Sudáfrica se propone marcar un 'gol verde' al cambio climático

Artículo publicado el 14 de Junio de 2010
Artículo publicado el 14 de Junio de 2010
Un acontecimiento multitudinario como el Mundial no sólo representa un increíble esfuerzo logístico y de seguridad para garantizar que miles de visitantes, participantes y personalidades puedan desplazarse sin problemas de un lugar a otro del país.
En la era del cambio climático, también se plantea la cuestión de las repercusiones que un acontecimiento de tal magnitud pueda tener en el equilibrio ecológico

Según las proyecciones, el Mundial de Sudáfrica supondrá unas emisiones superiores en más de ocho veces a las que se produjeron durante el organizado en Alemania en 2006. En total, se calcula que esta Copa conllevará la emisión de casi 900.000 toneladas de CO2, a las que habrá de sumar más de un millón de toneladas más vinculado a los desplazamientos globales. El sustancial aumento se debe sobre todo a la lejanía de Sudáfrica con respecto a otros núcleos de población mundiales y, asimismo, a la escasa eficiencia energética del transporte público, que agravará la huella de carbono. Así, junto a los vuelos de larga distancia, el transporte urbano representará la mayor parte de las emisiones, seguido del consumo de energía aparejado al alojamiento de los visitantes y participantes. Con el fin de neutralizar al menos una parte, Sudáfrica, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la FIFA, ha desarrollado un paquete llamado Green Goal ('Gol Verde'), cuyo objetivo consiste en lograr que el torneo sea más respetuoso con el medio ambiente.

El programa Green Goal se desarrolló originalmente para el Mundial de Alemania de 2006, en cuya planificación se tuvieron en cuenta, por vez primera, los aspectos medioambientales. Se adoptaron medidas adecuadas a las circunstancias locales, con objeto de reducir el impacto del acontecimiento en el medio ambiente, sin que ello supusiera un perjuicio para otros factores, como la economía y una organización adecuada del torneo.

La iniciativa 'Green Goal' ya cosechó críticas durante el torneo celebrado en Alemania, en 2006Según el informe final de la FIFA y del Comité Organizador Local (COL) alemán, el programa Green Goal constituyó un éxito. Así pues, se recomendó que los futuros anfitriones  desarrollaran un programa similar. Sudáfrica se tomó muy a pecho tal recomendación y ha integrado diversos objetivos medioambientales en la planificación y organización del Mundial. Tales objetivos son ambiciosos, si hemos de creer las palabras de Blessing Manale, director de Planificación, Coordinación e Información del Ministerio de Medio Ambiente y Turismo sudafricano, quien afirma que el torneo de 2010 será el más verde que jamás se haya organizado.

Agua de lluvia y servicio de taxi ecológico

El programa Green Goal 2010 comprende los ámbitos de la energía, el agua, los residuos, el transporte, la biodiversidad y la compensación de las emisiones de CO2 y ha sido desarrollado por el COL sudafricano en colaboración con la FIFA. De este modo, se utilizará fundamentalmente agua de lluvia para el suministro de los estadios. Por otra parte, con objeto de evitar la generación de residuos, está previsto emplear, en la medida de lo posible, envases reutilizables y reciclables para los alimentos distribuidos en el estadio. Para desechar tales envases se podrán utilizar los contenedores instalados para ello en los estadios. También se pedirá a los visitantes que hagan uso del transporte público para acudir a los partidos. Para ello, a lo largo de los últimos años se han efectuado cuantiosas inversiones en las infraestructuras de transporte de las ciudades anfitrionas.

El 'Green Passport' ayudará a los visitantes para que su estancia en Sudáfrica sea más ecológica

Está previsto, por ejemplo, que el 50% de los visitantes alojados en Ciudad del Cabo se desplace en transporte público a los estadios y a los actos de animación destinados a las diversas aficiones. Recientemente se han realizado ingentes inversiones encaminadas a mejorar el sistema de transporte y construir numerosos carriles para ciclistas y peatones. Asimismo, hace un tiempo se fundó la empresa Green Cab Company, un servicio de taxis ecológico que hace uso de una flota de automóviles propulsados por GLP (gas licuado de petróleo) para transportar a los visitantes por la ciudad. Además, una parte del alumbrado público de Ciudad del Cabo funciona mediante energía eólica. Durban también ha hecho propio el objetivo de organizar un Mundial ecológico y tiene previsto lograr que su huella de carbono sea neutra. Con tal fin ha emprendido diversos proyectos como la construcción de una zona peatonal entre el estadio y la primera línea de playa, donde se celebran los actos festivos dirigidos a la afición. Otros proyectos incluyen la ampliación de la red de transporte público mediante la construcción de nuevas estaciones ferroviarias y la mejora de los servicios de autobuses urbanos. Se ha elaborado además un "código medioambiental" para los visitantes en el que se les informa, entre otras cosas, de que el agua del grifo de Durban es perfectamente potable.

Papierverschwendung oder notwendige Initiative für den Klima- und Artenschutz?Por otra parte, se están desarrollando diversos proyectos de reforestación: en Johannesburgo, por ejemplo, se van a plantar más de 200.000 árboles. Merece mención otra iniciativa nacional: el Green Passport, que se distribuirá entre los visitantes durante la copa mundial y que incluye diversas recomendaciones de conducta ecológica. Dicha iniciativa incluye un servicio SMS a través del que se puede averiguar en unos pocos segundos si el pescado que se ofrece en el menú de un restaurante figura en la lista roja o si se puede consumir con seguridad. De este modo, la mayoría de las medidas ecológicas se dirigen a quienes visiten Sudáfrica durante el Mundial. Sin embargo, también las selecciones nacionales y la FIFA adoptarán medidas. En este sentido, más de la mitad de los equipos participantes se ha comprometido a neutralizar las emisiones de CO2 asociadas a los vuelos de largo recorrido que deban tomar.

Organizaciones internacionales como el PNUMA y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) apoyan las medidas. Ambos organismos donarán a Sudáfrica medio millón de dólares, con miras a promover el desarrollo a largo plazo de la región a través de inversiones relacionadas con el Mundial.

Todas estas iniciativas son loables y sin duda contribuirán a la consecución de una Copa más verde. Sin embargo, aún queda mucho por hacer en lo que se refiere a la sensibilización del público. Una miniencuesta distribuida entre quienes visitan Sudáfrica ha revelado que sólo una cuarta parte de los encuestados conoce la iniciativa Green Goal o cualquiera de las emprendidas con objeto de combatir el cambio climático. Cabe esperar que los aficionados, aparte de disfrutar del fútbol, agitar banderas y festejar triunfos, aporten su granito de arena al proyecto de lograr un Mundial verde.

Fotos: ©Claire L. Evans/flickr; ©Dimitra Tzanos/flickr; Green Passport ©unep.fr