Temporada cultural turca en Francia: Me quiere, no me quiere, me quiere…

Artículo publicado el 22 de Octubre de 2008
Artículo publicado el 22 de Octubre de 2008
Las relaciones entre Francia y Turquía son difíciles: antiguos vínculos, pasiones y política. Desde el reconocimiento francés del Genocidio armenio a la oposición de Sarkozy al ingreso de Ankara en la Unión Europea. El 2009 será un año de encuentro. El caso de Lyon

Si la estigmatización de Turquía ha dañado la imagen de su pueblo, desde julio de 2009 a marzo de 2010 la Temporada de cultura turca en Francia, organizada por Culturesfrance, intentará repararla a través de sus iniciativas. “Algunas decisiones políticas han tenido efectos muy negativos”, explica Uğur Hüküm, periodista de Radio France International y corresponsal en París para el periódico Cumhuriyet. “La actitud de Sarkozy, de sus colegas y la posición de la Asamblea Nacional sobre el genocidio armenio han dado buen resultado con los turcos más recelosos respecto a Europa y, sobre todo, hacia Francia”.

Ser turco en Lyon

Foto de Andrea GiambartolomeiEn Lyon, cerca del barrio de la Croix-Rousse, hay una asociación franco-turca donde se reúnen los inmigrantes, beben çay y juegan al okay, fumando pese a las prohibiciones. “Creo que este evento ayudará a mejorar las relacione ya que nuestra cultura es enorme” dice Ilyas, de 52 años. Su Historia es antiquísima, basta pensar en el Imperio otomano.

“Los franceses conocen bien Turquía y a los turcos”, declara Mustapha, de 28 años, “también Sarkozy la conoce, pero no la quiere en la Unión Europea. Somos setenta millones de musulmanes, a lo mejor tiene miedo...”

Ambos reconocen que ya existen iniciativas legales en sus países: “En Lyon hay algunos centros culturales que organizan espectáculos de derviches danzantes, veladas orientales o debates”, apunta Ilyas. Mientras, Mustapha afirma con algo más de desencanto que “hay algunos cantantes turcos que vienen aquí, pero no sé hasta qué punto puede ayudar esto a las relaciones y la integración”. Pero, ¿cuántos franceses se acercan a la asociación franco-turca? “A veces alguno, después de viajar a Turquía, viene a beber té y a hablar un poco”, cuenta. “De todas maneras, los hay…”, remarca para dejar claro que, en ocasiones, alguien se adentra tímidamente en este rincón de Anatolia.

¿Turquía sí, Turquía no?

Foto de Andrea GiambartolomeiEn definitiva, viendo la industria cultural, los franceses se sienten atraídos por Turquía. “En los últimos cinco años las editoriales han traducido y publicado muchos más autores turcos. En las librerías bien abastecidas podemos encontrar las obras de unos treinta escritores”, afirma Uğur Hüküm. “Podríamos recordar el éxito del premio Nobel Orhan Pamuk, el de poetas como Yaşar Kemal y Nazim Hikmet, e incluso el de novelistas como Nedim Gürsel y Elif Şafak”. La lista no acaba aquí: “En la música está Fasil Say que, con su disco de fragmentos de Mozart, tuvo mucho éxito hace seis años. Respecto al cine, destaco a Nuri Bilge Ceylan, ganador de dos premios en Cannes, y el joven director turco-alemán Fatih Akin”.

Los Fake Oddity son un grupo lionés cuyo cantante, Faik Sardag, viene de Turquía: “Los pueblos podrían llevarse bien, pero existen prejuicios debido a una mediatización que impiden el acercamiento”, afirma Faik. Con su grupo han grabado su último trabajo, Runfast, en Estambul, donde han dado algunos conciertos. Esta experiencia ha permitido a los miembros franceses del grupo conocer un poco este país y sus gentes y así ellos, ejemplo de la integración conseguida y del potencial de los cambios culturales, han decidido involucrarse en las temporadas culturales turcas: “Hemos propuesto un intercambio entre Lyon y Estambul, con bandas turcas que vendrían a tocar aquí, quizás acompañados de otros artistas”, explica Fred Bassier, batería del grupo comprometido con la organización de este proyecto. “Esta parte está dirigida a un público joven que se interesa por el rock, pero nos gustaría también organizar animaciones para los niños y sus padres, con los narradores de fábulas turcas. De este modo se abarcaría un público más amplio y sería más fácil conseguir que los dos pueblos se encontraran”.