¡Tengo la perica!

Artículo publicado el 12 de Diciembre de 2007
Artículo publicado el 12 de Diciembre de 2007

Una vez al mes, algo más de la mitad de la humanidad celebra el milagro de la vida, con más o menos alegría, pero siempre siguiendo un ciclo de regularidad variable. Las inglesas pueden elegir entre la sobriedad de “tener el periodo” (have one’s period) o actuar trágicamente como víctimas del destino evocando su “maldición” (curse). Algunas españolas prefieren enfrentarse a la adversidad con más filosofía y no dudan en adornar la realidad. De hecho, hacen uso de la poesía y de imágenes de pajarillos: las soñadoras ibéricas dicen “tener la perica”, y esta “perica” evoca, con un sentido del glamour que todos los europeos sabrán apreciar, al buen y viejo orinal.

Al norte de los Pirineos, las francesas “tienen sus reglas” (ont leur règles), las alemanas (Seine Tage haben) “sus días”, o bien se encuentran “indispuestas”. Al este, las polacas cambian la excusa tradicional del dolor de cabeza por un jestem niedysponowana (“no estoy disponible”) o asegurarían, mucho más originales, que “ha venido su tía” (ciocia przyjechala). Pero esta excusa no desmoralizará a los hombretones alemanes que afirmarán, enfrentándose al síndrome premenstrual de sus compañeras, que un “un marinero de verdad también navega por el Mar Rojo” (ein echter Seemann fährt auch auf dem roten Meer).