T2 Trainspotting, una secuela a la altura

Artículo publicado el 20 de Febrero de 2017
Artículo publicado el 20 de Febrero de 2017

[OPINIÓN] Rodar la segunda parte de una película tan recordada como Trainspotting es una tarea arriesgada. Por encima de todo sentimentalismo, la última película de Danny Boyle cumple con las expectativas. Las dos décadas de diferencia entre una y otra nos permiten ver a los personajes desde una nueva perspectiva.

Hace un tiempo se anunció una secuela de Trainspotting. Han pasado ya 20 años desde el estreno de esta comedia negra sobre unos heroinómanos de Edimburgo. A mí también se me pusieron los pelos de punta al ver el primer tráiler de 46 segundos de esta secuela y pensar que, de nuevo, este sería un claro intento de sacar dinero. Sin embargo, varios meses más tarde salió otro tráiler más largo, cuyas imágenes y referencias al original lograron animarme a ir al cine. 

De un tiempo a esta parte aparecen demasiadas secuelas que copian el argumento de películas anteriores, y parten de la premisa de que si a los espectadores les ha gustado una vez, es suficiente para venderles otra vez lo mismo (sí, Marvel, estoy hablando de ti). Está claro que ya estamos familiarizados con estos personajes y que nos caen bien, sabemos qué es lo que podemos esperar y, al fin y al cabo, pasamos un rato agradable viendo este tipo de películas. Sin embargo, estas creaciones suelen acabar sabiéndonos a poco y provocando la impresión de haber pagado dos veces por lo mismo.

En cierto modo, T2 Trainspotting podría hacernos pensar igual. Encontramos muchas referencias a la película original: escenas, planos o diálogos que, en gran medida, se han incluido con el fin de despertar nostalgia por los personajes de la versión grabada hace 20 años. No obstante, vemos algo más, algo que hace que T2 Trainspotting funcione. Cada una de estas referencias tiene sus matices, por lo que se refleja el cambio que ha experimentado el personaje en cuestión. 

El mejor ejemplo sería el clásico monólogo de Mark RentonChoose life. En Trainspotting el que habla es un veinteañero que mira con desprecio a la gente normal y a su aburrida y vacía existencia. Las palabras de un chico que se mete heroína para escapar de la normalidad. En T2 Trainspotting aparece el mismo monólogo aunque ajustado a los tiempos que corren. En esta ocasión, su desprecio surge de las entrañas de esa sociedad que antes criticaba. Renton ya es una persona madura que ha pasado a formar parte de ese entorno aburrido, un hombre decepcionado, cuya vida se ha despedazado. Ahora se siente solo y atemorizado.

En esta secuela de Trainspotting se presentan diversas situaciones similares. Por un lado, se hacen ciertas referencias al original, pero por el otro, se describen unos personajes nuevos, a los que el paso del tiempo ha cambiado. A priori adultos, cada uno carga con su propia experiencia, pero en el fondo, siguen siendo la misma panda de torpes drogatas que ya conocimos en la segunda mitad de los años 90. A pesar de ello, cada cambio tiene una importancia vital en esta historia.

Por suerte, T2 Trainspotting no es solo un viaje cargado de nostalgia. Es cierto que el contexto es similar al de la primera película, llena de situaciones absurdas, a veces divertida y a veces incluso conmovedora. Sin embargo, también es una historia fresca, totalmente nueva, a pesar de que nos sean conocidas las caras que aparecen en la pantalla. Las drogas han pasado a un segundo plano, porque las prioridades de los personajes han cambiado.

Otro aspecto a destacar de T2 Trainspotting es que su director no se ha cortado a la hora del montaje. Se han tirado a la basura algunas reglas tradicionales y se han sustituido por una composición caótica pero interesante al mismo tiempo. Muchas escenas resultan surrealistas y atípicas y, a pesar de ser arriesgadas, consiguen que la cinta sea única en su género. Por ahora, es difícil decir si alguna de ellas pasará a la historia como lo han hecho aquella del buceo en el peor baño de Escocia o la del bebé que gatea por el techo. En esta secuela aparecen muchas otras que darán que hablar.

Tampoco se puede obviar la música. A pesar de contar con canciones eclécticas, interesantes y bien ajustadas a las escenas, hay quienes se sentirán decepcionados, ya que la banda sonora no está a la altura de la primera parte. A pesar de las expectativas, la película cuenta con una trama que te atrapa y con unos protagonistas añorados, lo que unido a unas escenas insólitas y sorprendentes, hará que pagar por una entrada de cine valga la pena. 

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T2 Trainspotting se estrena en los cines españoles el 24 de febrero.