[spa] Combattre l’islamisme sous toutes ses formes, Syrie, Irak, Iran

Artículo publicado el 7 de Enero de 2016
Artículo publicado el 7 de Enero de 2016

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Combatir el islamismo en todas sus formas, Siria, Irak, Irán.

Aceptar que los atentados de París fueron una "respuesta" a la intervención francesa en Siria sería caer en la trampa de la retórica de quienes pretenden que Francia renuncie a su compromiso de apoyar a la oposisción moderada de ese país. Un pueblo que desde el 2011 se resiste a un régimen que cuenta con el apoyo de Irán y Rusia, régimen que ha masacrado a más de 25.000 sirios, provocado millones de refugiados y que no duda en utilizar armas químicas y barriles explosivos contra una población indefensa.

En el marco de una política valiente, Francia ha sido el primer país en reconocer la legitimidad del movimiento opositor y en involucrarse plenamente en llegar a una solución junto a  la comunidad internacional, a fin de evitar un empeoramiento de la crisis.

Francia paga en realidad el precio de los errores cometidos por Washington de los cuales el más grave ha sido la retirada en Agosto de 2013, cuando el cerco se cerraba entorno a Bashar Al-Assad  los americanos cayeron en la trampa e Irán que ideó una estratagema diabólica: favorecer la aparición de los extremistas islámicos de manera de agitar el fantasma del extremismo y forzar así la participación occidental presentando a Al-Assad como el único bastión contra el avance islamista.

Viéndolo de  este modo podemos afirmar que el estado islámico (EL) es el resultado de la decisión política de Irán de mantener a Al-Assad en el poder sin importar el precio a pagar.

Está claro que sin el masivo apoyo militar del régimen de Irán con sus miles de combatientes Pasdaran y sin sus aliados del Hezbollah libanés y de las milicias pro iraníes provenientes de Irak y Afganistán, el régimen de Al-Assad estaría derrocado hace tiempo.

Actualmente hay entre 15.000 y 20.000 combatientes pro iraníes en territorio sirio, sin contar los millones de dólares que aporta Teherán como ayuda financiera (entre 15 y 35 billones anuales).

No es casual que luego de los atentados terroristas del 13 de Noviembre en París, las autoridades iraníes hayan rápidamente acusado a Francia y a su presidente de haber ayudado a los "terroristas". Para ellos los terroristas no son el EL sino las fuerzas moderadas de la oposición siria, quienes  en los últimos meses han conseguido considerables avances sobre el terreno.

Son precisamente estos avances los que empujaron al General de la Guardia Revolucionaria Iraní, Ghassem Soleimani, a presentarse en Moscú en Septiembre, para rogar por una intervención rusa en el conflicto.

Efectivamente Irán ya no es capaz de frenar el repliegue de las milicias del régimen en casi todos sus frentes, previéndose así una derrota.

Mientras el régimen sirio continúe en el poder y continúe con sus crímenes estará creando el terreno ideal para el establecimiento del EL.

El rol más fecundo de Francia es el de trabajar por una coalición amplia contra la presencia iraní en Siria y la salida de Bashar Al-Assad.

Una "tercera alternativa sería la salida futura a la crisis siria. Ni el EL  ni Al-Assad, es necesario colaborar con las fuerzas locales para liberar los territorios que están hoy bajo dominio del EL.

Sin embargo hay que apoyar paralelamente  a las fuerzas democráticas del mundo musulmán para que combatan al extremismo islámico. En este sentido se debe prestar especial atención  a Irán que ha sido el primer estado islámico contemporáneo. Fue efectivamente en 1979 con el arrivo de los islamistas al poder, cuando se sembraron las primeras semillas de este funesto fenómeno del islamismo que se ha transformado en una amenaza inclusive para las ciudades de Francia y de Europa.

Como prueba de ello, el 14 de Febrero de 1989, el ayatollah Khomeini, guía de la revolución en Irán, proclamó una fatwa donde reclamaba la ejecución de Salman Rushdie por considerar su libro "Los Versos Satánicos", una blasfemia contra el Islam ; el 14 de Julio de 1991 el traductor japonés de la obra de Rushdie, Hitoshi Igarashi, fue asesinado a golpes, su traductor italiano fue también agredido unos días antes. En 1993, en Oslo, el editor noruego sobrevivió milagrosamente luego de recibir varios disparos. En 2013, Al Qaeda en la península arábica, agrega el nombre de Stéphane Charbonnier a la lista de personalidades buscadas por "crímenes contra el Islám".

Es evidente que no se puede imputar de manera directa a la administración iraní por los últimos acontecimientos, pero sí se puede establecer un paralelo entre la fatwa del 14 de Febrero de 1989 y los ataques terroristas en nombre del Islám. Siempre es necesaria una acción o un hombre para iniciar un camino, en este caso el camino es la violencia, el odio y el peligro.

Los musulmanes democráticos de esos países son también víctimas del extremismo. Dos semanas antes del ataque en París, sucedió la tragedia de Liberty, campamento de la oposición iraní reunida en el seno del Consejo Nacional de Resistencia Iraní que lucha por un cambio democrático y el fin del califato de las "Guías Superiores" en Irán. 25.000 habitantes desarmados de dicho campamento fueron asesinados durante un mortal ataque con 80 cohetes.

La lucha contra el extremismo religioso es una lucha global que debemos enfrentar en todos sus frentes, pero debemos reconocer que el extremismo tiene su raíz histórica y su fuente de inspiración en el Irán de los mulás.

La solución para terminar con este camino nefasto deberá incluir la eliminación definitiva del integrismo islámico, ya sea en Rakka como en Teherán.