The Bike Project: Londres ayuda a los refugiados a moverse

Artículo publicado el 25 de Febrero de 2016
Artículo publicado el 25 de Febrero de 2016

En el 2015 un número creciente de refugiados y solicitantes de asilo llegó a Europa. Una vez allí, la odisea no terminó y aparecieron otros problemas, como los centros de alojamiento y la burocracia. En Londres la asociación The Bike Project ofrece a estas personas una pequeña ayuda para un problema diario: Cómo desplazarse en una de las ciudades más extensas y costosas de Europa.

Uno de los mayores problemas para los solicitantes de asilo que llegaron a Londres (más allá de la interminable espera para obtener la autorización de permanecer en el país como refugiados) es el transporte público. Londres es una metrópoli que se extiende sobre una superficie de más de 1.500 kilómetros cuadrados y viajar de un lado a otro requiere mucho tiempo. Y dinero.

Cada  solicitante de asilo recibe 36 libras semanales (unos 46 euros) del Gobierno británico. Los procedimientos administrativos para examinar una solicitud de protección humanitaria pueden durar años. Durante este período, la persona está inhabilitada para trabajar por lo que, con un subsidio muy bajo, poder pagar los costos del transporte público es prácticamente imposible: El precio semanal del autobús (trenes, tranvía y metro excluidos) es de unas 21 libras.

Todo esto nos lo contó Jam, fundador de The Bike Project, una asociación formada con el objetivo de ayudar a los solicitantes de asilo a moverse en la capital inglesa con un medio de transporte gratuito: ¡La bicicleta! En los siguientes 5 años Inglaterra podría recibir hasta 25.000 refugiados sirios, dice Jam: Gracias a este proyecto, podrán ahorrarse esas 20 libras a la semana.

Además de los beneficios más prácticos, los emocionales y no tangibles son igualmente importantes: Estas personas se sienten más independientes y su autoestima ha aumentado. El ejercicio físico ayuda en los casos de ansiedad y depresión, de los cuales a menudo sufren los refugiados.

Todas las bicicletas son recuperadas entre las 27.500 que son abandonadas en Londres cada año, o bien son donadas por particulares, compañías e instituciones locales a The Bike Project, que las asigna gratuitamente a los solicitantes de asilo que se adhieren al plan. Sin embargo, todo medio de transporte requiere cierto mantenimiento. Por ello Jam ha decidido instalar directamente un taller especializado en bicicletas y actualmente emplea a un grupo de mecánicos a tiempo completo listo para actuar.

Además de algunos empleados, la asociación se basa sobretodo en el trabajo de los voluntarios, entre quienes hay también muchas mujeres. Algunos echan una mano en la recepción y selección de las bicis y otros se ponen a prueba en el taller de bicicletas.

The Bike Project ayuda a los solicitantes de asilo, pero también lo hacen los propios empleados. De hecho, uno de los los que trabajan a tiempo parcial en esta asociación es un solicitante de asilo que viene de Eritrea: Hoy en día es uno de los mejores mecánicos de la asociación.

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Este artículo es parte de la serie de reportajes EUtoo 2015, un proyecto que busca contar la desilusión de los jóvenes europeos, financiado por la Comisión Europea.