¿Te apellidas "vulva" o "puta"? Polaco y lituano, lenguas enfrentadas

Artículo publicado el 8 de Noviembre de 2010
Artículo publicado el 8 de Noviembre de 2010
Mientras The Economist advierte sobre un posible conflicto de seguridad y energía entre Lituania y Polonia, pocos saben que otro problema, el lingüístico, ya alcanza dimensiones diplomáticas. De hecho, en general los polacos no tienen ni idea del tema. Presentamos la disputa idiomática de la semana.

Son las trampas del lenguaje en la vida diaria. Se pueden ver señales en polaco y lituano en las zonas lituanas donde se habla polaco, incluso también en algunos autobuses. Pese a que los nombres de ciudades ni siquiera difieren tanto (Vilnius-Wilno, Švenčionys- Święciany) como en otros casos (la alemana Köln, conocida en España como Colonia y en Francia como Cologne, por ejemplo), el Gobierno lituanio quiere quitar las señales bilingües.

La informática y los documentos para usar en el extranjero potencian el problema; la desaparición de los signos diacríticos (utilizados para conferir un valor especial a las letras; en español sería la virguililla ‘~’ que convierte la ‘n’ en ‘ñ’) conlleva la pronunciación incorrecta, porque muchos habitantes del oeste del país están más acostumbrados a la pronunciación polaca ('sz', 'cz'), o incluso a la rusa, que a la lituana. Por ejemplo: el apellido Grebenshchikov se pronunciaría así mejor que Grebenščikov. Pero la mala pronunciación no es lo peor que puede pasar: a veces, hasta cambia el propio significado de la palabra. Los nombres personales son un tema especialmente caliente ya que afecta a las personas. El cantante de jazz polaco Janusz Szrom se convertiría en Januš Šrom en lituano, y Srom, su apellido, ¡significa "vulva" en polaco! El apellido Szuka se convertiría en Šuka o Suka, que significa “puta” en argot polaco, lituano y ruso. En 2007, desde la vecina Letonia, dos rusohablantes llamados Shishkin (o Šiškins) se quejaron al Tribunal Europeo de Derechos Humanos porque sus apellidos, en ruso, se parecen mucho a la palabra “tetas”. 

El lituano y el polaco se parecían más antes de que los lituanos adoptasen algunas letras del checo a principios del siglo XX, por ejemplo: ‘Č’ es ‘ch’, ‘š’ es ‘sh’ y ‘ž’ es como la ‘j’ francesa. Las letras ‘q’ y ‘x’ no existen en los alfabetos polaco ni lituano. Los polacos utilizan la w, pero no los lituanos. Los lituanos utilizan la diacrítica polaca ogonek ('ą,' 'ę,'), que en su idioma añade un sonido nasal, mientras en lituano alarga las vocales. Las referencias estandarizadas como los carnés de identidad para usar en el extranjero, los e-mails o cualquier uso informático no incluyen las diacríticas lituanas. 

Para terminar de complicar las cosas, los sustantivos masculinos sólo funcionan gramaticalmente cuando se le añade un final concreto como ‘–as’ o ‘–is’, lo que no se hace obligatoriamente a los documentos de las minorías étnicas. Así que Karol Wojtyła (el Papa Juan Pablo II) es Karolis Vojtyla en lituano, Lech Wałęsa se convierte en Lechas Valensa, el famoso poeta Adam Mickiewicz en Adomas Mickevičius, y el escritor Czesław Miłosz en Česlovas Milošas. Bueno, por lo menos el sufijo es '–as' y no '–ass' ("culo" en inglés).