Theatralia: un teatro lenguaraz por eso de las lenguas

Artículo publicado el 26 de Marzo de 2007
Artículo publicado el 26 de Marzo de 2007

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La compañía fundada por la sarda Filomena Campus experimenta con el teatro multilingüe en Londres.

Actores de diferentes nacionalidades, espectáculos plurilingües y muchas ganas de experimentar. Así es como nace Theatralia, la compañía de teatro fundada en 2003 por Filomena Campus en Londres. La aventura nació en su Cerdeña natal, donde Filomena cultivó durante años el gusto por el multilingüismo con la preparación de talleres de teatro en la Universidad de Idiomas de Cagliari. En 2001, decidió recorrer Inglaterra: “Aquí es más fácil trabajar con personas de todas partes del mundo para así poder crear un lenguaje teatral que supere cualquier tipo de límite con todos los medios posibles a nuestra disposición: palabras, música, danza, proyecciones de vídeo”.

Devising theatre & melting pot

Así nació la idea de los espectáculos: “A menudo trabajando con un cierto grupo de personas surgen las ganas de trabajar sobre un guión o texto siempre relacionado con un problema social. Nosotros lo llamamos devising theatre (“teatro conceptual”): se trabaja sobre un texto ya existente que ponemos en escena usando los aportaciones creativas de cada uno de nosotros”. Mucho mejor que seguir al pie de la letra un texto teatral predefinido.

Así surgió Not in my name (“No en mi nombre”), un montaje de 2004 llevado a cabo por 10 intérpretes provenientes de partes diferentes de Europa, cuyos idiomas se usan y adquieren valor en un auténtico y genuino crisol cultural. El espectáculo se centra en la historia real de Karla Tucker que, en 1998 y por primera vez desde la Guerra Civil norteamericanamericana, fue la primera mujer condenada a muerte en el Estado de Texas, entonces gobernado por el actual Presidente de los EE UU, George W. Bush.

¿El texto original? Ahora se desliza por el cuerpo de los intérpretes

Theatralia sigue por la senda del multilingüismo teatral con su última obra, El Misterioso, llevada a escena en el Camden People’s Theatre de Londres en noviembre de 2006. Adaptación del texto del célebre escritor Stefano Benni, la obra recorre la vida y la obra del gran maestro de jazz, el afroamericano Thelonious Monk, desaparecido en 1982. Y lo hace implicando a los espectadores en la performance. Entrando en una sala con aires de club de jazz de los años cincuenta, los espectadores reciben un folleto con una frase que tienen que pronunciar durante el espectáculo, pudiendo encontrarse sentados junto a algún actor camuflado en la platea.

¿Cuáles son las dificultades para adapatar un texto del italiano al inglés? “El problema más grande reside en la traducción. Para un texto tan poético como El Misterioso uno se arriesga a perder un poco de esa poesía incrustada en el sonido de sus palabras. El sonido tiene su propio lenguaje, contenido en el ritmo de la misma palabra, y es intraducible al inglés”. Por lo tanto, Filomena decide conservar algunas partes del texto en italiano. Y no sólo eso: “Hemos proyectado partes del texto en italiano sobre el cuerpo de los intérpretes. Al mismo tiempo la versión en inglés se canta”.

Funciona. Valentina, una estudiante italiana que vive en Londres nos dice: “Mi inglés no es todavía perfecto. Gracias al bilingüismo del espectáculo he podido seguir el hilo de la historia. También la danza y las imágenes me ayudan”.

El teatro que usa diferentes lenguajes no es ninguna novedad: en el teatro de sordomudos se usa a menudo un intérprete que traduce el lenguaje de signos. Los montajes representados en un idioma extranjero suelen utilizar un panel con subtítulos. “Es útil –explica Campus– a pesar de que el espectador pueda perderse algunos movimientos o expresiones del actor”.