Temuri Iakobashvili: "Rusia adora Georgia, lo que no le gusta es el Estado georgiano"

Artículo publicado el 6 de Julio de 2009
Artículo publicado el 6 de Julio de 2009

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La guerra del verano pasado, el viaje de julio de Obama a Rusia, el G-8 y los ejercicios militares rusos en curso: la escena del post-conflicto de agosto parece estar destinada a alcanzar la ebullición política. En París, el viceprimer ministro de Georgia, de 42 años, da una idea de la peculiaridad de su joven generación política, su familia y la historia pacífica detrás de rusos y georgianos

Tras los cinco días de conflicto en agosto de 2008, el cual Rusia dominó con facilidad, esta última mantiene la presencia militar en la zona y ha reconocido la independencia de las provincias independentistas de Abjasia y Osetia del sur -ésta última incluso celebró elecciones 'ilegales' adelantadas en junio-. Diez meses después, en una conferencia celebrada en Corfú el 27 de junio, la OTAN y Rusia restablecieron formalmente los vínculos dañados en aquella ocasión: se necesitan mutuamente. Habían acordado discrepar sobre la espina dorsal de los contenidos:Mijail Saakashvili, presidente de Georgia, país que obtuvo la independencia de Rusia en 1991.

“Rusia quiere a Georgia, pero no quiere un Estado georgiano”

(Foto: ©smr.gov.ge/en/about_ministry/state_minister)La aparición de Temur Iakobachvili en París coincide con el día en que la misión de observación de la OSCE finalizó en Georgia. Solo se mantendrá una fuerte misión de monitorización por parte de doscientos observadores de la Unión Europea. Hace ya casi un año desde que Francia, como presidenta temporal de la UE, intentara negociar un alto el fuego, todavía no cumplido por los rusos. Después de aquello, la presidencia rotatoria llega a los checos, que acercaron Georgia a la Unión Europea con un acuerdo de 'asociación del este' en mayo. En enero se selló el capítulo Estados Unidos-Georgia con otro acuerdo de asociación estratégica. Pero del 30 de junio al 6 de julio -día en que el presidente de los Estados Unidos Barack Obama se reúne con su homólogo ruso- ocho mil tropas militares están practicando ejercicios militares en la frontera georgiana.

Iakobachvili ve el movimiento de Obama y la próxima cumbre del G-8 en Italia como “reuniones decisivas que pueden configurar la política”. Él está quemando las calorías del desayuno francés con humor. “¿Qué esperar cuando se está esperando?”, es el título de un libro sobre el embarazo. "Necesitamos algo así en política también”, sonríe secamente en el hotel Pershing Hall de los Campos Elíseos en París. ¿Qué piensan realmente rusos y georgianos los unos de los otros? “¿Sabía usted que los tres últimos ministros de exteriores rusos procedían de Georgia?”, dice, cambiándose de asiento.

"Entre la gente sabia, la relación es buena. Nosotros somos vecinos, vecinos siempre en guerra. Nos gusta la cultura del otro: no tengo nada en contra de Tolstoi o Dostoievski. Incluso ahora tampoco hay rusofobia en Georgia, y si la hubiera, es marginal. Rusia ama a Georgia, pero ellos no quieren que exista un Estado georgiano”. La prensa británica dice que Medvédev aborrece a Saakashvili, y se mantiene reticente a reunirse con él. Ambos líderes, al igual que Iakobachvili, rondan la cuarentena -podemos llamarles el 'grupo de los 40'-, y nacieron en los últimos años de los sesenta, son directos al hablar pero quizá su juventud les resta credibilidad. Iakobachvili se caracteriza por encarnar parte de 'la belleza de un sistema post-revolucionario'. “Nosotros somos probablemente los ministros más viejos en Georgia”, añade. “La mayoría son treintañeros. La competición empieza justo después de la universidad. Solemos tener un sistema político vertical en Georgia: el padre era uno, los hijos eran iguales. Pero el actual presidente ha creado una línea horiztonal. Todo el mundo es hermano, él es un hermano. Somos un ejemplo para la gente joven, por lo menos”.

Ser Temuri Iakobachvili

“Haber sido ministro para la reintegración desde el 1 de enero de 2008 ha significado mucho sacrificio”, afirma Iakobachvili. “Mi familia, mis aficiones -colecciono arte-, cada vez tengo menos tiempo para ello. Menos tiempo para uno mismo con tanto vuelo, cambio horario... tampoco hay tiempo para el ejercicio. Mi día laboral comienza con el ordenador y termina con el ordenador. Antes de mirar al espejo, miro el ipod. Estoy intentando reeducarme a mí y a mi hijo de diecisiete años, el mundo no es solo lo que se ve desde Microsoft Windows, sino también lo que se ve a través de tu ventana. Mis hijos” -Iakobachvili también tiene una hija de seis años-. “están muy descontentos con que sus padres sean oficiales del gobierno. Ellos viven mucha falsedad”.

"Por la mañana al levantarme, antes de mirar al espejo, miro mi ipod"

Iakobachvili y Saakashvili forman parte de una casta multilingüe educada en el extranjero. Los físicos graduados en Tibilisi han pasado tiempo en Europa con un programa de jóvenes diplomáticos en Oxford como profesores visitantes en Suecia. “Era un diciembre frío y oscuro cuando fui a enseñar, pero era un buen tiempo para enfocar ideas, comparar en qué se trabajaba y en qué no en otros países. En Sobre la democracia americana (1835/1840), el filósofo francés Alexis de Tocqueville escribió que 'los políticos siempre prefieren el pragmatismo a la moral'. Yo basculo entre ambas cosas”. Moralidad, pragmatismo y una buena carga de humor. De aquí a seis meses, dice respondiendo a una pregunta mientras se levanta para buscar a su mujer (“ella debe estar perdida comprando en los Campos Elíseos”), Georgia "estará preparandose para Nochevieja”.