“Taxidermia”: ¿Película húngara de terror o alegoría histórica?

Artículo publicado el 21 de Febrero de 2012
Artículo publicado el 21 de Febrero de 2012
El segundo premio del Festival de Berlín de 2012 ha recaído en una película húngara, lo que nos ha dado la excusa perfecta para centrarnos en una joya de 2006. Pocas películas consiguen tantas lecturas como la obra del director György Pálfi.
A pesar de haber sido estrenada hace seis años, Taxidermia es una de las películas que, a través de la narración de la vida de tres generaciones, mejor representa la Hungría moderna.

La visualmente tentadora Taxidermia podría ser fácilmente considerada como una estética obra maestra con vínculos estilísticos con el británico nacido en Estados Unidos Terry Gilliam y el realizador checo Jan Svankmajer, por no mencionar las indirectas al director británico Peter Greenaway. La película sigue la línea paterna de una familia a lo largo de tres generaciones. Vendel Morosgovanyi (Csaba Czene), el fundador de la familia, es un militar de pocas luces en un remoto puesto que deja que su superior abuse de él porque en su mente solo hay lugar para el sexo. Cuando no recibe órdenes se dedica a fantasear o a masturbarse al ver a cada mujer que pasa por delante de sus ojos.

Crítica a la sociedad del consumo

El descendiente de Morosgovanyi, Kálmán (Gergõ Trócsányi), compite con rápidos comedores alrededor del mundo durante la era soviética mientras su peso no deja de aumentar. Come tanto que cuando se jubila no puede apenas moverse. El hijo de Kálmán, el miembro final de la familia, es un hombre flaco y desgarbado llamado Lajos (Marc Bischoff) que trabaja de taxidermista. Embalsama a animales y un día se olvida de cerrar la puerta de los gatos gigantes de su padre, lo que hace que los animales se coman a su padre inmóvil. Al final, embalsama al padre y a los gatos. Y Lajos decide embalsamarse a sí mismo, para lo que construye una máquina que le mantendrá vivo mientras él prepara cada miembro de su cuerpo.

György Pálfi fue un invitado del equipo de cafebabel Budapest durante el  festival anual de Sziget en 2007

Emitida por primera vez en el festival de Cannes de 2006, esta producción franco-austro-húngaro es una alegoría de la sociedad contemporánea. La primera generación, que busca plantar sus semillas allá donde pueda, se puede comparar con el mentalidad masculina colonial, corta de miras, a la que no le importaba dónde aterrizar mientras siguiera la imprudente expansión colonial. La segunda generación representa a la sociedad de consumo, comiéndose y tragándose todo (normalmente, importado de las colonias) sin importarle las consecuencias. En cierto modo, este consumismo emula la mentalidad europea colonial, animando a la gente a amasar objetos en lugar de continentes. La segunda generación pasó de acumular objetos materiales con los que llenaron sus apartamentos y garages a consumir comestibles, desde píldoras hasta hamburguesas. Ahora, han pasado de tener casas obstruidas a tener obstruidas venas.

La última generación, la de los tiempos modernos, es el inevitable colapso de la anterior, que ha perdido su habilidad para mantener su apetito y ya no tiene hacia dónde expandirse (salvo hacia el nivel móvil). Como Lajos, la generación previa consumió tanto que ya no queda carburante para continuar la expansión y ahora se está produciendo una contracción hacia nosotros mismos. Como Lajos, hemos terminado siendo una máquina complicada que nos está permitiendo cortarnos nuestras partes del cuerpo (a través de medidas de austeridad) mientras suturan las heridas del cadáver del experimento del consumismo. Seguimos centrándonos en preservar nuestro sistema -muerto o vivo- para otra generación, mientras ésta nos pondrá probablemente en un museo como una especie de novedad, tal y como hicieron en la película con Lajos.

Estrenada en Francia, Finlandia, Países Bajos, Hungría, Noruega y Alemania en 2006, en Austria, España, Portugal, Reino Unido y Grecia, en 2007, y en Finlandia, en 2008.

Foto: (cc) Taxidermia official site