Tiembla E.Coli, ¡Los pepinos espaciales están aquí!

Artículo publicado el 10 de Junio de 2011
Artículo publicado el 10 de Junio de 2011
Mientras los científicos europeos siguen sin identificar el origen exacto del brote de E.coli que azota Alemania, un astronauta japonés decide tomar altura para resolver el problema. Su nombre es Satoshi Furukawa y despegó el 8 de junio por la mañana hacia la Estación Espacial Internacional donde pretende cultival los primeros pepinos espaciales de la historia.

¿Qué hacer? La bacteria E.coliha causado ya la muerte de 30 personas (29 personas en Alemania) y sigue avanzando a pesar de los mensajes difundidos por las autoridades sanitarias. Mientras ecologistas y biólogos se vuelven locos buscando el origen de esta epidemia, una pseudo respuesta nos llega del espacio. Satoshi Furukawa es miembro de la expedición 28 y tiene la intención de llevar a cabo experimentos científicos a bordo de la Estación Espacial Internacional: desea aprovechar su periodo de seis meses en órbita para hacer crecer pepinos.

Astronautas con un don para las plantas

Desafiando las leyes de la gravedad, el astronauta trabajará al mismo tiempo con las de la biodiversidad. Pero no pretendemos sentar cátedra sobre las explotaciones agrícolas en el espacio exterior. La noticia aquí es que ¡los astronautas cultivan huertos! Y como todo buen agricultor, tienen su receta. Según el foro de la conquista espacial, las verduras del espacio serán el fruto de un 'mini invernadero Lada': una estructura que permita poner en marcha cultivos en los cuales se sembrarán, por ejemplo, trigo y tomates enanos. Según el moderador del foro: "el trigo ya se cultivó en órbita hacia finales de 2009, el ingeniero de vuelo del EXP. 21/22 Maxim Surayev sembró semillas que tres meses más tarde permitieron obtener una muy buena cosecha, la cual también trajo a la Tierra".

Precisamente por eso, ¿por qué no probar con pepinos? En estos tiempos difíciles para la agricultura, las verduras podrían encontrar una alternativa. Y lejos de los mantos freáticos contaminados, los antibióticos o los excrementos de ganado. Gracias a Lyssenko, se sabe que es posible modificar las características genéticas de una planta actuando sobre su medio ambiente. De hecho la instauración de ese 'mini-invernadero Lada' comprendería un estudio referido al impacto que tendría el vuelo espacial sobre el crecimiento y la evolución de las plantas utilizadas en los invernaderos. Así que si alguna vez da una pequeña vuelta sobre Marte a bordo del transbordador espacial Virgin Galactic de Richard Branson, construya su propio 'jardín orbital' ideal cuyos elementos básicos son una unidad de iluminación y una reserva en agua. Por el momento, Furukawa ha avisado de que los miembros de la tripulación no pueden comerse las cosechas. ¿Quién sabe? Podría ser la primera vez que un hombre en la luna podría resolver los problemas terrestres.

Imagen: © Cédric Audinot