[spa] Susurros: Intérpretes en la COP21

Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2015
Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2015

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Los participantes de la Conferencia sobre Cambio Climático proceden de muy diversos lugares. Más de 190 países e idiomas están representados. Se asemeja a los Juegos Olímpicos.Pero en las estancias del auropuerto Le Bourget no son los políticos los que asumen la más maratoniana labor, sino los intérpretes simultáneos. Aquí el retrato de uno, que corre entre dos idiomas.

Benoît, con traje y corbata, está sentado en una cabina. Desde las cuatro ventanas puede ver las espaldas de los participantes de la conferencia. Mediante auriculares se comunica con ellos. Lleva un cuarto de hora traduciendo del francés al inglés y viceversa. Gesticula al hablar. Desde fuera parece una mezcla de lenguaje de signos y cine mudo.

Los oradores en el estrado del pabellón francés están debatiendo sobre la agricultura sostenible y la neutralidad climática. A pesar de la temperatura tropical en la diminuta cabina de intérpretes, Benoît mantiene su frialdad. "Me concentro en el contenido del discurso - no en las palabras. Mi memoria a corto plazo se encarga del resto", confiesa.

Benoît califica su trabajo como "único".

Hace dos años practica este duro deporte lingüístico, desmintiendo a diario que los franceses no puedan o no quieran hablar inglés. A la edad de 17 pasó un año en Australia, a los 20, otro año como estudiante en la isla esmeralda. con 26 años, tras estudiar filología inglesa y un máster en traducción, es uno de los traductores oficiales del Ministerio francés de Asuntos Exteriores. Chapó.

A pesar de su relativamente escasa experiencia laboral, ya ha podido demostrar su versatilidad. Una empresa le encargó ser intérprete en una reunión sobre instalación de parquets, otra en una conferencia sobre métodos internacionales de crianza del cordero.

Ha trabajado intensivamente durante tres días como preparación para la COP21. Desde el inicio de las negociaciones hace aproximadamente una semana, traduce, "con la dosis necesaria de adrenalina" -dice sonriente-,hasta tres conferencias diarias. Siempre se trabaja en parejas, en ocasiones incluso en tríos. Se turnan cada media hora. Cuando no están interpretando, anotan números y conceptos complejos para ayudar al compañero. "Ayudamos indirectamente a que el mundo cambie", dice Benoît con orgullo. Así es. Sin entendimiento y traducciones no se puede llegar a un nuevo acuerdo en la Conferencia Climática.

Su ego, sin embargo, no sobrepasa los tejados de la COP21. A pesar de la responsabilidad que recae sobre sus hombros, dice: "Como intérprete, actúo en la sombra y procuro hablar lo más fluido posible para los participantes. Si permanezco invisible, habré hecho bien mi trabajo".