[spa] Recorrer Nicaragua en 10 días.

Artículo publicado el 14 de Abril de 2016
Artículo publicado el 14 de Abril de 2016

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El país más grande de América Central es el sitio perfecto para conocer esta parte del mundo. Es más seguro que su vecino Honduras, aunque menos turístico que su cercana Costa Rica. Repleto de posibilidades (y volcanes), el paisaje es asombroso y las coloridas ciudades te dejarán con ganas de más.

Día 1:

Es recomendable dejar Managua para los primeros días. Por lo general, deberías venir a la capital acompañado de un autóctono. Los rumores de que Managua es algo peligrosa no son solo habladurías. De hecho, nos robaron durante el primer día en la ciudad.

Admitámoslo, fue en un autobús repleto de gente y no estábamos prestando demasiada atención a nuestras mochilas (principalmente debido al hecho de que era más preocupante que no te tocaran en lugares inapropiados imaginables, sin saber cuál de los 10 nicaragüenses que tienes delante te está acosando).

Creo que evitar esta experiencia no es realmente posible. Simplemente aprendes a adaptarte y a esconder tus pertenencias en sitios mejores. Así que hazte un favor y coge el siguiente bus de pollo (como los llaman aquí) fuera de la héctica capital, dirígete hacia el sur y disfruta de unos días de playa tras tu (largo) vuelo hasta América Central. Consejo: coge el autobús express desde Mercado Huembes directo hasta San Juan del Sur. Si no puedes coger ese, necesitarás parar en Rivas.

Día 2: 

En San Juan del Sur nos alojamos en el recientemente abierto Hola Ola Hostel. Es un sitio muy acogedor, con una bonita terraza mirando hacia la bahía, una pequeña piscina, muchas fiestas y un perro muy mono llamado Ola. San Juan es sin duda un paraíso para los surferos con muchas playas desiertas en los alrededores que te dejarán sin respiración. Pero también es un buen sitio para conocer compañeros mochileros, relajarse tomando el sol, tomarse una cerveza al mediodía o disfrutar de la vida tranquila.

Celebramos la Nochevieja aquí y fue una de las mejores fiestas en las que he estado, hasta que me quedé dormida a medianoche por todo el cansancio. Pero me dijeron que los fuegos artificiales sobre la bahía, y especialmente la estatua de Jesús, eran una vista excepcional. Consejo: Hay traslados de surferos organizadas diariamente por el pueblo. ¡Pregunta por ahí!

Día 3: 

Tras una noche de beber y bailar deberías empezar el día con una excursión a Jesús. Créeme, te maldecirás a ti mismo cuando estés subiendo, pero la vista desde la cima es insuperable. Y conseguir una bendición tras una noche de pecado nunca es mala idea. 

Consejo: Recuerda llevar algunas Córdobas para la entrada. Cuando vuelvas deberías probar el típico desayuno de Nicaragua, el "Gallo Pinto", que consiste en alubias negras y arroz. La comida perfecta para la resaca. Si tienes tiempo, camina por San Juan un poco más, ya que es un pueblo bonito con casas de colores y restaurantes a la última. Uno de mis rincones favoritos fue "El Gato Negro", una combinación de cafetería acogedora y biblioteca. Ahora toca despedirse de SJD y continuar a la Isla de Ometepe. El último ferry desde San Jorge sale hacia las cinco y media de la tarde, así tendrás que calcular eso en tu tiempo de viaje. Hay autobuses regulares que van directos desde San Juan hasta Rivas. En Rivas puedes coger un bus en la Estación de ferry de San Jorge o compartir un taxi con otros mochileros. Nuestro destino era "El Zopilote" en Santa Cruz, así que tenía más sentido coger un ferry a San José, porque puedes llegar fácilmente a Moyogalpa, y una vez estés en la isla, pensar cómo llegar a tu alojamiento.

Día 4:

"El Zopilote" es el mejor sitio que he visitado en Nicaragua. La autoproclamada "Finca Ecologica" es un hostal y granja autoabastecida.  No será la experiencia más higiénica, ¿pero a quién le importa? Podrás bañarte en mitad de la jungla o encontarte con tu cabaña con solo la luz de la luna como guía. Pronto te sentirás como Robinson Crusoe abandonado en su isla desierta. Solo que esta isla no está desierta y hay mucho que hacer. En nuestro primer día nos quedamos dentro de la granja y exploramos los terrenos.  Mi favorito fue el vigilante en uno de los puntos más altos donde pasé mucho tiempo escribiendo mis pensamientos sobre este animado país.

Consejo: Prueba la pizza y el ron Flor de Caña con el zumo de hibisco. ¡No querrás beber otra cosa!

