[spa] In post-Brexit Britain, the grass is always greener 

Artículo publicado el 12 de Julio de 2017
Artículo publicado el 12 de Julio de 2017

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

The 4 million EU citizens living in the UK and the 1 million Britons living in Europe are headed for an uncertain future. Even months after the referendum, they still don’t know what will happen. Given the most recent developments, the referendum may not even pass as legally binding which only adds more question marks to the whole development. 

“Nadie sabe cómo será el Brexit”, afirma Claire De Than, profesora de Derecho en la City University de Londres. “La gente se está yendo por miedo. Al gobierno le interesa ofrecer algunas garantías con una fecha clara, si no quiere perder trabajadores cualificados”.

Hasta ahora, no queda claro si la activación del artículo 50 será vinculante o no. Es decir, que, quizá, después de todo, no tendrá lugar el Brexit. Gina Miller ha destacado que, al no haber precedentes de una salida de la UE, puede producirse un debate en los tribunales, que es justo lo que está sucediendo. Se ha fijado una audiencia en la Corte Suprema de Westminster para principios de diciembre, lo que supondrá un reto para que el gobierno ponga en marcha el artículo 50.

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Alan Dashwood, profesor de Leyes Europeas en Cambridge, se siente algo esperanzado por toda esta experiencia: “Un giro en el caleidoscopio político quizá nos ofrezca una oportunidad para cambiar mentalidades, que se puede materializar como un segundo referéndum o unas elecciones generales, cuando se entiendan las implicaciones del Brexit”.

Atrapados entre declaraciones conflictivas y los cambios de sentido se encuentran los emigrantes británicos y de la UE. Para los ciudadanos de la UE, “la opción más segura es pedir la ciudadanía británica o casarse con un ciudadano británico”, comenta De Than. Pero, para muchos, esto no es posible.

El panorama desde la isla

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Muchos emigrantes que viven en el Reino Unido se lamentan por los costes y el sufrimiento de solicitar la residencia permanente, pasaportes del Reino Unido o un seguro de salud completo. Sabine, una administradora alemana de 40 años que reside en el Reino Unido desde 1999, comenta: “Mi solicitud y pasaporte llevan más de tres meses en la Oficina Central y todavía estoy esperando una respuesta. Resulta increíblemente estresante”.

Otros comentaron que no pueden permitírselo o que, simplemente, no cumplen los requisitos y tendrían que “esperar a ver qué pasa”, aunque han vivido, trabajo y pagado sus impuestos en el Reino Unido y tienen hijos británicos. En marzo de este año, el precio de asentarse, residir y solicitar la nacionalidad subió, aproximadamente, un 25%. Convertirse en un ciudadano británico naturalizado cuesta ahora £231 más que en enero. “Se ha añadido una ceremonia de ciudadanía, de £80, a las tasas de la solicitud”, explica una nota del gobierno.

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No hay demasiados ciudadanos de la UE con ganas de celebrar el resultado. Muchos hablaron de un aumento de la ansiedad y la depresión y de cómo se sienten poco bienvenidos desde el referéndum. Algunos informaron de un crecimiento de la xenofobia. JN, un profesor holandés de 42 años, comentó: “Los británicos nos preguntan de broma: ¿ya habéis hecho las maletas?”.

¿Cuál es el mayor porcentaje de nacidos fuera del Reino Unido?, según el Telegraph.co.uk 

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Andrew, gerente en una empresa de informática en Escocia, afirmó que lo insultaron en un autobús mientras hablaba en finlandés con su esposa finlandesa. “Me parece intolerable la nueva situación de xenofobia y racismo”, añadió. La gente prefiere no hablar su lengua materna en público por miedo a ser señalados como extranjeros.

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Muchos temen por su futuro profesional o, incluso, por perder su subsidios sanitarios. Helene, de Francia, comenta: “Mis empleadores quieren redefinirse como ‘negocios locales auténticamente británicos’, según sus palabras. La semana pasada tuve una evaluación en la que solo se habló de que debería volver a casa”.

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Dzintra, una letona de 33 años, llegó al Reino Unido en el 2005. Su bebé nació con parálisis cerebral. Tiene miedo de perder la sanidad y las ayudas por discapacidad y de no encontrar un empleo: “Cualquier intento de buscar trabajo será el doble de difícil, si consideramos que las posibilidades de que el entrevistador esté a favor o en contra de la inmigración son, prácticamente, de 50/50”.

Los altibajos económicos también afectan a los emigrantes. Monika, una asistente legal de Polonia, declara: “Perdería un 20% de mis ahorros por la caída de la libra esterlina si los cambiara a la moneda polaca, lo que equivale a dos años de mi trabajo aquí. Son momentos muy deprimentes y solo pienso que ojalá hubiera tomado una decisión distinta hace 10 años”.

La profesora De Than sugiere que “Quienes ya están aquí se encuentran relativamente a salvo. No es posible deshacerse totalmente de la libertad de circulación. Los organismos de la UE esperan ciertas garantías. Pero los británicos que viven en el extranjero pueden ver su situación amenazada”.

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El panorama desde el otro lado del Canal

Nicola, una especialista en marketing y comunicación de 51 años, es una ciudadana británica que trabaja y vive en Bruselas. Además de solicitar la nacionalidad belga, ha comentado: “He ido a mi Consulado seis veces desde el 24 de junio y todavía no he conseguido un dossier completo. Me han pedido que me cambie el apellido y, por supuesto, he tenido que pagar de mi bolsillo la certificación y traducción de muchos documentos en mi tiempo libre”.

¿Dónde viven los emigrantes británicos en Europa?, según el Telegraph.co.uk

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Para muchos emigrantes británicos, esto ni siquiera es una opción. Roxanne, una ciudadana británica de 25 años, hija de padres alemanes, vivió en Alemania desde los 13. Posteriormente, se mudó a Aberdeen, en Escocia, y, recientemente, a Austria por sus estudios. No solicitó la doble nacionalidad cuando nació y no cumple los requisitos para solicitar la ciudadanía alemana, ya que no ha vivido en Alemania el tiempo suficiente en los últimos años.

Ha sufrido la xenofobia en Alemania mientras trabajaba en una panadería, cuando un cliente la insultó y le deseó “una feliz deportación”, la llamó “traidora” y “escoria” y le dijo que “solo deberían permitirle quedarse en casa hasta que la deporten”. Luego, la siguió por la calle hasta que ella lo amenazó con llamar a la policía por sus palabras de incitación al odio.

“En Austria, un presidente de la extrema derecha podría haber ganado las elecciones de diciembre. Esto les preocupa a muchos británicos que viven en Europa. Nos sentimos invisibles y abandonados por el Reino Unido y por la UE, pero, sobre todo, por el Reino Unido", añade. 

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En busca de información y orientación, los emigrantes de la UE en Reino Unido y los británicos en la Europa continental están pasando unos meses de estrés y se están gastando una considerable cantidad de dinero y esforzándose por asegurar su derecho a permanecer en los países que han escogido. Además, sus vidas podrían dar un vuelco por una decisión en la que no han podido influir. Todavía no está claro cómo será, finalmente, el Brexit, pero no cabe duda de que los que ya están siendo afectados, le tienen miedo.

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