Thilo Sarrazin, ¿el Geert Wilders alemán?

Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2010
Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2010
El ex senador de Finanzas por Berlín y miembro de la junta directiva del Banco Federal germano lidera la polémica en contra de la integración de los musulmanes en el país desde hace años. Afirma que el número cada vez mayor de “mujeres con el pañuelo en la cabeza” son las culpables de contribuir al atontamiento del país por ser como “conejos” que multiplican el número de inmigrantes turcos.
Sarrazin presentó a finales de agosto esta tesis en su libro Deutschland schafft sich ab (‘Alemania se desintegra’). ¿Dice en voz alta lo que todos piensan en Alemania, o sencillamente se ha ganado la etiqueta de racista?

Al hablar sobre la integración en Alemania se pueden cometer muchos errores. Es un error no atreverse a hacer ninguna crítica desde la moderación y el pudor y es imperdonable difundir un sentimiento de malicia y derrotismo. Es bueno que el tema “integración” vuelva a estar en la palestra, pero habría sido mejor hacerlo con cautela y sin prejuicios. Una pena que Thilo Sarrazin tense de esta forma la situación, puesto que la derecha oportunista se frota las manos y le agradecen al miembro del SPD alemán su ardua labor. 

En su libro habla de una política de integración fallidaDe momento, deberíamos buscar un objetivo común. Para ello hay que responder a la pregunta sobre qué aspecto debería tener Alemania dentro de 30 años. Y todos deberían implicarse en la búsqueda de la respuesta a esta cuestión. La pauta de conducta sería la siguiente: hay normas para todos que regulan la convivencia, como las leyes, las tradiciones, el idioma nacional, la autodeterminación, los derechos fundamentales y la pluralidad, entre otras. Aquel que esté dispuesto a reconocerlas y a contribuir a que el futuro sea resistente y viable será un ciudadano bienvenido. Esto vale para todos, sin importar si ha nacido en Alemania, si tiene pasaporte germano o de dónde provengan sus antepasados. 

Si nos hemos puesto de acuerdo para llegar a un objetivo común, debemos describir (y he aquí el potencial para el desastre) dónde nos encontramos hoy. Esto sólo lo puede hacer un organismo objetivo. El libro de Sarrazin, titulado Deutschland schafft sich ab ('Alemania se desintegra') no tiene validez para debatir sobre la integración, pero nos ha hecho reflexionar.

(Comentario de Hartmut Greiser)

Reacciones desde Europa

Clémence, Francia, 26 años:

“Pregunta: ¿Sarkozy sería algo así como el Sarrazin francés? La demonización de un sector de la sociedad nunca resulta razonable. Pero, en tiempos de crisis, esto sucede cada vez más. Al menos la gente ya no señala tanto a la Unión Europea con el dedo. ¡Una maniobra de distracción muy bien lograda!”.

Andrea, Italia, 25 años:

“El nombre de Thilo Sarrazin recuerda, irónicamente, a los sarracenos, término que designaba en la Francia medieval a los inmigrantes musulmanes indeseados. Sarrazin debería hacer un árbol genealógico y, con la ayuda de la genética, seguramente podría seguirle la pista a sus antepasados”.

Michaela, Bulgaria, 24 años:

“Muchos musulmanes y otros tantos grupos de inmigrantes se han integrado perfectamente en Alemania. Pero muchos alemanes son también antisociales. Las generalizaciones, por tanto, nunca pueden formar la base de decisiones sanas. ¡Definitivamente, un racista!”

Emmanuel, Francia, 24 años:

“Me parece que Sarrazin es contemplado, desde el punto de vista político, como una figura no tan importante como la del holandés Geert Wilders, puesto que hace bastante tiempo que no ha estado involucrado en la política. Su presencia es una nueva señal de una Europa cada vez más islamófobica. En ningún lugar se habla sobre el choque de civilizaciones. Por otra parte, existe cierto escepticismo con respecto al crecimiento del populismo de derechas en Europa, tal y como desarrolla el periódico alemán taz, pero, aunque así fuese, esta opinión no debe ignorarse ni excluirse del debate público, tal y como describe el periodista de taz, puesto que (esperemos) el populismo ya incluye de por sí los elementos necesarios para su propia derrota”.

Roberto, Italia:

“Que se escriban cosas así sobre estos fascistas (especialmente en Alemania) y que sus tesis reciban tanta atención demuestra que Alemania y Europa no han aprendido nada de la época del fascismo. Por eso, Thilo Sarrazin no debería ser fotografiado, entrevistado ni observado, sino que debería ser privado de su posición y recibir tanto el desprecio de todos los europeos como su debido merecido”.

Fotos: principal ©ozgurmulazimoglu/flickr; escaparate ©Travel Aficionado/flickr