Día 5:

Ya que es una visita obligada en Ometepe, fuimos al Ojo de Agua, pero no nos convenció demasiado por la cantidad de gente que había. Está bien para pegarse un baño, pero luego volvimos a la carretera principal para coger un taxi a Santa Cruz. La playa ofrece una gran variedad de restaurantes a pie de playa. El primero, viniendo de Ojo de Agua, es un restaurante vegetariano que sirve de las mejores comidas que he probado en Centroamérica. Tienes que probarlo.

La vuelta al hostal fue una auténtica aventura. No encontrábamos el autobús. Nos encontramos a una mujer mayor que parecía tan frágil bajo su enorme mochila que le ofrecimos ayuda mientras se dirigía a la misma dirección. Era muy amable y nos habló sobre la isla. En general, la gente Nica son de los más abiertos que he conocido en mis viajes. Todo el mundo está dispuesto a hablar, a enseñarte la zona, a tomar algo, etc. A veces no coger el camino más rápido nos abre puertas. De vuelta en "El Zopilote" disfrutamos de su comida una vez más y nos preparamos para marchar por la mañana. Consejo: Lo mejor es reservar el transporte al ferry. Pregunta a compañeros viajeros, nosotros encontramos una pareja americana con la que compartimos el transporte y tuvimos una de las conversaciones más memorables del viaje. 

Día 6: 

Supuestamente hay un ferry directo desde Ometepe a Granada algunos días de la semana. No tuvimos tanta suerte y nos cogimos un ferry a Rivas. Desde allí pudimos coger un taxi a Granada, ya que estábamos cansados de sitios abarrotados de gente, pero para ahorrar dinero es fácil coger un autobús pollo rápido desde Rivas. En Granada nos quedamos en Oasis Backpacker Hostel, un sitio tranquilo con hamacas en el patio y  piscina interior. Por desgracia, no había tiempo para relajarse. Por el contrario, fuimos a recorrer esta preciosa ciudad colonial. 

Merece la pena visitar las todas las iglesias, pero sobre todo la Iglesia La Merced te dejará sin aliento con su espléndida vista desde lo alto de las escaleras que llevan a la entrada. Al atardecer, Granada se convierte en la cuna de la gastronomía. Puedes sacar al gourmet que llevas dentro. Algunos de mis sitios favoritos fueron "El Pizzaiol" con uno de los mejores hummus que he probado, "The Garden Café" con sus sabrosos zumos e "Imagine", un bar dedicado a John Lennon. Consejo: Si quieres comida más barata acércate al Mercado Municipal y prueba la fruta fresca. También hay un Pali (el supermercado local)  a la vuelta de la esquina.

Día 7:

¿Alguna vez has soñado con nadar en un volcán? ¿No, no estás loco, verdad?! Bueno, yo lo hice y déjame decirte que fue bastante surrealista. Hablo de la Laguna de Apoyo, un lago dentro de un volcán extinto.

Así que no era un escenario de horrible lava. Pasamos un día entero allí, ya que la mayoría de los hostales en Granada ofrecían lanzadera. Consejo: Trae tu propia comida y bebida, los restaurantes cercanos al volcán son bastante caros.

Día 8: 

Aquí es donde debo confesar que hemos sido increíblemente afortunados. Mi amigo, que ha sido voluntario en el hostal San Juan del Sur, conocía a alguien cuya familia tenía una  granja con cafetería en las montañas que rodean Matagalpa. Nos hizo un tour por Hacienda San Rafael y la casa de su tío, que era un vaquero en la granja. La belleza de las montañas, el aroma del aire y la espectacular hospitalidad de la familia son cosas que nunca olvidaré y que han hecho nuestro viaje por Nicaragua más especial si cabe.

Cuando te sientas en la veranda de un rancho en mitad de la nada en Centroamérica y oyes relinchar a los caballos, comprendes finalmente la vida... como un vaquero. Sé que hay un largo viaje hasta estas montañas pero definitivamente merece la pena, así que no te lo pierdas.

Día 9:

Después de un desayuno Nica en la granja, condujimos hasta Matagalpa y pasamos el día allí. No es tradicionalmente tan bonito como Granada pero está repleto de historia, sobre la que deberías leer antes de venir, especialmente sobre el movimiento Sandinista. 

Consejo: Un bueno libro sobre aquella era es "La sonrisa del jaguar" de Salman Rushdie.

Matagalpa es un pueblo muy colorido con buenos rincones para comer y salir de fiesta. Prueba "El Palacio de los Batidos", preparan combinados de escándalo con fruta fresca y verduras. La Buena Onda, el hostal en el que nos alojamos, fue el único en el que no nos sentimos cómodos.

Día 10:

En el viaje de vuelta de Matagalpa a Managua admiramos el paísaje por última vez antes de regresar a la gran ciudad. En la capital, nos alojamos en un hostal cerca del aeropuerto. Nuestra última actividad fue el Mercado Oriental, un sitio idóneo para comprar recuerdos baratos y ver cómo duermen los nicaragüenses que se supone que están trabajando.

Una última impresión del estilo de vida Nica.