Steve Beckett: "Puedes estar equivocado cuando imaginas los sonidos del futuro"

Artículo publicado el 30 de Junio de 2009
Artículo publicado el 30 de Junio de 2009

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Steve Beckett lleva 20 años en la vanguardia de la música electrónica. Su firma, Proyectos Raros y Radicales, WARP en sus siglas en inglés, ha visto nacer a algunos de los más grandes nombres de la música electrónica durante dos décadas… Y eso no es todo. Entrevista

Weird and Radical Projects (WARP) nació como sello de música electrónica en 1989 como continuación de una tienda de discos en la ciudad inglesa de Sheffield por parte de dos jóvenes inquietos con las posibilidades lúdicas que ofrecían las máquinas: Steve Beckett y Rob Mitchell.

Su objetivo fue aplicar a la música de baile la identidad conceptual del resto de estilos. Y, de allí, nacieron LFO, Autechre, Aphex Twin, The Sabres of Paradise, Seefeel, Plaid o Squarepusher. Es decir, algunos de los mayores visionarios de los años noventa. Trasladados a Londres y superando la muerte de Rob Mitchell en 2001, la nueva generación de artistas del sello le siguen situando en la punta de lanza: Jamie Lidell, Leila, Grizzly Bear, Maximo Park, Flying Lotus o Gang Gang Dance. La primera fiesta de aniversario se celebró en la Cité de la Musique de París en mayo pasado. Las próximas citas pasan por Nueva York, Tokio, Londres y, evidentemente, Sheffield.

Entrevista con el cofundador de WARP, Steve Beckett:

¿Tienes la sensación de que estos últimos 20 años han pasado muy rápido?

Ha ido tan extremadamente rápido que parece que fuera hace cinco minutos. Como si acabáramos de editar el primer disco para distribuirlo en Gran Bretaña.

¿Una idea de lo que pasará en los próximos diez años?

En realidad, lo nuevo ya está pasando ahora. Hace diez años, no podía imaginar los cambios que ha vivido la industria musical. Hace diez años, por ejemplo, no me veía en internet o descargando música. En los próximos diez años, la tecnología se acercará a cosas más allá de la ciencia ficción.

¿Imaginabas esta evolución musical en las dos últimas décadas? No parece el mejor momento para la música electrónica...

No sé, siempre es una buena época para todo tipo de música y no diría que sea una mala época para la música electrónica. Todavía disfrutamos de gente asombrosa como Flying Lotus, Hudson Mohawke, Chris Clark, Bibio, Rustin... En cuanto a su evolución, pensaba que tendríamos música electrónica por todos lados y estaba convencido de que no habría música con guitarras ni con instrumentos. Lo que prueba que puedes estar equivocado cuando imaginas sonidos del futuro. Por eso no podemos decir lo que va a pasar. Podríamos volver a los años veinte…

¿Cuando eras joven pensabas que las máquinas serían las únicas protagonistas del sello?

En aquella época, pensaba que no había límites y no me daba cuenta de que el límite para los nuevos sonidos es la misma tecnología. Llegó un punto en que la gente se repetía. Se había cubierto todo el espectro. Aphex Twin o Squarepusher exploraron todo el territorio. Había que ir hacia direcciones diferentes. Es por eso que no quería seguir firmando con artistas electrónicos, sino trabajar con quienes utilizaran instrumentos. Como el grupo Battles, que tiene una raíz en la música electrónica y utiliza instrumentos de forma nueva.

¿Cómo decides los artistas que te interesan cuando, he leído, recibes 200 maquetas al mes?

A partir de una conexión emocional con los jóvenes cuando son únicos y auténticos. Cuando son originales y tienes la sensación de que rechazan los límites, con grandes melodías y buena producción. Pero no hay muchas demos que tengan esas cualidades y algo mágico y especial.

¿Cuáles son tus descubrimientos para este año?

Estoy realmente excitado con Gonjasufi. Es un chico que viene del desierto de Las Vegas. Practica un hip hop profundo, espiritual y complejo. Y, otros chicos, Battles, que hace una electrónica vanguardista y clásica asombrosa. Son dos álbumes que saldrán a finales del año.

¿Cómo encontraste a Chris Wait, el director de la nueva película que lanza WARP, A complete history of my sexual failures?

Lo conocí cuando hacía cortometrajes y vídeos simpáticos, con entrevistas a gente en la calle. En su documental personal todo es real, incluidas los ocho viagras.

¿Y cuáles son los nuevos proyectos para WARP Films?

Acabamos de terminar 'Bunny and the bull', una road-movie en una sala de estar dirigida por Paul King. Se trata de una historia esquizofrénica en el lado oscuro. Es un hermoso chute desde un punto de vista teatral. Y hay otra película llamada Le Donk, de Shane Meadows (This is England'), que es una extraña comedia sobre un mánager de hip hop. Todavía hay más proyectos en marcha.

¿Con la nueva página warp.net pensáis vender más a través de internet?

A través de la página bleep, ya vendíamos productos físicos, pero el negocio de las descargas se incrementa cada vez más. En función del territorio, pueden llegar a representar el 60 o el 70 por ciento. El futuro de las ventas está aquí. Lo que hemos hecho es juntar los diferentes negocios: películas, música y todo lo que esté relacionado con el concepto bleep.

¿Por qué empezasteis la gira del 20 aniversario en París?

Era solo un lugar para lanzarla. Algún sitio tenía que ser el primero (risas).