“¡Te quiero, pichurri!”: Las frases de amor en Europa

Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2011
Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2011
Tendencias caníbales, zoofílicas, astronómicas o gastronómicas...a los enamorados europeos no les falta precisamente imaginación. He aquí una breve muestra de los diminutivos y apodos cariñosos más populares en Europa. Pequeño glosario romántico para ganar la sonrisa de la extranjera que acabamos de ligar, tontear en el extranjero y reírse de uno mismo.

Si está planeando un viaje de ligoteo por Europa, equípese con antelación. El primer paso para flirtear es encandilar con las palabras, utilizadas con propiedad, de la lengua del país visitado. Si se ha quedado en el viejo clásico “guatsllur neim?” (what's your name), es el momento de echar un vistazo al siguiente Love Glossary con los apodos amorosos que, desde las costas oceánicas hasta el interior de los Urales, se oyen en boca de las parejitas europeas.

A de Amore (“amor”). Así suelen calificarse recíprocamente los enamorados en Italia; un hermoso recordatorio de que en este país no todo se reduce al Bunga Bunga...

B de Bébé d’amour (“bebé de amor”) ¿Cómo? ¿Bebé de amor? ¿Bebé fruto del amor? Aquí los franceses rozan el sinsentido porque el amor es también (o en especial) eso.

C de Cariño. ¡Claro! Si va a España no olvide llamar así a la Lola de turno, a menos que quiera recibir calabazas.

D de Dropje (“regaliz”). Grandes productores, consumidores y amantes del regaliz, los holandeses también llaman así a las damas. ¿Nacionalistas o inmovilistas?

E de Erazanqneris Taguhi (“reina de mis sueños”). Un verdadero trabalenguas, ¿no? Sin embargo, si viaja para conocer Armenia (y las armenias), vale la pena un pequeño esfuerzo. Venga, probemos: Erazank…Erazanq

F de Fıstığım (“pistacho mío”). Los árabes introdujeron el pistacho (producto persa) en Europa, y el léxico amoroso turco integró este vocablo. Chicas, entre nosotras... ¿quién no ha soñado alguna vez que la llamen “pistachito mío”?

G de Gomba (“seta"). Trufas o champiñones, poco importa. A las chicas en Hungría les gusta que las llamen “setas”. Llegado a este punto solo puedo decir que tengan cuidado con las húngaras venenosas.

H de Honey (“miel”). Aquí hemos llegado al rincón goloso de nuestro glosario. Cuando el corazón late con fuerza en el Reino Unido, se le da una cucharadita de amor que daría envidia el mismísimo Winnie the Pooh.

I de Ihana ( “deliciosa”). Impensable poner los pies en Finlandia sin conocer este término. Auténtico comodín para sacar a relucir en múltiples ocasiones, esta palabrita presenta una connotación positiva con infinidad de matices: bello, bueno, maravilloso, dulce, adorable...

L de Linda. Otra palabra comodín, usada tanto en Portugal como en España. Las portuguesas, por lo tanto, son lindas… ¡y que cierren el pico quienes decían que los lusos tienen “bigote”!

M como Mieloji (“querida”). Si le pregunta a Google Translator, le dirá que esta palabra significa “retrasada” o “vejestorio”, pero no se preocupe por las bofetadas si va a Lituania; en este país, puede obsequiar a las chicas con este apodo, que, a la misma altura que el dear o darling inglés, significa en realidad querida. ¡Maldito Google Translator!

N de Najdroższa ( “tesoro”). Una alternativa a la conocidísima “kochanie” que, en polaco, significa literalmente "amada", la constituye "najdroższa”, utilizada para dar a entender a la Dulcinea en cuestión que usted la considera como algo realmente precioso.

O de Olló ( “tijeras”). La palma de la originalidad se la llevan los húngaros porque, sinceramente, ¿a quién se le ocurriría llamar a su novia “tijeras”?

"Aghetto mio", "Forbicina" e "Ditino"...

P de Pişiyim (“gatita”). Los más clásicos para esta letra son los azerbayanos, que adoran llamar "gatitas" a las chicas. Sin embargo, en la vecina Turquía no faltan las rarezas como Papatyam (“manzanilla mía”) o Pamuğun (“algodón mío”). Una buena pregunta es por qué algodón y no seda ¿Cuestión de baja calidad amorosa?

Q de Quietscheentchen (“patita de goma”) ¡Qué tiernos estos alemanes! Mira que llamar a las chicas “patitas de goma”… Ahora, entre nosotros… ¿y Angela Merkel, en la intimidad…?

R de Raring (“dulzaina”). Se dice que en el Norte la gente es más seria. ¿Lo serán también en amor? Por lo visto sí. Los suecos apuestan por lo clásico entre “querida” y “dulce”. Desde Suecia, con amor.

S de Sonche (“sol”). ¿Por qué no recurrir a los astros? Así proceden los macedonios cuando llaman a “sol” a su media naranja. Si, como se dice, las macedonias están excesivamente presentes en la vida de los hombres, ¡cuidado con las insolaciones!

T de (“aguja”). Otra vez ellos, los “locos amantes” de nuestro glosario. En efecto, los húngaros también llaman así a sus chicas. En su opinión, ¿es más fácil entrar por el ojo de una aguja o...?

U de Ujj ( “dedo”) “Hola dedito, ¿qué tal? Te quiero una barbaridad” ¿Quién podría ser el autor de tal declaración amorosa? ¡Bingo! ¡Los húngaros! Definitivamente, estos húngaros tienen mucha mano...

V de Vishenka ( “guinda”) Aquí llegan los rusos, entre lo extravagante y lo ordinario. Las rusas son las guindas, pero ¿y el pastel?

Z de Zemer (“corazón”) ¿Cuál es la palabra romántica por excelencia? Corazón, una palabra con la que dará el golpe….en pleno corazón de las hermosas albanesas.

A propósito de Zemer: si pasa por Kosovo, no olvide la siguiente frase: “Ta ha zemrën!” (“Te como el corazón”). Cierto que suena bastante macabra, pero los kosovares afirman que no existe frase más romántica. Nosotros asentimos dubitativos. Por lo demás, frente a los otros europeos que nos han encandilado con sus hallazgos, tan solo podemos suspirar “¡Ah, l' Amour...! L' Amour...!"

Fotos: portada ©Henning Studte; texto: dito  (cc) orsorama/flickr; ago (cc) RaSeLaSeD - Il Pinguino/flickr; forbici (cc) [ piXo ]/flickr