Naturalmente, Tair tomó sitio en medio del canapé. No cabe duda de que la mayor es también el líder del grupo. "Es muy carismática. Tiene ese truco que los líderes tienen", "¡Y entonces es muy divertida! Y buena para la improvisación" se abunda en ambos extremos del sofá. Pero nadie parece abandonado. Según sus primogénitas, Tagel es la más creativa de la banda. "Tiene buenas orejas y oye la música de manera inteligente. ¡Eres astuta!" analiza Liron. "Brrrillante", insiste Tair con malicia. Mientras que Liron vela, según palabras suyas, "por la buena energía del grupo". "Está organizada y testaruda pero en una buena forma. Cuando quiere algo, destacamos" contan sus dos hermanitas en amplias sonrisas maquilladas. Para música, el esquema es aproximadamente igual: Tair en su papel de líder, Tagel en los agudos y Liron, los graves. Artísticamente, las A-WA se complementan tanto como completan las frases de las demás.

Originarias de una familia de 6, hay que decir que estas tres mujeres con cabellos de color ébano suelen compartir el primer plano de la escena familiar. "En nuestra casas, todo el mundo es músico", sueltan ellas como si fuera una evidencia. En su casa, es Shaharut, un pueblo "sobre una montaña" al sur de Israel. La voz suave de Tagel se tiñe de cierta nostalgia: "Había sólo 30 familias. Vivíamos en medio de cabras, gallinas y camellos, un poco como en La Casa de la Pradera. Estábamos generalmente fuera para jugar". O haciendo música con otros miembros del clan Haim, ante los ojos de su padre videocámara en mano.

Rápidamente, el pasatiempo se convierte en un objetivo profesional. "Desde niñas, sabíamos que queríamos ser cantantes. De resultas, teníamos que aprender el lenguaje de los músicos para poder comunicar con ellos", explica Tair. Desde la escuela primaria, el trío toma cursos de música, luego persigue al colegio con lecciones de canto, piano y danza. Después Tair despega para Tel Aviv para mejorar esa enseñanza. Cuatro años más tarde, se devuelve en casa diploma de música en el bolsillo y la voluntad de conseguir al internacional. Tan naturalmente como durante su infancia, las tres hermanas empiezan a bricolar sonidos juntas, envían sus vídeos sobre YouTube y deciden pasar a las cosas serias. Se ponen a la búsqueda de un productor con criterios muy precisos en mente. "Queríamos a alguien que entendiera el Groove, la belleza de la música yemenita y nuestra manera de sentirla, alguien que conociera ya el éxito en su trabajo et que viajera mucho. Y sobre todo queríamos a alguien que admiráramos verdaderamente." Ese hombre providencial, es Tomer Yosef, el líder de Balkan Beat Box. Seguras de sí, en 2013, las futuras A-WA le envía un mensaje acompañado de algunas demonstraciones. Instantáneamente, la alquimia actúa. El músico metomentodo está impactado y les acoge en su regazo. Resultaron una sucesión de conciertos en Israel y en Europa, la realización de un videoclip inesperado y resplandeciente, un inicio de un encaprichamiento mediático y la salida de un primer EP hipnótico, el 6 de noviembre pasado.

A-WA - « Habib Galbi ».

La tradición versión moderna

Entre ellas, las hermanas Haim dialogan en hebreo. Para la entrevista, pasan al inglés e incluso intentan al francés pero decidieron cantar en ese disco en un dialecto árabe - que no hablan regularmente. Niñas de inmigrantes judíos yemeníes, las A-WA rinden homenaje a su cultura de origen retomando los antiguos cantos inventados para las mujeres en esa comunidad. "No sabían ni leer, ni escribir, por lo tanto crearon canciones y se les pasaron de mujeres a mujeres. Era el único medio de expresarse", cuenta Tair alisando su vestido a las inspiraciones baluchitas. El trio decidió prolongar esa tradición oral y al mismo tiempo modificando a golpe de keytar - un teclado guitarra, de batería, de sample y de bajo. "¿Algunas personas piensan que la tradición es algo que hay que no tocar? Es una visión muy cerrada. Queremos abrir los espíritus", justifica Liron. "Sí, ¡abrir las orejas et los corazones!" se entusiasma Tair antes de proseguir mientras que el resto de la banda asente : "Somos israelitas, somos yemenitas, somos llenas de cosas y buscamos a unir todas esas partes de nosotros, todas esas culturas." 

Y mucha gente parece lista para tomar ese puente que proponen. En su país, a pesar de tensiones religiosas, ese trío femenino que acapara el primer plano de la escena para cantar en árabe fue recibido con mucha curiosidad y bondad. Ídem al Yemen, de donde reciben muchos mensajes de apoyo: "Gracias por hacer descubrir nuestra cultura al mundo entero" o también "Nos traen un poco de consuelo y de valor en estos tiempos difíciles". "Es muy conmovedor e importante para nosotros ser reconocidas en nuestro país", confían las tres artistas quienes reivindican su herencia. Por cierto, en su país, en Shaharut, el orgullo es compartido. Incluso su abuela quien casi había dejado utilizar su dialecto yemení durante su llegada en Israel en 1949, empieza de nuevo a hablar en árabe. Un éxito al unísono.

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Escuchar : Habib Galbi d'A-WA (2015)

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Ese artículo fue redactado por la redacción de La Parisienne de cafébabel.Todas denominaciones de origen controlada.