TED: ideas que vale la pena de difundir

Artículo publicado el 9 de Octubre de 2011
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 9 de Octubre de 2011
Escrito por Albert Lleida¿Cuántos de nosotros hemos tenido que apagar el televisor ante la cantidad ingente de telebasura que emiten, canal tras canal? ¿Cuántas veces hemos aborrecido las mil y una (anti)noticias que buscan el morbo en la desgracia ajena?
Seguro que muchas… pero aún así no nos creamos tan puritanos y no busquemos culpables en ningún otro sitio que no sea en nosotros mismos, puesto que nosotros conformamos eso denominado “la audiencia”, eso que hoy en día condiciona y establece la calidad de lo que se difunde en cualquier tipo de soporte de comunicación. Es cierto que muchos son los factores que determinan el carácter de esta audiencia, pero, a título individual, debiera ser nuestra responsabilidad el dar a conocer aquellos programas, páginas webs, revistas, etc., con un contenido de calidad. Cambiar los hábitos de toda una sociedad es una empresa ardua y casi imposible, pero el promover entre las personas de nuestros círculos más inmediatos éste tipo de información y, por qué no decirlo, de conocimiento sí puede motivar a la consecución de dicho cambio. Y así sucede que a veces una mente meramente pasiva despierta y se convierte en un espíritu activo, cognoscente, sediento de conocimientos y ávido por saciar ese impulso. Y con ese mismo afán, el de resolver dudas, el de ir más allá, el de crear e inventar, nació la organización sin ánimo de lucro TED (Technology, Entertainment, Design): una plataforma que tiene como objetivo la divulgación de conocimientos, antiguos y punteros, de un modo riguroso pero atractivo, dinámico y profundo. En pocas palabras, es una magnífica invitación para pensar y reflexionar. ¿Pero qué es TED? TED es una organización que anualmente concierta un ciclo de conferencias sobre temáticas muy variadas, a saber, sobre tecnología, ciencia, arte, negocios, sociedad y cultura, educación o deporte entre muchas otras, y siempre con el fin de divulgar las ideas más novedosas, rompedoras y originales. Se trata, pues, de una plataforma que aboga de una manera directa y eficaz por un aspecto que nos suele faltar y más en los tiempos que corren: la creatividad. Además, todos los discursos se ajustan a un estricto límite de tiempo que no suele sobrepasar el cuarto de hora, por lo que se trata de un evento muy dinámico. Es evidente, pues, que esto favorece no sólo a los asistentes presentes en tales conferencias, sino también a todos los que las siguen a través de su página web Y, por si no fuera suficiente, y por si no era aún una invitación por todo lo alto y para todos los públicos, un gran número de los vídeos subidos a la red están subtitulados en multitud de lenguas, con lo cual no puede uno ya excusarse con el argumento de no ser poliglota.

TED.JPGhttp://www.ted.com/.

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Y con respecto a los ponentes, ¿quiénes son? Pues son un grupo muy heterogéneo y variopinto, ya que podemos encontrar desde eminencias consagradas en sus respectivos campos, gente conocida por el éxito de sus negocios, ex-presidentes del gobierno de los Estados Unidos o personas que simple y llanamente han tenido una idea excepcional. Y ¿qué es lo que motiva a la mayoría de esta gente a dar estas charlas? TED ofrece anualmente, durante las fechas en que se celebra este evento, entre uno y tres premios de 100.000 dólares. ¿Los incita ahora a ustedes también a pensar? En conclusión, ¿es de este modo la propuesta de TED una “idea” que vale la pena difundir? La respuesta aquí es rotunda: absolutamente.