¿Te apetece caca de gorrión o pene de toro para combatir la resaca?

Artículo publicado el 24 de Marzo de 2017
Artículo publicado el 24 de Marzo de 2017

Todos hemos pasado por eso: un dolor de cabeza horroroso, revoltura de estómago, boca pastosa... La resaca no es nada divertida pero mientras haya gente que se emborrache deliberadamente, siempre existirán remedios para combatirla. Aquí os dejamos algunos de los más populares en Europa.

Beber más alcohol

En el Reino Unido se conoce como the hair of the dog, frase acortada de una expresión que significa literalmente "el pelo del perro que me mordió" y que tiene su origen en una creencia popular escocesa, según la cual si te muerde un perro rabioso puede evitarse la transmisión de la enfermedad poniendo pelos del susodicho perro sobre la herida. Los alemanes beben una Konterbier (lo que vendría a ser una "contracerveza"). Los polacos lo llaman o hablan de wybijać klin klinem, mientras que en España e Italia se recogen las expresiones con un clavo se saca otro clavo y chiodo scaccia chiodo, respectivamente. Pero independientemente del idioma elegido, el remedio es el mismo: beber más alcohol para acabar con la resaca. En Hungría, la bebida antirresaca preferida es el coñac pero, antes de emborracharte en Budapest y echar mano del remedio, tienes que saber que el brandy se mezcla generalmente con caca de gorrión... y Dios sabe cuántas de esas bacterias alimentarían a tu sistema digestivo ya tocado por la resaca.

Desgraciadamente, la ciencia médica opina que beber más solo prolongaría nuestra resaca en lugar de acabar con ella: aportaría a nuestro organismo más etanol para procesar, retrasando así el trabajo de transformación del metanol (a lo cual nuestros cuerpos se oponen).

Comer mucha carne

Son muchos a los que les dan arcadas solo con pensar en comer, aunque solo sea un trozo de pan, después de una noche bien 'regada', pero se ha comprobado que la combinación de grasa y carbohidratos ayuda al organismo a reemplazar los azúcares que pierde durante el proceso de transformación del alcohol. En la Antigua Roma, el canario frito era uno de los tentempiés más apreciados, sin embargo hoy en día las opciones son mucho más humanas, menos crueles. Los franceses tienden a conformarse con lo que ellos llaman cassoulet, un guiso a base de alubias blancas y trozos de carne y embutido. Ahora bien, al otro lado del Canal de la Mancha, nada iguala a un buen y completo desayuno inglés o, como diría un británico, un full english breakfast: huevos, beicon, salchichas, alubias blancas y pan tostado, aunque un estudio dirigido por la Universidad de Newcastle sugiere que el beicon es todo lo que necesitaríamos.

Aviso para los más más temerarios: pon rumbo a Sicilia, donde la gente de allí tienen como remedio de este apartado lo que llaman pizzle, pene de toro seco.

Encurtidos (cuanto más avinagrados mejor)

Suele decirse que a veces es peor el remedio que la enfermedad. Partiendo de esta premisa, ante la idea de beber "zumo" de pepinillos en salmuera, mucha gente seguro que preferiría -sin pensárselo dos veces- aguantar la resaca. Pero tenemos la prueba de que este remedio funciona: la salmuera o agua muy salada está llena de electrolitos, imprescindibles para un pronto restablecimiento. Algunos pubs ingleses combinan este tradicional remedio polaco con el the hair of the dog o "pelo de perro" bajo la forma de lo que llaman un pickleback: un trago de güisqui seguido de un trago de zumo de pepinillos en salmuera. El desayuno alemán antirresaca o Katerfrühstück parece peor incluso sobre el papel. El plato se compone principalmente de rollmops -pequeños rollitos de arenque marinado con pepinillos y aceitunaa verdes. Si pensáis que podéis digerir todo eso, pedid un sauerkraut (en castellano 'chucrut', plaro típico de la cocna alsaciana a base de col blanca fermentada en salmuera).