Tácticas de jardín de infancia

Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2007
Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2007
Volved al trabajo, tened más hijos y nosotros cuidaremos de cada tercer hijo que tengáis: es lo que dice la nueva reforma de guarderías en Alemania, un país con una de las tasas de natalidad más bajas en Europa. Una reforma que divide a los conservadores.

El 15 de mayo, en Berlín, la canciller alemana Angela Merkel, que gobierna una coalición de conservadores y socialdemócratas aprobó el plan para triplicar el número de guarderías del número actual de 250.000 a 750.000, de entonces a 2013. Cinco años más y medio millón más de guarderías para asistir a un tercio de los niños en Alemania menores de tres años –un 35%, para ser exactos- con necesidad de cuidados infantiles. La Comisión europea ha sido muy crítica con las escasez de guarderías y los restrictivos horarios de apertura de los Jardines de infancia alemanes –la mayoría cierra a la hora de comer-.

La súper ministra mamá-de-siete encabeza el pacto

Ursula von der Leyen, la ministra para la familia y la juventud del gobierno de Merkel apoya la reforma para permitir a Alemania “llegar a los estándares europeos”. Las estadísticas del gobierno muestran que un 13,5% de los niños menores de 3 años van a la guardería. En el oeste alemán, los niños de esta edad son cuidados por sus padres, mientras que el 20% de los niños en la Alemania oriental tienen guarderías. La reforma se plantea ayudar a aumentar el índice de natalidad de 1,3 hijos por mujer –uno de los más bajos detrás de España (1,29) y Polonia (1.20)-,según Eurostat. Los franceses e irlandeses lideran las listas con un 1,9 hijos por mujer o más.

“El 30% de las parejas casadas en Alemania no tiene hijos”, exclamaba en 2006 von der Leyen. “Es el porcentaje más alto de todo el mundo. ¡En Francia es el 9%!” Con siete hijos y dos carreras, von der Leyen es el ejemplo perfecto de una mujer que puede combinar el trabajo y el cuidado de los hijos. “Cuando las mujeres trabajadoras tienen hijos, es inevitable dejar su carrera por unos años. Esto dificulta su desarrollo personal”, declaraba la ministra a la revista Der Spiegel. La reforma también quiere animar a las profesionales/madres a trabajar tras el parto. En la actualidad, sólo un tercio de las mujeres con hijos menores de tres años trabaja a jornada completa. (Menos del 60% de las mujeres en general se encuentra empleado).

Madres cuervo

La popularidad de esta ministra democristiana creció cuando anunció por primera vez sus planes. Pero fue el bloque conservador de su propio partido el que criticó esta reforma como una ruptura con los valores de la familia tradicional. Desde su punto de vista, las madres que combinan su carrera con el cuidado de los hijos son “madres cuervo” (Rabenmütter), que obligan a sus hijos a dejar el nido a muy temprana edad.

El pasado mes de mayo, durante un encuentro político de la coalición gobernante, el conservador Edmund Stoiber, el eterno presidente de Baviera ahora destinado a un puesto en Bruselas, propuso la llamada Betreuungsgeld (subsidio para el cuidado de los hijos). Los padres que se queden en casa para cuidar de sus hijos, recibirían 150 euros al mes de la administración. “Esto sólo agravará el círculo vicioso en el que los niños son confinados en casa, carentes de una educación temprana, perfeccionamiento del idioma, ejercicio y limitaciones para ver la televisión”, defiende von der Leyen en las páginas de Die Welt, criticando vehementemente esta sugerencia. “Sólo para que los padres puedan sumar 150 euros al presupuesto familiar”.

No obstante, el CSU (socialcristianos coaligados a la CDU de Merkel) considera estos subsidios como una “compensación” para esas familias que no se beneficien de la expansión de las guarderías. “Los padres deberían ser libres para elegir cómo quieren criar a sus hijos”, dice Joannes Singhammer a Die Welt en julio, vocal de asuntos familiares de la unión conservadora de Cristiano-Demócratas y Solcial-Cristianos. “No debemos imponer un estilo. Si los padres quieren criar a sus hijos en casa, deberían ser ayudados con subsidios. Las encuestas muestran que un 70% de la población apoya la idea de estos subsidios. Para asegurar que no habrá negligencias ni abusos, nosotros cumpliremos con una cuidadosa investigación del hogar”.

La cuenta, por favor

El ataque de Von der Leyen a los subsidios provocó también la crítica por parte de grupos católicos. “Las guarderías no deberían construirse a expensas de la vida familiar. No deberían financiarse reduciendo gastos o servicios para parejas casadas o familias”, dice la Asociación Católica para la Familia.

Tras unas negociaciones en agosto entre el gobierno federal y los Estados federados, el ministro de economía alemán, el socialista Peer Steinbrück, y von der Leyen anunciaron por fin un acuerdo sobre la cuestión. En 2008 el Gobierno federal aportará un cheque de mil millones de euros para crear 500.000 plazas de guardería. Una cifra que aumentará hasta los cuatro mil millones de euros en 2013. A partir de 2013 las familias alemanas tendrán el derecho a una plaza de guardería. Entretanto, la propuesta de Stoiber, definida por Los Verdes alemanes como un "premio por cuidar de la manada", aún no ha sido adoptada.