[spa] G7 : ¿Qué hacemos con ucrania?

Artículo publicado el 6 de Junio de 2014
Artículo publicado el 6 de Junio de 2014

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En la noche del miércoles 4 de junio, los líderes del G7 cenaron plácidamente a la luz de las velas y alrededor de una mesa del Consejo Europeo. Angela Merkel, François Hollande, David Cameron, Barack Obama, Matteo Renzi, Stephen Harper y Shinzo Abe se reunieron en la capital europea para tratar la situación ucraniana.

Comencemos por el principio: el G7 (grupo de debate y colaboración económica de siete de las mayores potencias económicas del mundo) suele llamarse G8; por lo tanto, alguien no ha sido invitado y no participará en esta cumbre. Esta persona no es otra que Vladímir Putin, quien no se reunió en Bruselas el miércoles 4 y jueves 5 de junio de 2014. Si el presidente de la Federación Rusa no ha aparecido por allí es porque, en marzo de 2014, los demás miembros del antiguo G8 decidieron que el comportamiento de Rusia en Crimea no era compatible con la filosofía del G8. «El G8 representa un conjunto de valores y es por ello que Rusia no puede ser parte», dijo un diplomático francés. De este modo, el G8 que iba a celebrarse en Sochi fue anulado y remplazado por un G7 en Bruselas.

Es la primera vez que el G7-G8 se reúne en la capital europea. Recibidos por José Manuel Barroso y Herman Van Rompuy – el presidente de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo respectivamente –, los miembros disponen de dos días para buscar una solución a los problemas que se dan hoy en el mundo. La agenda está cargada: crisis ucraniana, independencia energética, economía globalizada, cambio climático, política exterior… disponen de menos de 24 horas para abordar todos estos temas. En definitiva, nuestros 7 superhéroes tratarán de poner fin a la ineficacia que se atribuye al G8 desde su creación.

para cenar, langostinos

El pasado miércoles por la noche, nuestros protagonistas trataron el tema de la crisis ucraniana. Tras una cena bastante copiosa, compuesta de vino francés y langostinos, un comunicado de prensa cayó en manos de los periodistas: «Estamos dispuestos a intensificar las sanciones selectivas y a implementar medidas restrictivas adicionales para imponer mayores costes sobre Rusia si así lo requieren los acontecimientos». Aunque la frase esté en condicional, la intención es clara. La crisis ucraniana preocupa y los 7 líderes hacen un llamamiento a Moscú para que retire sus tropas de la frontera ucraniana lo antes posible; temen que Rusia planee anexionar Ucrania.

El este de Ucrania es ahora mismo un baño de sangre. Según Kiev, más de 300 personas murieron el pasado 3 de junio durante los combates entre prorrusos activos en el este y la armada ucraniana bajo la autoridad del presidente ucraniano Petro Poroshenko. Entre las autoproclamaciones por parte de los prorrusos de algunas regiones, los asedios de los guardias fronterizos y los enfrentamientos, la situación geopolítica y humana del este del país no es precisamente buena. Los dirigentes del G7 han pedido a Rusia que sea clara para que vuelva a estabilizarse la región.

Campeonato mundial de ping-pong

Ese mismo día, Vladímir Putin señaló la posibilidad de que occidente tuviera parte de responsabilidad en la crisis ucraniana, ¿un partido de ping-pong? Se devuelven la pelota el uno al otro, solo queda por ver quién falla. El miércoles 4 de junio, Vladímir Putin habló con los medios de comunicación franceses Europe 1 y TF1, haciendo especial hincapié en que «trataremos con respeto la elección del pueblo ucraniano y trabajaremos con las autoridades ucranianas». Putin se proclama favorable a una negociación con los separatistas prorrusos y con Kiev, así como a poner fin a la operación militar ucraniana, declaraciones que son totalmente opuestas a las del G7. El comunicado de prensa del G7 es claro: «El G7 permanece unido en su condena de la violación de la soberanía e integridad de Ucrania por parte de la Federación Rusa. La anexión ilegal de Crimea y las acciones destinadas a desestabilizar el este de Ucrania son inaceptables y deben cesar». Angela Merkel afirmó que hay que dar paso a una tercera ronda de sanciones contra Rusia si esta última no altera su comportamiento y añadió que no deben ser castigos si no más bien sanciones constructivas que, en lugar de romper todos los lazos con Rusia, favorezcan nuevas alianzas para arreglar el problema ucraniano.

Sigue habiendo interrogantes y todavía no se ha acordado ninguna acción concreta. Los próximos días serán decisivos para determinar la relación entre Rusia y los países occidentales. Estos últimos se reunirán mañana, viernes 6 de junio, para conmemorar el 70 aniversario del Desembarco de Normandía. Durante su entrevista, Vladímir Putin se declaró por ejemplo favorable a un encuentro con Petro Poroshenko, el nuevo presidente de Ucrania e invitado personal de François Hollande. El presidente francés le ha invitado con la esperanza de que Putin y él intercambien algunas palabras. El día de mañana nos depara algunas sorpresas, esperemos que el ping-pong no sea el deporte nacional en Normandía.