'Termini Underground': la danza como forma de integración en Italia

Artículo publicado el 21 de Junio de 2016
Artículo publicado el 21 de Junio de 2016

Bajo los andenes de la estación más grande de Roma, el murmullo del ir y venir de los trenes da paso a otro tipo de sonido. El estudio de danza Termini Underground trabaja por la integración de inmigrantes en la sociedad italiana a través del hip-hop y el breakdance. Puede que sean los trenes los que hacen temblar las paredes del estudio, pero son los artistas quienes vibran en la pista. 

Sinan, de Kosovo, Jorge Luis, de Colombia, y Juru, de Ruanda, son tres jóvenes inmigrantes que empezaron a bailar juntos en una compañía del centro de Roma.

Aunque la historia de unos bailarines internacionales que se encontraron gracias al arte podría parecer un cuento de hadas, los tres explican que nada queda más lejos de la realidad. Fueron acontecimientos tristes los que los empujaron a abandonar su casa en busca de una vida mejor. Eso los llevó a unirse a Termini Underground, un grupo de danza poco habitual que reúne a jóvenes que han emigrado a Italia y les ayuda a que se integren en la sociedad italiana.

Sinan vivía en la pequeña ciudad de Prizren, en la antigua Yugoslavia. Cuando tan solo tenía seis años, su padre lo vendió a una familia de Sicilia. "Me obligaban a robar. Al cabo de un tiempo no pude soportarlo más y decidí huir", explica.

Creció en centros juveniles y monasterios del sur de Italia y descubrió que la música le servía de consuelo y le ayudaba a escapar de la realidad. "Bailar es mi remedio", me dice mientras recuerda sus primeras actuaciones de niño. "Me hace olvidar lo malo". Cuando fue algo más mayor se trasladó a Roma, donde encontró el proyecto de danza Termini Underground. Se unió al conjunto, enseguida se convirtió en uno de los mejores bailarines de breakdance del grupo y ahora es conocido como "Angelo B-Boy".

Hemos quedado en el estudio de Termini Underground, una sala situada directamente bajo los andenes de la estación de tren más grande de Italia —y la segunda más grande de Europa—, la Estación Termini. Mientras hablamos oigo el murmullo de los trenes sobre nuestras cabezas y siento las paredes temblar cada vez que un tren parte.

El espacio, que una vez perteneció al sindicato de los trabajadores del ferrocarril, se ha convertido en el sitio favorito de la ciudad para los más de 500 jóvenes de todo el mundo que han bailado con el grupo hasta ahora.

El proyecto nació hace una década cuando la bailarina y coreógrafa Angela Cocozza decidió ayudar a los jóvenes que a menudo veía vagando por la Estación Termini. La mayoría había emigrado a Italia tras huir de países destruidos por los conflictos y la desesperanza económica. Algunos ya estaban metidos en el alcohol y las drogas; otros corrían el riesgo de caer en ellos. Termini Underground les ofreció un espacio gratuito para bailar y una oportunidad para involucrarse en una actividad en grupo, un paso fundamental en el proceso de integración.

Jorge Luis, un joven de 28 años de Colombia, llegó a Italia cuando era un niño y ahí le adoptó una familia. Antes de formar parte de Termini Underground pasaba los días frente al McDonald's de la Estación Termini, un lugar en el que habitualmente los jóvenes quedan y matan el tiempo viendo pasar a la gente.

"Me encanta la atmósfera que hay en Termini Underground porque aquí, en esta sala, hay una actitud callejera", comenta Jorge Luis, quien durante los últimos seis años ha reemplazado la entrada del McDonald's por este estudio de danza subterráneo. Bailarín con talento y muy trabajador, ahora también enseña a una generación más joven de estudiantes a bailar hip-hop. A pesar de que nunca tuvo ocasión de regresar a su tierra natal, Jorge Luis incorpora elementos de danzas de América del Sur a sus coreografías de hip-hop.

Los bailarines de Termini Underground han actuado en espectáculos callejeros, en festivales, en televisión y en los escenarios de algunos de los teatros más prestigiosos de Roma. Un medio de comunicación italiano definió el espectáculo que hicieron el año pasado en el teatro de Roma Brancaccio como una "actuación creativa espectacular llevada a cabo por unos jóvenes internacionales". Actualmente están ensayando para actuar en el Teatro Sala Umberto, otro famoso teatro de Roma que los acogerá este mes.

"Estoy muy contento de tener esta oportunidad", dice Juru, de Ruanda, quien con solo 24 años ya es un experimentado bailarín con muchas actuaciones a sus espaldas. "He pisado muchos escenarios gracias a Termini Underground. Estoy contento porque el espectáculo es algo que sentimos muy nuestro".

Juru llegó a Italia huyendo de las masacres de la década de los 90 en su país natal. Aquí tiene el estatus de refugiado político. "Oí hablar de Termini Underground en la escuela. Alguien mencionó un lugar donde podías bailar gratis y pensé que podía probarlo", comenta. Seis años después, Juru no solo baila muchísimo mejor, sino que además ha hecho un montón de amigos nuevos. "Este grupo es parte de mí", añade. "Es mi familia".

Juru, Jorge Luis, Sinan y todos los demás artistas de Termini Underground siguen bailando por la integración de los jóvenes que llegan a Italia. Cualquier persona que quiera puede unirse a ellos. Simplemente que suba el volumen de la música y salga a la pista.