Stromae: “¿Modelo a seguir? ¿Yo? A los 25 años, te callas y escuchas”

Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2011
Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2011
Consiguió el premio belga Éxito del Año por Alors On Dance, pero el delgado cantante insiste en que quiere seguir adelante tras su éxito eurodance y número uno, que conquistó casi toda Europa en 2010. También quiere mudarse de casa de su madre. Entrevista.

De vez en cuando, vienen puros himnos del dance a marcar ritmo durante décadas: Remember Me, del escocés DJ Blueboy, en 1997, o la eurotastic Dragostea Din Tei del grupo moldavo O-Zone. Resulta un puré turbio, pero para hacerte la idea, se trata de una mezcla ensordecedora de ritmos repetitivos y palabras extranjeras que le dan sabor. Las listas de éxitos de 2010 le cedieron los honores al músico belga Stromae. De Alemania y Suiza a Austria e Inglaterra, el alter ego de Stromae, Paul van Haver, admite que jamás imaginó el éxito que podría tener una canción en francés en Europa. La canción Alors on Dance (“Entonces bailamos”) encabezó las listas de éxitos en quince de los veintisiete países de la Unión Europea. “Supongo que era lo suficientemente exótica y original”, explica Stromae en el festival de música Transmusicalesde Rennes, al noroeste de Francia. “En un mundo perfecto quiero creer que la gente comprendió el mensaje, al menos a través del videoclip”.

El nombre del cantante de Buena Vista Club Social

Stromae, el hombre de todos

En el videoclip se ve la pantalla dividida, y a van Haver le arrastran la pesadez de un interminable día de trabajo en la oficina, sus propios movimientos diarios en la calle y, finalmente, un pub antes de desplomarse de nuevo en la silla de oficina. “La canción va sobre pubs nocturnos” dice el bruselense de 25 años, cuyo moderno jersey de renos, calcetines de colores llamativos y sencillos mocasines disimulan su delgadez. “Solía salir mucho de fiesta. Veía a gente como yo, bebiendo, mirando y fingiendo que eran felices. Pero notaba tristeza en sus ojos. Al principio lo criticaba, pero después empezó a gustarme. La canción no trata de lo triste o feliz que se está trabajando para vivir, por ejemplo”.

'So Let's Dance'Esta tarde, enTransmusicales, Stromae no está desplomado en su silla, aunque sí desbordante de modestia pese a su gigantesco éxito continental. Sin embargo, su nombre artístico desentona con esto. El nombre Stromae está en un argot francés llamado "verlan", que consiste en la inversión de las sílabas de una palabra, en este caso, ‘maestro’. Asegura que habla un poco de inglés, aunque “no muy bien”, pero se las apaña cuando lo habla de uno a uno, y domina el micrófono cuando tiene que hablar en una rueda de prensa. Prefiere controlar la multitud que ser dominado por ella. “Jean-Luc Brossard  (organizador del festival) tuvo agallas para incluir a alguien popular como yo aquí”, comenta sobre su asistencia en el festival de música a cubierto, que dura cuatro días. El festival ayudó al agradecido Stromae a luchar contra su establecida imagen de adolescente que la gente prefiere de él. “Había muchos jóvenes en mis conciertos, pero luego vinieron más adultos curiosos. Quiero hablar para todos”. A esto hay que añadir su dura ética de trabajo como recurso: “Yo mismo escribí y compuse todo lo que hay en el disco. Duermo, trabajo y respiro lo que hago. Tienes que ensayar como si estuvieras en el colegio. Recito mis letras por la noche y, si cometo algún fallo, empiezo de nuevo”.

Belga, no ruandés

“Nunca tuve etiquetas. Mi familia es belga y vive aquí”

Stromae hace que nos preguntemos si su música tiene éxito por su aspecto exótico para el público europeo, aunque "exótico" es otra palabra equivocadamente definida al referirse a él. Su padre es ruandés, pero él se niega a utilizar esto como uno de sus rasgos definitorios. “Nunca tuve etiquetas. Mi familia es belga y vive aquí”, responde sincera y firmemente. Lo de si es un modelo a seguir, eso depende de los medios y su éxito. “Con 25 años, te callas la boca y escuchas”, sonríe. “Nunca reclamaría ser alguien para intentar enseñar algo. El único mensaje que mandaría es que sonrían. También diría que cualquiera puede hacer música, tal y como hago yo”. Van Haver empezó a cantar rap a los dieciséis tras empezar con la percusión a los doce y ser criado en una casa donde se tocaba una mezcla de rap francés y música latina. "Séquito" es una palabra clave más convincente para entender quién es Stromae ahora. Dos de sus hermanos le ayudan a manejar su carrera y él aún vive en su casa aunque, según él, no por mucho más tiempo.

Lo que queda es un hombre que empieza a demostrar lo que vale. Si sus letras muestran algo, es a él a quien hay que observar. En una canción de su último disco, canta sobre pedofilia y violencia doméstica desde el punto de vista de un niño. “Pregunté a mis amigos y familia si sería demasiado chocante o extremo hablar sobre abuso sexual doméstico, pero creo que el tabú es el principal problema”, concluye con entusiasmo. “Es triste, porque todos conocemos a alguien que ha sufrido este tipo de cosas”. Conforme Stromae se embarca en un año de gira y festivales, debe estar seguro de que verá tantas manos alzadas en sitios abarrotados por gente que disfrutará de su persona modesta pero segura como aquí en Rennes. Él vale, tiene carisma y aunque insiste en que no hay por qué prestarle tanta atención, ha probado lo contrario cuando desenmascaró la realidad de por qué la gente baila hasta el amanecer.