Streetart en París: arte en acción antes de la votación

Artículo publicado el 4 de Mayo de 2017
Artículo publicado el 4 de Mayo de 2017

Protestas con pintura acrílica y pasta de papel: ya no hay nada que retenga al artista callejero Combo en su estudio. Poco antes de la segunda vuelta electoral francesa entre Marine Le Pen y Emmanuel Macron, Combo sale a la calle para dejar huella.

Combo parece cansado. Ayer por la noche no durmió. "Demasiadas cosas que hacer", confiesa, desvía la mirada y anda a toda prisa por París. Son las 12:00, un muro desgastado, pocos viandantes, apesta a orín. Combo mira a su alrededor. No hay policías a la vista. Abre su mochila, saca los pósteres enrollados y vacía el polvo para la pasta de papel en un cubo. Saca la brocha para encolar y, acto seguido, mancha la pared con la mezcla. Sus collages se desarrollan de la misma manera que un proyecto de construcción.

El motivo: Marianne, la heroína nacional francesa. Con el pecho al descubierto y la bandera nacional en la mano derecha. "He pintado una Marianne de cabellos rubios, otra con rasgos asiáticos y otra de tez oscura", dice Combo, y nos explica: "Es nuestro símbolo nacional. La libertad que guía al pueblo. Recuperamos este símbolo y no lo dejamos en manos de la extrema derecha, porque se aprovechan indebidamente de la bandera y de Marianne y crean una Francia que no se corresponde con la nuestra".

Marianne 2.0.

Combo quiere actualizar la heroína nacional de Francia. Diversidad en vez del recurrente aspecto de diosa griega. "Modernizar el símbolo nacional", así es como él lo denomina. A esto se le suma que los valores republicanos también están presentes. Igualdad, libertad y humanidad en vez de fraternidad. "El concepto de 'fraternidad' tiene cierta connotación chovinista. Se ha quedado obsoleto".

El resto de Mariannes también van adoptando forma. Tienen que estar terminadas cuanto antes. La policía ya ha pillado a Combo en más de una ocasión y hasta ha tenido que ir a juicio. "Pero que sea ilegal no quiere decir que sea inmoral", alega Combo, cuyos padres emigraron a Francia desde el Líbano y Marruecos.

Combo no actúa solo. Antes de la primera vuelta electoral, él y otros artistas camaradas (Jaeraymie y Raphael Frederici) pegaron sus figuras tapando los pósteres oficiales de las elecciones. Jesús caminando sobre las aguas. "En marche", hacia adelante, una alusión a Emmanuel Macron. "En nombre de todos los cerdos", por Marine le Pen (alias Miss Piggy). François Fillon como Pinocho, una indirecta por las aventuras de su esposa Penelope.

El artista de 30 años no es ningún novato en París. Tras el atentado a la revista satírica Charlie Hebdo a principios de enero de 2015, ha pegado 600 pósteres en París donde aparece la palabra "Coexist". En vez de una "C", pintó una media luna árabe; en vez de una "X", la estrella de David y en vez de una "T", una cruz cristiana.

Tras los atentados en noviembre de 2015, comenzó otro proyecto. Estas vez se trataba de collages. En Facebook les pidió a sus seguidores que mandasen fotos de ellos mismos, tanto de pie como sentados. A partir de estas ha creado collages y los ha colgado por toda la ciudad.

Esta semana, pocos días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, Combo también quería salir de nuevo a la calle, para dejar huella con pintura acrílica y pasta de papel.